En Davos se condena la violencia religiosa

¿Qué tienen en común un arzobispo, un rabino, un dignatario musulmán y el exprimer ministro británico Tony Blair? Muchas cosas, según una inusual sesión dedicada a la religión en el Foro de Suiza.

Cada año, los más influyentes del mundo se reúnen en Davos.

Bloomberg

Cada año, los más influyentes del mundo se reúnen en Davos.

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enero 22 de 2015 - 09:17 p.m.
2015-01-22

Los participantes hablaron de extremismo, violencia y libertad de expresión, tras el ataque yihadista de este mes al semanario satírico francés Charlie Hebdo, en París. En su largo debate, coincidieron en que no hay nada nuevo bajo el sol. "El extremismo no es un fenómeno reciente. Hemos conocido el extremismo en el siglo XX, con el comunismo y el fascismo, que eran ideologías profundamente contrarias a la religión", declaró Tony Blair, enviado especial del Cuarteto para Oriente Medio.

"No es tanto la religión lo que provoca conflictos. Sin embargo, hoy día, la ideología más amenazante para nuestra seguridad es una ideología basada en una perversión de la religión", añadió Blair refiriéndose al islamismo radical.

Hamza Yusuf Hanson, un experto del islam, estimó que el islamismo radical es "una perversión", y sostuvo que el islam tradicional es "uno de esos movimientos religiosos excepcionales que han permitido a las demás religiones vivir en paz entre ellas".

El rabino David Rosen, del Comité Judío Estadounidense, declaró que ha habido un desvío de la religión para manipular a la gente. "Ahora que nos sentimos amenazados, es natural y deseable volverse hacia la religión", dijo.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Los participantes hablaron también de los límites de la libertad de expresión, al hilo del ataque a Charlie Hebdo, famoso por haber publicado caricaturas del profeta Mahoma. En su primer número tras el ataque del 7 de enero, Charlie Hebdo, que perdió a cinco dibujantes en el asalto de los hermanos Kouachi, publicó en portada una nueva caricatura de Mahoma. La ocurrencia provocó manifestaciones de rechazo en países musulmanes, en las que hubo incluso muertos.

El representante musulmán, Hamza Yusuf Hanson, fustigó la publicación de esas caricaturas, que revelan "una falta absoluta de educación y de decencia". "Uno puede condenar y criticar la religión, no hay problema con eso, pero uno no puede burlarse de la gente y faltarle al respeto", dijo.

El arzobispo sudafricano Thabo Cecil Makgoba se preguntó lo que significa el lema "Yo soy Charlie", que dio la vuelta al mundo tras el atentado, y su contralema "Yo no soy Charlie". En ese sentido, pidió a los políticos que vayan más allá de consignas populares, e indaguen a fondo sobre las razones de la radicalización de algunos jóvenes musulmanes, en particular en Francia.

El rabino Rosen dijo a la AFP que insultar la religión de alguien es incluso peor que un insulto racista. Tony Blair explicó que la única solución a largo plazo es la educación. "El extremismo no es natural, es algo que se enseña, y hay que desmontarlo en los sistemas escolares", dijo.

"De los más de 6.000 millones de seres humanos que hay en el mundo, sólo hay un puñado de terroristas, así que no nos dejemos aterrorizar por esa minoría", dijo el arzobispo Makgoba.

AFP