Autoridades entregan detalles de masacre
en Orlando: atacante habló con el 911 tras tiroteo

En rueda de prensa con FBI y Fiscalía, dijo que se conoce de relación con el grupo Estado Islámico.

El oficial de Policía de Orlando, John Mina, habla sobre el ataque durante una conferencia de prensa.

El oficial de Policía de Orlando, John Mina, habla sobre el ataque durante una conferencia de prensa.

AFP

Internacional
POR:
agencias
junio 13 de 2016 - 08:06 a.m.
2016-06-13

El peligro "inminente" de nuevas muertes llevó a la Policía a entrar en la discoteca gay Pulse, donde este fin de semana se produjo la peor matanza de Estados Unidos con arma de fuego, con 49 víctimas más el sospechoso, Omar Mateen, informaron las autoridades.

"Creíamos que eran inminentes más pérdidas de vidas y por eso tomé la decisión de iniciar la operación de rescate", dijo el jefe del Departamento de Policía de
Orlando, John Mina, en rueda de prensa.

El agente señaló que sus negociadores hablaron con Mateen y que mientras mantuvieron estas conversaciones parecía "tranquilo" y no se produjeron disparos, pero que en un momento dado el sospechoso habló de que tenía "explosivos".

Durante estas conversaciones telefónicas, explicó el agente, el sospechoso juró lealtad al Estado Islámico (EI) y trató de negociar.

Sin revelar muchos detalles debido a que la investigación sigue abierta, Mina indicó que gracias a las conversaciones telefónicas pudieron saber que Mateen se refugió en uno de los baños de la discoteca, donde tenía a cuatro o cinco rehenes, mientras mantenía entre 15 y 20 en otro.

Mientras estaba en el baño, la Policía pudo rescatar a varias personas que estaban retenidas, indicó.

La Policía desmintió en las redes sociales los "infundados" rumores de que hubiese más de un sospechoso en el local y aseguró que el único asesino, Omar Mateen, "está muerto".

La matanza se produjo en la madrugada del sábado cuando el sospechoso comenzó a disparar en la discoteca y tomó un grupo de rehenes en su interior. Tres horas más tarde, agentes de los equipos especiales entraron en el local, liberaron a 30 personas y mataron al sospechoso, de 29 años y nacido en Nueva York.

El alcalde de la ciudad, Buddy Dyer, informó de que ya se conoce la identidad de 48 de las 49 víctimas mortales, y que ya han sido informadas 24 familias. Durante la conferencia de prensa también se informó de que se encontró una tercera arma en el auto del sospechoso y que la investigación de todas ellas llevan a Mateen.

La Fiscalía General informó de que la investigación está en su fase inicial y que esta apunta a que no hay más personas que supongan un riesgo público, aunque sí están investigando a varias por su posible conexión con el autor de la matanza.

Por su parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, informó de que ha pedido al presidente de EE.UU., Barack Obama, que declare el estado de "desastre" en Florida debido a esta matanza.

Las autoridades de la ciudad revelaron hoy los nombres de 15 de las víctimas mortales, que se suman a las 8 que se dieron a conocer este domingo, para un total de 23, la gran mayoría de ellas de origen hispano. El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó hoy de nuevo la matanza y calificó a su autor, Omar Mateen, como un "soldado del califato".

ASÍ RESPONDEN LOS CANDIDATOS A LA MASACRE

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, parece decidido a explotar la masacre de Orlando para mostrar que puede ser más enérgico ante el terrorismo que su rival demócrata Hillary Clinton.

Con la policía aún intentando probar los supuestos lazos islamistas del autor de la matanza, Trump no demoró en aprovechar el baño de sangre para sacarle provecho político.

El virtual candidato acusó al presidente Barack Obama y a Clinton de haber fracasado al enfrentar a lo que llama el "Islam radical". "Dado que nuestros líderes son débiles, dije que esto iba a ocurrir y solo va a empeorar", dijo en una declaración. "Estoy tratando de salvar vidas y de evitar el próximo ataque terrorista.

Ya no podemos darnos el lujo de ser políticamente correctos", dijo. Trump anunció que consagrará su discurso del lunes en Manchester, estado de New Hampshire (noreste), al "terrorismo, la inmigración y la seguridad nacional", cuando inicialmente había previsto centrarse en Clinton.

Con el país impactado por lo que se considera el peor ataque en suelo estadounidense desde el 11 de setiembre de 2001, Tim Malloy, director de sondeos de Quinnipiac University, cree que el terrorismo probablemente dominará los debates hacia las presidenciales de noviembre.

"El tema estará al tope de la agenda hasta el día de la elección", dijO. Tras los atentados de noviembre en París (130 muertos) y el de San Bernardino en California en diciembre (14 muertos), Trump afirmó que, de llegar a la presidencia, prohibiría a todos los musulmanes entrar a suelo estadounidense. La propuesta le valió un masivo respaldo de parte del electorado republicano.

En marzo último, luego de los atentados de Bruselas (32 muertos), ya había comprobado que el tema del terrorismo le rendía. "Tal vez porque hablo al respecto más que ningún otro. Probablemente esa sea la razón por la cual estoy primero en los sondeos", decía.

Su mensaje calza como un guante en un público que se dice "extremadamente" preocupado por el terrorismo, un tema situado justo por detrás de la situación económica en las inquietudes de los estadounidenses, según una encuesta de CNN difundida en mayo. Según Malloy "el debate electoral también se centrará en las armas de fuego".

"¿Cómo fue que este tipo pudo obtener un fusil de asalto?", se preguntó Malloy aludiendo al atacante de Orlando.

La mayoría de los estadounidenses respalda en este terreno a los demócratas, favorables a un endurecimiento de las leyes de control de armas. Trump viene insistiendo, como lo han hecho últimamente los republicanos, en el supuesto laxismo de Obama, a quien acusa de negarse a hablar de "amenaza islamista", una idea que en realidad el presidente evita con el fin de no estigmatizar a los musulmanes.

"Obama se niega de manera vergonzosa a pronunciar las palabras 'islam radical'. Sólo por esta razón debería renunciar", dijo Trump en un comunicado en el que llamó a Clinton a retirarse, por las mismas razones, de la carrera electoral.

"Si no logramos muy rápidamente endurecernos y ser más inteligentes, en poco tiempo ya no tendremos país", afirmó. Según Donald Trump, la firmeza consiste en bloquear la llegada de refugiados de Medio Oriente, permitir nuevamente el recurso a métodos de tortura como el "submarino" o responsabilizar a las familias de sospechosos de terrorismo, como lo sugirió en una entrevista.

También denunció el estricto régimen de tenencia de armas vigente en Francia, afirmando que los autores de los atentados de París hubieran causado menos víctimas si algunas de ellas hubieran estado armadas.

Clinton sigue siendo favorita para ganar las elecciones presidenciales de noviembre, pero los demócratas temen que algún acontecimiento extraordinario altere el panorama. "Todo puede suceder en las semanas o meses previos a la elección", dijo a antes del ataque de Orlando el politólogo Norman Ornstein.
Si en octubre hubiera en Estados Unidos un atentado similar al de París, "es posible que la gente no quiera elegir a alguien sin experiencia política... pero también es posible que aspire a contar con un hombre fuerte. No se sabe".

Tras haber pasado ocho años junto a su marido Bill en la Casa Blanca, ocho en el Senado y cuatro en el Departamento de Estado, y haber estado al corriente de la operación que condujo a la muerte del líder de Al-Qaida Osama bin Laden, Hillary Clinton insiste en que ya probó su capacidad como "mujer de Estado". "Imaginen a Donald Trump en el Situation Room", la sala subterránea de comando de la Casa Blanca, ironizó la postulante demócrata.

Su comunicado de reacción ante la masacre de Orlando fue redactado de manera de mostrarla como interiorizada de las complejidades del problema, pero Clinton aprovechó también para insistir sobre el flagelo de la violencia debida a las armas de fuego. "Las armas de guerra no tienen lugar en nuestras calles", remarcó.

Los demócratas recalcaron el domingo que éste será uno de los temas centrales de su campaña electoral.