Trump presume logros económicos en su primer discurso del Estado de la Unión

El mandatario aseguró que su país está viviendo "un nuevo momento americano".

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos

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enero 30 de 2018 - 09:43 p.m.
2018-01-30

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presumió hoy de la buena marcha de la economía y de su reforma fiscal para asegurar que su país está viviendo "un nuevo momento americano" y juntos, todos los ciudadanos, pueden "lograr cualquier cosa".

"Este es nuestro nuevo momento estadounidense. Nunca ha habido un mejor momento para comenzar a vivir el sueño estadounidense", dijo el presidente ante ambas cámaras del Congreso durante su primer discurso sobre el Estado de la Unión.

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"Para cada ciudadano que esté viendo esto desde casa. Esta noche, sin importar dónde has estado o de dónde vienes, este es tu momento. Si trabajas duro, si crees en ti mismo, si crees en Estados Unidos, entonces puedes lograr cualquier cosa, puedes ser cualquier cosa y, juntos, podemos lograr cualquier cosa", añadió.

Trump aprovechó para presumir de la buena salud de EE.UU. con un crecimiento acelerado cerca del 3 % anual y un desempleo que ha continuado su progresivo descenso y que cerró diciembre en el 4,1 %, la cifra más baja en 18 años y por debajo del 4,8 % en el que estaba cuando el magnate asumió el poder.

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Trump, además, llegó hace un año a la Casa Blanca con la promesa de lograr un crecimiento anual superior al 3 % anual y, en diciembre, consiguió que el Congreso aprobara su ambiciosa reforma fiscal, la mayor en tres décadas en EE.UU. y que ha está considerada como el gran triunfo legislativo de su primer año de mandato.

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La reforma incluye, entre otros aspectos, una notable rebaja del impuesto de sociedades que pagan las empresas del 35 % al 21 % y otras reducciones en menor medida para los trabajadores. "Hemos recortado la tasas del impuesto a las empresas del 35 % hasta el 21 %, por lo que las empresas estadounidenses podrán ahora competir y ganar contra cualquier persona en el mundo. Se estima que todos esos cambios aumentarán sus ingresos en más de 4.000 dólares", destacó Trump.

El mandatario aprovechó su discurso para pedir un aplauso para el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quien jugó un papel fundamental en la aprobación de la reforma fiscal.

INFRAESTRUCTURA

Trump solicitó al Congreso la aprobación de un proyecto que genere "al menos" 1,5 billones de dólares con las administraciones locales y el sector privado para "arreglar permanentemente" el déficit de infraestructuras del país.

"Construiremos nuevas y relucientes carreteras, puentes, autopistas, ferrocarriles y vías fluviales en nuestro país", afirmó Trump.

Adicional a esto, pidió a los demócratas que apoyen su plan, que también incluye la reconstrucción de las infraestructuras deterioradas. "Pido a los dos partidos que se unan para brindarnos la infraestructura segura, rápida, confiable y moderna que nuestra economía necesita y nuestra gente merece".

Trump dijo que el proyecto de ley que discuta el Congreso debe incluir una "simplificación" de los procesos de aprobación de permisos "a no más de dos años, y tal vez incluso uno". "Estados Unidos es un país de constructores. Construimos el Empire State Bulding (de Nueva York) en solo un año. ¿No es una vergüenza que ahora pueda llevar hasta diez años conseguir el permiso para una simple carretera?", afirmó el presidente.

Trump hizo de la reconstrucción de la infraestructura nacional una las principales promesas que le llevaron a la Casa Blanca en enero del año pasado. Durante la campaña electoral de 2016, el entonces candidato propuso una inversión de 1 billón de dólares en la próxima década entre fondos federales y locales para carreteras, puentes y aeropuertos, aunque la semana pasada Trump elevó esta cifra hasta los 1,7 billones.

No obstante, el Gobierno de Trump tan solo tiene previsto poner 200.000 millones
de su propio bolsillo para el plan y espera que las administraciones locales, estatales y el sector privado completen el resto.

Los demócratas, por su lado, han pedido a Trump que ponga sobre la mesa un plan ambicioso para ganarse su apoyo en el Congreso. "En este tema, los demócratas coincidimos con el presidente: la infraestructura es la columna vertebral de nuestra economía, y nos hemos retrasado. Si no reparamos y modernizamos rápidamente nuestra infraestructura, corremos el riesgo de ceder el próximo siglo de liderazgo económico global a China o India", dijo en un artículo a The Washington Post el líder demócrata en el Senado, Chuch Schumer.

"DEJAR A UN LADO LAS DIFERENCIAS" 


Durante el discurso el mandatario también pidió a los demócratas y republicanos del Congreso "dejar un lado las diferencias" y trabajar juntos. "Esta noche, hago un llamamiento a todos nosotros para que dejemos juntos nuestras diferencias y busquemos la unidad para cumplir con las personas que nos eligieron para que les sirviéramos", dijo Trump.

Con esas palabras, Trump dejó a un lado su retórica más dura y cumplió con la tradición de llamar al Congreso a trabajar junto a la Casa Blanca para lograr el bien de Estados Unidos. "Esta noche quiero hablar del futuro que vamos a tener, de qué tipo de nación vamos a ser. Todos juntos, como un equipo, como un pueblo, como una familia estadounidense", subrayó. "Todos juntos -siguió- compartimos la misma casa, el mismo corazón, el mismo destino, la misma bandera estadounidense".

No obstante, Trump no se olvidó de su base y apeló a los conservadores evangélicos
de EE.UU. al declarar que la fe y la familia son el centro de la vida del país. "En Estados Unidos, sabemos que la fe y la familia, no el Gobierno y la burocracia, son el centro de la vida estadounidense. Nuestro lema es: 'Confiamos en Dios'", dijo Trump.

Desde que llegó al poder, hace más de un año, Trump ha tomado diferentes medidas para satisfacer a la derecha cristiana, como nombrar a un juez conservador para el Tribunal Supremo y que modificar una importante cláusula sobre anticonceptivos de la ley sanitaria de su antecesor, Barack Obama.

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