Ecuador evalúa vender activos del Estado para encarar dificultades por el sismo

Una hidroeléctrica, dos medios de comunicación, un banco y una aerolínea serían algunas de las empresas a enajenar, informó el presidente Correa.

Ecuador terremoto

Bloomberg

Internacional
POR:
efe
abril 30 de 2016 - 06:12 p.m.
2016-04-30

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció este sábado que estudia vender varios activos del Estado, entre ellos una planta hidroeléctrica, para encarar las dificultades económicas derivadas del terremoto del pasado 16 de abril.

En la lista constan también medios de comunicación, un banco comercial en manos del Estado y una aerolínea pública, entre otros activos sobre los cuales se podrían también generar alianzas de capital con el sector privado.

“Hemos decidido poner a la venta Sopladora, que es una hidroeléctrica que está prácticamente lista, falta el 2 por ciento” para que esté totalmente concluida y que podría valorarse en unos 900 millones de dólares, indicó Correa en su habitual informe sabatino de radio y televisión.

También dos medios de comunicación y el Banco del Pacífico que pasaron a manos del Estado tras la crisis financiera que afectó al país en 1999, que es considerada la peor de la historia nacional.

Asimismo, Correa habló sobre la aerolínea pública Tame y Fabrec, una empresa pública de textil y calzado.

El mandatario señaló que esos activos demuestran la riqueza que ha logrado amasar el país, pero que ahora abren el “desafío” de “convertir esa riqueza en liquidez”.

“Estamos preparando una serie de activos que se pondrán a la venta” y en algunas empresas estratégicas como la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) y la Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec), “tratar de abrir el capital, si se puede legalmente, hasta el 49 por ciento, para que haya una alianza pública-privada”, apuntó.

También se ha estudiado el caso de la hidroeléctrica Sopladora, de 487 megavatios de potencia, reiteró al proponer las posibilidades de capitalización.

“Si resultan esas ventas podríamos tener centenas de millones de dólares”, añadió el mandatario, al señalar que no es tan fácil vender ese tipo de activos.

Según estimaciones preliminares, el costo de la destrucción dejada por el terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter que asoló un sector de la costa norte del país alcanzaría entre 2.000 y 3.000 millones de dólares.