EE. UU. se ‘pone al día’ con el Medio Oriente

Egipto y Túnez reciben con agrado anuncio de ayuda económica. Hamas lo califica de fracaso.

Archivo Portafolio.co

Benjamin Netanyahu y Barack Obama

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mayo 21 de 2011 - 12:05 a.m.
2011-05-21

 

Las exigencias de cambio democrático en Medio Oriente abren un “nuevo capítulo” para la diplomacia de Estados Unidos, afirmó esta semana el presidente Barack Obama en un discurso sobre la región en el que reclamó un Estado palestino basado en las fronteras de 1967. 

En este discurso, muy esperado en Medio Oriente, Obama expuso por primera vez de modo exhaustivo la política de su país para la región a la luz de los levantamientos para exigir cambios políticos y la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. 

A la hora de proponer un plan de ayuda económica para los países que acometan reformas en Medio Oriente, Obama fue preciso al anunciar que comenzará aplicándose a los dos pioneros en la transición, Egipto y Túnez.  En concreto, anunció, Egipto se beneficiará de la condonación de deuda por valor de mil millones de dólares, a los que se sumarán garantías crediticias por valor de otros mil millones. 

El plan, en colaboración con las instituciones financieras multilaterales, buscará modernizar las economías de esos países y fomentar su integración comercial con el resto del mundo. 

APOYO A LA DEMOCRACIA

Pero el grueso del discurso Obama lo dedicó a subrayar el apoyo de su Gobierno a los procesos de cambio en Medio Oriente. Estados Unidos, aseguró, tiene más en común con el frutero que en Túnez encendió la chispa de los levantamientos al inmolarse en señal de protesta que con los dictadores. “Los acontecimientos de los últimos seis meses demuestran que las estrategias de represión ya no funcionan” y el cambio “no se puede denegar”, indicó el presidente estadounidense. 

Así, aludió a la violenta represión en Siria, donde instó al presidente Bachar al Asad a “liderar el cambio” o abandonar el poder, aunque no llegó a exigir su marcha de inmediato.  Obama instó también a un “auténtico” diálogo político en Bahrein e insistió en que el presidente yemení, Alí Abdulá Saleh, debe hacer realidad su compromiso de transferir el poder.  ISRAEL Y PALESTINA Una gran parte del discurso lo dedicó al conflicto entre israelíes y palestinos, en el cual aseguró que las exigencias de cambio hacen “más importante que nunca” la necesidad de un acuerdo de paz entre los dos pueblos.

En un gesto hacia las reclamaciones palestinas aseguró que “las fronteras de Israel y Palestina deben basarse en las líneas de 1967”, antes de la Guerra de los Seis Días, con “intercambios de tierra acordados mutuamente, de modo que se establezcan fronteras seguras y reconocidas para ambos Estados”. 

“El pueblo palestino debe tener el derecho al autogobierno, y a alcanzar su potencial, en un Estado soberano y contiguo”, declaró el presidente estadounidense. 

Al esbozar cómo concibe un futuro en el que convivan dos Estados, el israelí y el palestino, Obama consideró que las fuerzas israelíes deberán retirarse gradual pero completamente de un Estado palestino que será “soberano y desmilitarizado”. 

Pero el presidente estadounidense advirtió a los palestinos contra los “esfuerzos por deslegitimar Israel”, que “acabarán en fracaso”, y se refirió de modo específico a la votación prevista para septiembre en la ONU para aprobar un Estado palestino. Indicó que “actos simbólicos para aislar a Israel en la ONU en septiembre no crearán un Estado independiente”, aseguró Obama.

Israel se opone a plan de paz de la Casa Blanca respecto a Palestina 

Las divergencias tienen que ver con el apoyo de EE. UU. de volver a los límites de antes de la guerra de los seis días.

 El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, admitió ayer tras su reunión con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que persisten las diferencias entre los dos países acerca de la vía a seguir en el proceso de paz para Medio Oriente.  Ambos mandatarios se reunieron por espacio de más de dos horas, el doble del tiempo previsto inicialmente, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, un día después de que Obama propusiera un Estado palestino basado en las fronteras de 1967 y que Netanyahu calificara esas líneas de “indefendibles”. 

Obama indicó, en unas breves declaraciones a la prensa, su convencimiento de que es posible llegar a un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos que permita garantizar la seguridad de Israel.

La meta definitiva del proceso de paz es la seguridad de ese Estado, algo “primordial”, subrayó Obama, quien describió su conversación con Netanyahu como “constructiva”. “Continúan habiendo diferencias entre nosotros” pero “eso es algo que ocurre entre amigos”, agregó.  Por su parte, el primer ministro israelí indicó que su país puede efectuar algunas concesiones en el proceso de paz, “pero na paz basada en meras ilusiones no durará”, conluyó el primer ministro de Israel. 

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