EE. UU. y Venezuela: cada vez más lejanos

Analistas económicos y políticos advierten que en este cruce de agresiones verbales y diplomáticas, Venezuela puede sacar mayor provecho, argumentando entre su población "una agresión del imperio" y así, desviar la atención sobre los reales problemas de ese país.

Barack Obama y Nicolás Maduro, cada vez más lejos, debido a las sanciones de uno y los reclamos del otro.

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Barack Obama y Nicolás Maduro, cada vez más lejos, debido a las sanciones de uno y los reclamos del otro.

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marzo 12 de 2015 - 04:48 p.m.
2015-03-12

El paquete de sanciones anunciado esta semana por Estados Unidos contra siete funcionarios venezolanos es contraproducente y representa un duro golpe a una relación bilateral cuya degradación parece por el momento indetenible, coinciden analistas consultados por la agencia AFP.

"¿Hacia dónde va esta relación entre Estados Unidos y Venezuela? Cuesta abajo", sintetizó Peter Hakim, presidente emérito del Inter American Dialogue, para quien el contacto entre los dos países es "totalmente anormal", en un escenario en el que se torna difícil ver una salida.

La Casa Blanca sancionó a siete funcionarios venezolanos, cuyos eventuales bienes en territorio estadounidense serán congelados, una medida que según análisis no afectará los sectores de energía o petróleo de Venezuela pero enturbia aún más una relación política ya conturbada.

Venezuela "usará las sanciones para fortalecer su discurso. Las sanciones son contraproducentes en este momento, se podría haber coordinado con la comunidad internacional. Ya hemos impuesto sanciones antes y no funcionaron", dijo a la AFP la experta Sarah Kinosian, del grupo Center for International Policy (CIP), en una referencia a Cuba.

En ese sentido, resulta paradójico que la Casa Blanca exprese su intención de desactivar el embargo a Cuba para no ofrecer a la dirigencia cubana una justificación a la subida del tono en las relaciones bilaterales, y al mismo tiempo ofrezca precisamente esa oportunidad a la dirigencia venezolana.

Como respuesta a estas sanciones, el gobierno de Nicolás Maduro llamó a consultas urgentes al encargado de negocios de Venezuela en Washington, un gesto diplomático considerado enérgico. Para Hakim, la máxima dirigencia política venezolana está convencida "de que Estados Unidos está comprometido con sabotear su economía e instalar un nuevo gobierno oligárquico. Es difícil imaginar en qué forma esta relación podría mejorar ahora".

En esa convicción, añadió el experto a la AFP, el gobierno venezolano "puede estar exagerando un poco, pero debe haber algún otro elemento en todo esto que no estamos captando".

De igual forma, añadió, este paquete de sanciones "no hará que nadie cambie de política".

MALAS RELACIONES

En tanto, Eric Farnsworth, vicepresidente de Americas Society/Council of the Americas, dijo a AFP que las relaciones bilaterales entre ambos países "en estos momentos son terribles", sin muchas perspectivas de mejoras en el corto o medio plazo. En su opinión, "nadie tiene la ilusión de que estas sanciones cambiarán la economía de Venezuela o la dirección política. Por eso la medida es contraproducente, y además dará más munición al gobierno".

Para Carlos Cárdenas, analista de la firma IHS Country Risk, las sanciones "no deberán tener ninguna influencia o ejercer presión" sobre Venezuela. Por el contrario, añadió, "podrá consolidar la unidad en el gobierno (venezolano) y potencialmente aumentar la inestabilidad política".

En el análisis de Farnsworth, "el escenario más probable por el momento es que esta relación continúe en el mismo camino, con más degradación". Estados Unidos, opinó, "no va a adoptar sanciones realmente amplias contra Venezuela ni cortar el comercio petrolero. Pero mi visión es que por el momento esa relación seguirá esta tendencia". Kinosian, a su vez, señaló que "los dos países seguirán siendo socios comerciales importantes, eso no deberá cambiar", pero que esto no significa relaciones diplomáticas en proceso de mejora, como ocurrió en el peor momento de la convivencia entre Hugo Chávez y George Bush, cuando el intercambio comercial no fue afectado de forma significativa.

¿UN MENSAJE A LA REGIÓN?

Los analistas consultados coinciden en apuntar que una mejora en las relaciones bilaterales EEUU-Venezuela podría estar ligada a la superación de la actual situación interna en el país sudamericano, y para ello es crucial el papel que los otros países de la región puedan desempeñar.

"Pienso que Estados Unidos está, en alguna forma, perdiendo la paciencia con América Latina" por lo endeble de sus esfuerzos para ayudar a hallar una solución a la situación política en Venezuela, dijo Hakim a AFP.

Los países de la región, "en algún sentido, están ausentes. Estas sanciones pueden ser una señal, pidiendo que hagan algo, que encuentren formas de construir una solución, que no se alejen del problema", añadió. Para Farnsworth, "la solución obvia aquí es que otros países, grupos de amigos o grupos regionales, actúen de forma más activa.

Estados Unidos está desesperado por que otros países de la región tomen ese liderazgo. Por sus propias razones internas en cada país, hasta ahora eso no ha pasado". En este mismo sentido, Kinosian apuntó que "en la situación actual sería mejor actuar en conjunto con la comunidad internacional, apoyar quien tenga más interlocución con Venezuela".

AFP