Los efectos económicos del acuerdo entre EE.UU. e Irán

Los precios del crudo serán los más afectados durante la jornada. La firma del acuerdo incluye un levantamiento de las sanciones económicas impuestas en 2006 por la ONU a Irán.

Los efectos económicos del acuerdo entre EE.UU. e Irán

Reuters

Los efectos económicos del acuerdo entre EE.UU. e Irán

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julio 14 de 2015 - 11:59 a.m.
2015-07-14

El levantamiento de las sanciones impuestas a Irán, que figura en el acuerdo alcanzado con las grandes potencias, permitirá reactivar la economía iraní en crisis, pero esta recuperación tardará varios meses en sentirse.

El acuerdo sobre el programa nuclear iraní, cerrado el martes en Viena, incluye un levantamiento de las sanciones económicas impuestas en 2006 por la ONU a Irán, sospechoso de querer fabricar una bomba atómica.

A las sanciones de las Naciones Unidas se sumaron las que en 2012 impusieron Estados Unidos y la Unión Europea.

El país necesita a partir de ahora “un desarrollo tecnológico e industrial” y para eso “gastar miles de millones de dólares, a menos que los inversores regresen”, afirma Daniel Bernbeck, responsable de la Cámara de Comercio germano-iraní en Teherán.

Estos inversores “aumentarán la productividad, lo que reducirá el precio y la tasa de inflación”, explica.

Sin embargo, para David Ramin Jalilvand, del European Policy Center (EPC) con sede en Bruselas, el acuerdo de Viena no soluciona todos los problemas.

“Habrá que esperar al menos hasta comienzos de 2016 para que las sanciones vinculadas a la energía se levanten”, después de que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) verifique que Irán respeta sus compromisos.

Además los extranjeros podrían también mostrarse reticentes a invertir a causa del riesgo de un regreso automático de las sanciones, si Teherán viola el acuerdo.

No obstante, el tiempo apremia. El levantamiento parcial de las sanciones tras un acuerdo provisional cerrado en noviembre de 2013 y las medidas técnicas del gobierno del presidente iraní, el moderado Hasan Rohani, permitieron que
Irán registrara un crecimiento del 3% en 2014, terminando con dos años de recesión.

Asimismo, la inflación bajó del 40% al 15% y la divisa iraní se estabilizó, tras perder dos tercios de su valor.

Pero estas medidas alcanzarán dentro de poco sus límites. El presidente podría entonces perder los resultados obtenidos con su política económica.

La mayoría de los inversores esperan principalmente que Irán vuelva a la red internacional de transacciones bancarias SWIFT, cuya ausencia impide a la mayoría de empresas presentes en Irán transferir directamente fondos desde o hacia la República Islámica.

CONTRATOS PETROLEROS ATRAYENTES 

El propio Rohani admitió en junio que “varias semanas o varios meses pasarán” entre la firma del acuerdo y su aplicación, especialmente en el punto de las sanciones.

El petróleo, un sector vital para la economía iraní subdesarrollado desde hace 10 años, necesita urgentemente inversiones. Irán, el cuarto país en reservas mundiales de petróleo, vio su producción caer a menos de 3 millones de barriles diarios (mbd) desde 2012 y sus exportaciones se redujeron a la mitad, a unos 1,3 mbd actualmente contra 2,5 mbd en 2011.

El país podría producir 1 mbd adicionales en los seis meses posteriores al levantamiento de las sanciones, había afirmado a principios de junio el ministro del Petróleo, Bijan Namdar Zanganeh. Para atraer a los inversores, Teherán busca modificar la naturaleza de sus contratos para hacerlos más atractivos.

El proceso, lanzado tras la elección de Rohani en junio de 2013, se toma su tiempo. Los términos de estos nuevos contratos son vagos y su presentación en público se aplazó en varias ocasiones.

El acuerdo provisional de 2013 supuso una bocanada de aire a los sectores del automóvil y de la aeronáutica, y liberó cientos de millones de dólares de haberes iraníes congelados en los bancos de todo el mundo.

Desde entonces, las delegaciones de grupos extranjeros, entre ellos los petroleros Shell y ENI, han acudido a Teherán para retomar el contacto con sus socios iraníes.

Pero, para Mohamed Gholi Yusefi, profesor de Economía en la universidad Alameh Tabatabaie en Teherán, sólo las inversiones extranjeras no bastarán, ya que Irán "necesita reformas económicas fundamentales" para eliminar la corrupción, la burocracia y relanzar la producción industrial.

OBAMA: ACUERDO CON IRÁN DETENDRÁ PROLIFERACIÓN DE ARMAS NUCLEARES  

El presidente estadounidense Barack Obama se congratuló el martes por el histórico acuerdo nuclear alcanzado con Irán, afirmando que está basado en la verificación, no en la confianza, por lo que ayudará a detener la proliferación de armas nucleares en la región.

“Todos los caminos hacia un arma nuclear están cortados”, dijo Obama en un discurso a la nación desde la Casa Blanca, acompañado por el vicepresidente Joe Biden.

“Este acuerdo muestra que la diplomacia estadounidense puede traer cambios significativos” agregó.

“Este acuerdo nos da la posibilidad de ir en una nueva dirección. Debemos aprovecharla”, declaró el mandatario.

Evocando “diferencias bien reales” y “una historia difícil que no puede ser ignorada”, estimó sin embargo que el cambio es posible.

Obama, que había hecho de este acuerdo una de sus prioridades de política exterior, advirtió al Congreso estadounidense contra un eventual rechazo “irresponsable” del mismo.

“Piensen en lo que podría haber ocurrido sin este acuerdo”, dijo dirigiéndose a los congresistas, e insistiendo en el riesgo que representaría una carrera armamentista nuclear en “la región más inestable del mundo”.

LOS PUNTOS CLAVE DEL ACUERDO

El acuerdo, con más cien páginas y que entrará en vigor en una vez que cuente con el respaldo de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, limita de forma significativa el programa nuclear iraní durante un periodo de hasta 25 años.

A cambio, Teherán verá levantadas las sanciones internacionales que castigan su economía.

Según el acuerdo, durante diez años Irán tendrá limitada su capacidad de enriquecimiento de uranio y de investigación y desarrollo en asuntos nucleares.

Durante quince años, Irán se ha comprometido a no construir nuevas instalaciones nucleares y deberá reducir sus reservas de uranio enriquecido y aceptar medidas reforzadas de transparencia.

Finalmente, por un periodo de 25 años se producirán inspecciones de calado en toda la cadena de gestión del uranio, un material sensible con finalidad tanto civil como militar, para evitar desviaciones no declaradas.

Los principales puntos del acuerdo son:

Limitaciones en el enriquecimiento de uranio

Irán se compromete a no enriquecer uranio por encima del 3,67 por ciento durante al menos 15 años. El uranio para fines pacíficos sólo requiere de un enriquecimiento de hasta el 5 por ciento, mientras que para alimentar un arma nuclear se requiere que ese material se purifique hasta el 90 por ciento.

- Irán se compromete a reducir en unos dos tercios sus centrifugadoras y pasará de tener cerca de 19.000 de éstas a 6.104, y de ellas, sólo 5.060 podrán enriquecer uranio en los primeros 10 años. Todas estas máquinas serán el tipo IR-1, centrifugadora de primera generación, las menos avanzadas. Irán también se compromete a reducir de 12.000 a 300 kilos sus reservas de uranio de bajo enriquecimiento por un periodo de 15 años, y a no construir nuevas instalaciones con el propósito de enriquecer uranio durante ese mismo periodo de tiempo. Con estas medidas se pretende que el tiempo que requeriría Irán si quisiera adquirir suficiente material fisible para alimentar un arma atómica pasará de los actuales 2 a 3 meses a, por lo menos, a un año.

- Irán modificará su planta de Fordo de modo que ya no se emplee para enriquecer uranio allí durante al menos 15 años. Irán sólo podrá enriquecer uranio en la planta de Natanz, con sólo 5.060 centrifugadoras de primera generación durante los primeros diez años. Además, se compromete a retirar durante diez años su maquinaria más avanzada, como 1.000 centrifugadoras IR-2M. Irán acepta no utilizar centrifugadoras avanzadas, del tipo IR-2, IR-4, IR-5, IR-6, o IR-8 durante al menos diez años. Además limitará la investigación y el desarrollo de esas maquinarias, imprescindibles para purificar uranio.

Embargo de armas  

- La prohibición de importación y exportación de armas se extiende para Irán por cinco años más, mientras que el embargo de compuestos para su programa de misiles balísticos se mantiene durante ocho años.

Alivio de sanciones

- Irán verá aliviadas las sanciones internacionales que pesan sobre el país si cumple con sus compromisos. EEUU y la Unión Europea suspenderán sus sanciones relacionadas con actividades nucleares después de que el OIEA haya verificado que Irán ha cumplido con lo acordado. Eso durará unos estimados seis meses. Si en algún momento Irán no cumple con lo prometido, existe un mecanismo para que las sanciones vuelan rápidamente a entrar en vigor.

Medidas de transparencia

- El OIEA tendrá acceso regular a todas las instalaciones nucleares de Irán. Los inspectores de la ONU podrán supervisar toda la cadena de suministro que sustenta ese programa nuclear. En el caso de sospecha, los inspectores podrán acceder también a instalaciones militares y una comisión conjunta de las partes analizará casos en disputa.

- Irán se ha comprometido a aplicar de forma voluntaria el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación, que otorga mayor acceso e información a los inspectores de la ONU.

Remodelación del reactor de Arak

- Irán ha acordado rediseñar y remodelar un reactor de investigación de agua pesada en Arak, para que no produzca plutonio que pueda ser usado para alimentar un arma nuclear. Irán enviará todo el combustible usado del reactor fuera del país durante toda la vida útil de la instalación. Irán tampoco acumulará agua pesada por encima de las necesidades del reactor de Arak, y venderá ese material sobrante en el mercado internacional. Irán no construirá ningún reactor adicional de agua pesada durante 15 años. 

Agencias