‘El Brexit le costará al Reino Unido hasta el 5% de su PIB’

Anand Menon deja claro que la peor parte del proceso se la llevará el lado británico.

Anand Menon, profesor de política europea del King’s College de Londres y director de UK in a Changing Europe.

Anand Menon, profesor de política europea del King’s College de Londres y director de UK in a Changing Europe.

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agosto 01 de 2018 - 10:01 p.m.
2018-08-01

Con la fecha límite para ejecutar el Brexit cada vez más cerca, la cual tendrá lugar el 29 de marzo de 2019, y la falta de acuerdos concretos entre las partes, cada vez son más las dudas sobre el éxito del proceso.

Sin embargo, como explica Anand Menon, profesor de política europea del King’s College de Londres y director de UK in a Changing Europe, una red académica de investigación sobre el Brexit, lo que sí está claro es que la economía británica será la más afectada, pues su salida del mercado único le costará entre el 3% y el 5% de su PIB.

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¿Qué es lo que pasa realmente con el Brexit?

Este es un proceso muy complicado compuesto por tres niveles diferentes. En primer lugar, una dimensión es lo que ocurre dentro del Gobierno, que tiene que decidir lo que quiere hacer; hay otro nivel en el Parlamento donde la mayoría no ve resultados sobre la mesa, lo que lo hace más complicado, y el último se desarrolla en Bruselas en el que, desde mi punto de vista, hay un vacío en el que nadie parece comprometerse.

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¿Theresa May al frente de las negociaciones hará la diferencia en este sentido?

No, porque realmente ella ya estaba liderando las negociaciones.

¿Cree que May ya ha logrado cerrar la crisis en su Gobierno?

Creo que, curiosamente, las dimisiones de David Davis y Boris Johnson han ayudado a Theresa May porque le permiten ir a la Unión Europea, mostrar que se ha quitado de encima a la oposición en casa y que está yendo lo más lejos que puede y, así, pedir algo a cambio. Por esto, tendrá una mayor libertad en la negociación, pero es posible que aún no lo suficiente para alcanzar un acuerdo.

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¿Cuál es el sentimiento de los británicos en las calles?

Se pueden ver dos aspectos. Por un lado, la gente en las calles tiene el proceso del Brexit en la cabeza, no todo el mundo pero sí una parte importante y, por el otro, sigue habiendo una gran división en la población respecto al tema. Si realmente pensamos en lo que podría pasar en un segundo referéndum, la única respuesta es que no podemos saberlo, pues las preferencias por ambas opciones están muy cerca.

¿Hay un debate real sobre la posibilidad de un segundo referéndum?

Claramente hay un debate, sobre todo en los medios de comunicación, pero creo este no es un tema que se discute particularmente entre la población. También hay personajes en la política que lo piden. Lo que se puede decir es que sí hay un debate serio.

¿Pero podría tener lugar?

Ciertamente hay una posibilidad. Si hay algo que es cierto en Reino Unido en estos momentos es que cualquier cosa es posible que pase. Pero yo diría que, en estos momentos, las posibilidades todavía se mantienen muy bajas porque hay muchos miembros en el Parlamento que ven la idea con nerviosismo.

Los políticos no saben cuál podría ser el resultado, realmente nadie lo sabe, pero sí que puede generar más divisiones, por lo que no creo que haya una mayoría que lo vaya a apoyar.

¿Cómo valora la posición de la UE respecto al tema?

Es difícil saber, pero podríamos pensar varias cosas: creo primeramente que se está viendo una mayor división entre la Comisión Europea, el negociador Michel Barnier, y algunos de los Estados miembros, porque la CE tiene una visión demasiado legal y tecnocrática, mientras que algunos países muestran una mayor flexibilidad. Precisamente eso es lo que los ministros británicos esperan de la UE, ser más flexibles en el bloque.

Con todo, creo que la principal clave es lo que ocurra en la cumbre de septiembre, ese será el verdadero test para ver si el Gobierno puede persuadir a los países europeos. Esto es porque si solo se trata con las opciones de Barnier, las demandas que se hagan van a ser políticamente inaceptables en Reino Unido y está en riesgo perder una buena cooperación simplemente por ser demasiado ‘legal’.

¿Cuáles son las mayores diferencias hoy en día?

Hay dos principales puntos de negociación en marcha. Uno es sobre los acuerdos de la salida y el principal problema es la frontera de Irlanda del Norte. El otro tema es sobre la relación comercial, y la principal barrera en ese punto es si Reino Unido seguirá siendo o no parte del mercado único. En realidad los dos debates están relacionados porque el Gobierno británico dice que deben permitirles estar en el mercado único porque no pueden aceptar la propuesta en el pacto para la salida, mientras que la UE asegura que ese problema debe solucionarse primero.

Desde su punto de vista, ¿cuál sería el mejor resultado?

Para la economía británica lo más positivo sería lograr una relación muy cercana con la UE, pero es una opción políticamente muy complicada. Otros piensan que la mejor opción sería contar con una mayor flexibilidad pero formando parte de la Unión Europea, lo que permitiría seguir siendo una parte del mercado único, pero no sé si hay esa posibilidad.

¿Cómo se imagina el rol del Reino Unido una vez se ejecute el Brexit?

Yo creo que lo que se puede esperar es que Reino Unido será más activo fuera de la UE porque tendremos que llegar a acuerdos directos y eso tendrá un gran impacto en la forma en cómo hará las cosas. Se puede pensar que se incrementará nuestro rol y el Gobierno querrá hacer más en el mundo y tener mayor presencia.

¿Qué lado se llevará la peor parte con la salida?

Eso es muy fácil de saber, claramente la economía de Reino Unido sufrirá un mayor daño que la de la Unión Europea. La UE es mucho más grande y, si abandonamos el mercado único de consumidores, la economía británica será entre un 3% y un 5% más pequeña que si nos mantenemos dentro.

Con todo esto, ¿el Brexit ha sido una mala idea?

Depende, para algunos el Brexit supone un mayor control sobre las cosas que consideran más importantes y ven eso más relevante que el rendimiento económico, mientras que para otros, la economía es la prioridad, por lo que el Brexit se puede ver desde muchos puntos de vista.

¿Hay tiempo para llegar a un acuerdo?

Definitivamente aún hay tiempo. Todavía se tienen que alcanzar los acuerdos para abandonar la UE y los pactos comerciales, pero tendremos el periodo de transición. No sé si este será suficiente, pero nos dará tiempo para hacer una negociación comercial seria y la posibilidad de ver mejor cómo se desarrolla todo.

Rubén López Pérez

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