El 'proyecto del siglo' chino para el mundo | Internacional | Portafolio

El ambicioso 'proyecto del siglo' chino para el mundo

Consiste en una estrategia que promete miles de millones de dólares de inversión y beneficios comerciales.

Reunión 'Ruta de la seda'

29 jefes de Estado o Gobierno y representantes de más de un centenar de países e instituciones internacionales asistieron en Pekín (China), a la presentación del proyecto.

El presidente chino Xi Jinping y Vladimir Putin, durante el almuerzo de trabajo en el marco del foro "Una Franja y una Ruta para la Cooperación Internacional", con la asistencia de 29 jefes de Estado o Gobierno y de representantes de más de un centenar de países e instituciones internacionales en Pekín (China).

POR:
Financial Times
mayo 20 de 2017 - 04:31 p.m.
2017-05-20

El presidente chino Xi Jinping describió a la iniciativa del 'Cinturón y la Ruta' de su país como el 'proyecto del siglo' cuando anunció su plan ampliado de financiamiento que es parte de una estrategia emblemática que promete miles de millones de dólares de inversión y beneficios comerciales.

Lea: (China tiene un problema: su reducida productividad). 

El fin de semana pasado, se reunieron delegados de más de 100 países, incluyendo 28 jefes de Estado en un complejo de 1.000 millones al norte de Beijing para asistir a la cumbre de dos días. Uno de los líderes más prominentes era el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mientras que las economías más grandes de Asia y Occidente enviaron representantes de menor nivel.

China utilizó el foro para anunciar sus grandiosos planes nuevos de financiamiento en un momento en que Estados Unidos y Europa están reduciendo sus compromisos internacionales. Los participantes pidieron mayor claridad sobre la ambiciosa pero indefinida estrategia.

Lea: (La ambición de Xi de construir una nueva gran ciudad china).

Para Xi, el foro es una oportunidad para demostrar su influencia política a dos audiencias: un mundo externo buscando liderazgo global en medio de la incertidumbre e imprevisibilidad en Washington y las consecuencias del Brexit; y dentro de China, donde el presidente se está posicionando para su segundo término como la cabeza del partido Comunista gobernante.

“Las rutas de seda antiguas, que se usaron a través de miles de millas y años, representan un espíritu de paz y colaboración, apertura e inclusión, aprendizaje y beneficio mutuo”, afirmó Xi en su discurso inicial. “Debemos fomentar nuevas relaciones internacionales que promuevan una colaboración en la que todos son ganadores y un diálogo sin confrontaciones”.

Lea: (China ofrece concesiones para evitar guerra comercial con EE. UU.).

La iniciativa tiene como objetivo extender la influencia política y económica de China, abordando a la vez la paralizante sobrecapacidad industrial a nivel doméstico. Además es una alusión consciente al pasado cuando China estaba en la cima del poder.

'Ruta' se refiere a las rutas comerciales marítimas trazadas por el almirante Zheng He en los siglos XIV y XV durante el período más influyente de la dinastía Ming en el Sudeste Asiático; 'cinturón' se refiere a la ruta de seda a través de Asia Central que floreció durante la dinastía Han que perduró durante cuatro siglos hace dos milenios y la dinastía Tang que se extendió del siglo VII al siglo X.

Esta estrategia moderna tiene el objetivo de aumentar la influencia internacional de China, conforme el país exporta el abrumador excedente de su capacidad industrial doméstica a naciones alrededor del mundo a través de préstamos e inversiones.

Los jefes de Estado que participaron en el foro han estado buscando obtener un poco de esa generosidad para sus propios países, para ayudar a reavivar sus economías del desplome de crecimiento en los últimos años que sucedió después del punto más alto de los 'superciclos' de energía y productos básicos en 2012.

“No puedo asignarle una cifra”, dijo Tom Troubridge, director de China de PwC y vicepresidente del China British Business Council. “Pero si funciona a sólo 50 por ciento de la capacidad que desea China, seguiría siendo el proyecto de infraestructura más grande del mundo en los próximos años”.

Este respaldo financiero ampliado surge a pesar de una reducción de inversión de China en 2016 en los 65 países incluidos formalmente en la estrategia, mientras que se vio un aumento del flujo de capital hacia los países desarrollados.

Las iniciativas de financiación que se anunciaron el domingo incluyen una contribución de 100.000 millones de Renminbi (US$14.500 millones de dólares) al fondo de la Ruta de Seda de China; 250.000 millones de Renminbi en programas especiales de préstamos al Banco de Desarrollo de China (BDC); y 130.000 millones de Renminbi al Banco de Importación y Exportación de China para apoyar la colaboración en infraestructura, capacidad industrial y financiamiento.

El Fondo de la Ruta de Seda fue financiado con 40.000 millones de dólares cuando se fundó en el 2014. En el 2015, China anunció una infusión de capital de 62.000 millones de dólares al BDC, al Banco de Importación y Exportación y al endeudado Banco Agrícola de China, en preparación para un aumento de préstamos correspondiente a lo que habían denominado la estrategia 'Un Cinturón, Una Ruta'.

El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), el banco multilateral encabezado por China, ha otorgado cerca de 1.700 millones de dólares en préstamos para nueve proyectos a través del BAII, la mayoría de los cuales han sido cofinanciados con otros prestamistas multilaterales.

A pesar de las garantías de Xi de que Beijing no tiene intenciones de participar en “anticuadas maniobras geopolíticas”, esta movida china ha sido polémica. Parte de la oposición es de parte de India, que ha estado involucrado en una disputa continua con China sobre la frontera del Himalaya a la vez que ha mostrado desconfianza con respecto al plan para establecer un Corredor Económico entre China y Pakistán de 55.000 millones de dólares que pasaría por territorio reclamado por Nueva Delhi.

India boicoteó la cumbre, “Ningún país puede aceptar un proyecto que ignora sus preocupaciones centrales con respecto a la soberanía y la integridad territorial”, dijo un portavoz de su Ministerio de Asuntos Exteriores.

Y aunque China -y especialmente el BAII- ha tomado mucho cuidado para representar sus inversiones en el extranjero como proyectos “verdes” o respetuosos del medio ambiente, han surgido preocupaciones de que la galopante contaminación industrial y su profunda dependencia del carbón simplemente se duplicarán en otras partes.

China ha estado involucrado en 240 proyectos energéticos que usan carbón en 25 de los 65 países Cinturón y Ruta, mientras que India representa cerca de la mitad de los 251GW de la capacidad instalada. Sin embargo, las inversiones chinas en las plantas alimentadas por carbón disminuyeron en el último año, según un estudio realizado por el Instituto Ambiental Global, una ONG china.

Siga bajando para encontrar más contenido