El Emisor ruso sube tasas para frenar inflación

El Banco Central de Rusia revisó pronóstico inflacionario y anticipó que llegará al 10% al cierre del año.

Gobierno de Vladimir Putin reconoce que la recesión seguirá.

Archivo particular

Gobierno de Vladimir Putin reconoce que la recesión seguirá.

Internacional
POR:
diciembre 12 de 2014 - 03:11 a.m.
2014-12-12

El Banco Central de Rusia anunció este jueves la subida en un punto de su tasa principal, al 10,5%, para tratar de frenar la inflación, tras el hundimiento del rublo, y dejó abierta la posibilidad de seguir subiéndola.

Sin embargo, ese aumento en un punto del alquiler del dinero, anunciado al término de la reunión mensual de política monetaria del Banco de Rusia, no convenció al mercado ya que la divisa rusa continuó su tendencia a la baja, cayendo a 68,98 rublos por euro y 55,45 rublos por dólar.

La jefa del Banco Central ruso, Elvira Nabiullina, pronosticó que el barril de petróleo se mantendrá en torno a los 80 dólares durante los próximos tres años. “Tal índice de precios del barril de petróleo se desprende de los pronósticos consensuados por importantes analistas”, dijo Nabiullina.

En caso de que se cumpla ese pronóstico, “el rublo –que ha perdido un 49 % de su valor en lo que va de año– se fortalecerá notablemente” en 2015, subrayó. El barril de crudo Brent para su entrega en enero alcanzó ayer los 64,67 dólares en el Intercontinental Exchange Futures de Londres.

“En caso de nueva agravación de los riesgos inflacionistas, el Banco de Rusia seguirá aumentando su tasa principal”, anunció la institución en un comunicado.

La institución subió la estimación de los precios al consumo al 9,4 % y anticipó que el mismo llegará al 10 % al final de año, antes de seguir subiendo en el primer trimestre del 2015.

El Banco de Rusia, que ha logrado mantener una reputación de independencia poco común en el país, se encuentra en una situación delicada, ya que está procurando calmar una tormenta causada por factores que no dependen de él, como la crisis ucraniana y la caída de los precios del petróleo.

También tiene que demostrar que no se queda con los brazos cruzados para evitar un movimiento de pánico en los mercados y, en particular, tiene que actuar con tacto para no afectar a una economía al borde de la recesión, con tasas de interés demasiado elevadas para las empresas. El Banco Central prevé un crecimiento “cercano a cero” el año próximo, lo que no sorprende. El Gobierno ruso admite que la recesión seguirá en el 2015 y 2016 y solo habla de recuperación en el 2017.

Agencias