En Venezuela despiertan temores de golpe de Estado

Una vez que el Parlamento no tiene poder y la fiscal fue destituida, las Fuerzas Armadas se convierten en el único foco que podría enfrentar a Maduro.

Seguidores del Gobierno marcharon ayer en apoyo a la Asamblea Constituyente.

Seguidores del Gobierno marcharon este lunes en apoyo a la Asamblea Constituyente.

AFP

Internacional
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agosto 07 de 2017 - 03:24 p.m.
2017-08-07

En 1992, una intentona golpista trató de cumplir la promesa fallida de encarrilar el Estado y arrancar la pobreza de Venezuela. 25 años después, la posibilidad de que un movimiento militar despierte para cambiar los cimientos de una nación atrapada en la crisis sigue latente.

El domingo, un movimiento de una veintena de uniformados, varios de ellos civiles, asaltó un cuartel militar de blindados del Ejército, uno de los más importantes del país, y, aunque fueron sofocados, la idea del ‘golpe de Estado’ renace en el vocabulario del venezolano.

(Lea: Catorce cancilleres latinoamericanos se reunirán por crisis en Venezuela). 

El último golpe en Venezuela fue en abril de 2002 y sacó brevemente del poder a Hugo Chávez. El anterior fue cometido en 1992 por el propio Chávez y, aunque fracasó en la táctica, levantó las pasiones de sus partidarios que luego le convirtieron en presidente en una elección democrática. Otros 10 alzamientos anteriores, determinan el archivo de la frágil historia democrática del país.

Ahora, con un Parlamento opositor estéril, la fiscal Luisa Ortega beligerante pero destituida, y las protestas disminuidas y con un liderazgo atomizado, el sector que cree en la necesidad de un cambio de Gobierno vuelve a depositar sus esperanzas en un alzamiento militar.

El propio presidente del Parlamento, Julio Borges,
ha hecho la misma petición. No hace mucho sugería que cualquier uniformado que decidiera revelarse, sería perdonado por la historia.

Hace menos tiempo, los mismos opositores promovieron una consulta ciudadana en la que una de las preguntas era pedir a la Fuerza Armada que se apartara del Gobierno y se pusiera del lado del Parlamento, una forma de relación que no existe en la Constitución y que conduce a una vía de insurrección.

En Venezuela, la Fuerza Armada tiene una connotación superior, los militares han permeado en todos los niveles de la sociedad y el Estado, y dirigen buena parte de las carteras, las fronteras, la seguridad, la alimentación, banca pública, gobernaciones, alcaldías, aduanas, puertos y aeropuertos.

Para el Ejecutivo es también fundamental pavonear el respaldo militar como un gesto de aprobación, ya que este indica una capacidad de maniobra y gobernabilidad casi superior al de las urnas.

Aunque gran parte del golpe se alimente del imaginario colectivo, no quiere decir que no esté ocurriendo nada dentro de la Fuerza Armada, que en las últimas semanas ha detenido a varios oficiales por presuntos planes de insurrección, dos de ellos oficiales generales.

Dos exjefes de inteligencia y contrainteligencia se han vuelto cada vez más críticos, y en los últimos tres meses se reestructuraron todos los mandos militares, empezando por el propio general Vladimir Padrino, separado del mando estratégico. Además, se removieron los comandantes de la Guardia Nacional, Ejército, Aviación, la Armada, y la Milicias Bolivarianas.

Analistas subrayan el hecho de que varios de los oficiales generales que se han distanciado del Gobierno formen parte del grupo 4F, que acompañó a Chávez en 1992. No obstante uno de ellos, el mayor general Miguel Rodríguez Torres explicaba en un auditorio lleno de opositores que “cualquier ‘camino verde’ que se quiera imponer para salir de la crisis conduce a errores históricos”.

El grupo de muchachos que asaltó un cuartel militar para robar las armas, ha logrado penetrar una de las bases militares más importante, y el hecho despierta los fantasmas de un país que teme a un nuevo golpe de Estado.

CONSTITUYENTE SE CENTRA EN TOMAR EL PODER DEL PAÍS 

Tras pocos días desde que la Asamblea Constituyente empezara a funcionar, esta ya ha dejado claras sus intenciones con la destitución de la fiscal General, Luisa Ortega, y el nombramiento de Tarek William Saab en su lugar, así como la remoción del Parlamento de mayoría opositora y la creación de la comisión de la verdad, aspectos que dejan claro su intención de absorber el poder de todas las instituciones.

Sin embargo, este fue un fin de semana muy ‘movido’ en Venezuela, algo que se vio tras la suspensión indefinida del país del bloque Mercosur del pasado sábado, o el regreso del líder opositor Leopoldo López al arresto domiciliario.

De igual forma, ayer se pudo saber que 14 cancilleres de América Latina se reunirán hoy en Lima, un encuentro en el que tratarán de crear “un grupo permanente” de seguimiento a la situación de Venezuela, según afirmó el ministro de Relaciones Exterior de Chile, Heraldo Muñoz.

Asimismo, unos 40 portales de internet de instituciones de Venezuela fueron afectados ayer por un ataque cibernético.

Caracas/EFE