'Poco futuro tiene el revocatorio en manos de Maduro'

El analista Luis Vicente León asegura que la salida del presidente venezolano del poder tiene
que ser negociada, para no generar más inestabilidad.

Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis y analista venezolano.

Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis y analista venezolano.

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Portafolio
agosto 02 de 2016 - 11:10 p.m.
2016-08-02

El analista venezolano Luis Vicente León se encuentra en Colombia para explicar la difícil situación económica, social y política que vive su país.

El presidente de la encuestadora Datanálisis, invitado por el Instituto de Ciencia Política en Bogotá, afirma que lo más probable es que al final el gobierno de Nicolás Maduro no permita el referéndum revocatorio y que todo se defina en una salida negociada del poder, que pasa necesariamente por la aprobación de los militares.

¿Va Maduro a permitir el referéndum revocatorio?

Hay mucha incertidumbre de lo que pasa en Venezuela y solo puedo hablar de lo más probable. Hay una posibilidad de que el referéndum revocatorio ocurra; sin embargo, no veo la mayor probabilidad de ocurrencia.

Creo que el Gobierno tratará por todos los medios de evitarlo, porque utiliza su poder en las instituciones para poder dar una apariencia de legitimidad para bloquear un derecho constitucional.

¿Cuáles son las opciones para la oposición?

Una es la ‘batalla’. La defensa del derecho constitucional por la fuerza del pueblo mayoritario.

La otra es la negociación, que es cuando se descubre que no hay forma de que la vía radical funcione o cuando se cree que los costos de la radicalización son tan grandes, que se va a quedar en un proceso de inestabilidad futura tan excesiva que no conviene.

¿Qué pasa si se van a la batalla?

Que se mueven al cuadrante donde el Gobierno es más fuerte. El Gobierno es débil en el proceso electoral.

Además se puede generar anarquía y la oposición no tiene ni la fuerza, ni la plata, ni las armas, ni la organización para capitalizar ese proceso. Además, generaría los estímulos para que al final el sector militar tome el poder.

¿Y para qué sería la negociación?

Tendría que haber presión del pueblo, sin anarquía, para obligar a Maduro a sentarse a negociar. Pero esta no sería para que haya un referéndum revocatorio, sino para que deje el poder.

Para que haya revocatorio a Maduro tendrían que unirse los militares, las instituciones y la oposición y decirle o que lo permita o que renuncie, siempre con el pueblo detrás. Pero no están los indicadores clásicos para que esto ocurra.

¿Qué pasaría si la situación se mantiene como está?

Es lo que llamo la agonía prolongada. Que no pase nada y en eso estamos desde hace años. La oposición necesita que la gente esté presionando, porque de lo contrario el Gobierno no se va a mover.

¿Si no va a haber referéndum entonces para que se aprueban pasos como el del uno por ciento de las firmas?

Para darle esperanzas a la gente. El pueblo quiere un cambio en paz. Si la gente cree que va a haber un cambio electoral, la presión para una explosión baja, y eso se hace con la figura del referéndum.

Por eso el objetivo del Gobierno, con el Consejo Nacional Electoral (CNE), no es bloquear y prohibir el referéndum revocatorio, por ahora. Lo que quieren es demorar el referéndum, cruzar la frontera del 2017, les conviene porque conservarían el poder, bajarían la tensión y podrían llegar al año 2019 con un candidato chavista repotenciado.
Por ahora, lo que quieren es mantener la esperanza del cambio porque eso pacífica y tranquiliza. No lo bloquean y tampoco te van a decir hasta el último día que no se puede hacer en este año.

¿Y qué dice la oposición?

Saben que el Gobierno lo va a tratar de patear, pero no tiene la fuerza suficiente para obligar a que se haga. Aunque hay un subproducto y es que la oposición, a pesar de que algunos líderes ya saben que ese referéndum no va a ocurrir, se tiene que quedar con él porque los articula, reconstruye y les da la energía que se había perdido. Además pueden seguir delatando los abusos del adversario que va perdiendo patrimonio político.

Si logran recolectar los siete millones de firmas que se necesitan es un golpe político terrible para el Gobierno, a pesar de que no haya referéndum. Entonces lo dejan golpeado y debilitado en su imagen interna y externa.

¿Entonces lo que se ve ya es una lucha para las elecciones del 2019?

Es lo que está pasando, pero no es lo que están buscando, porque la oposición está buscando el referéndum, pero incluso los que ya a estas alturas entendieron que no va haber referéndum continúan una lucha para en el 2017 provocar la salida negociada de Maduro del poder.

Una opción es que se puede negociar el recorte del periodo presidencial, para hacer una elección en diciembre del 2017, en cuyo caso Maduro ganaría año y medio y la oposición casi el mismo tiempo.

LA DIVISIÓN DE LA OPOSICIÓN

La oposición está muy dividida. Hay opositores que se concentran la mitad del tiempo en atacar a otros opositores porque creen que el rival ya no es Maduro, sino que se adelantan a los acontecimientos y miran la lucha por el poder, quizás porque dieron por descontado que el presidente actual va a salir ya. Hay dos grandes variables, una sobre cómo enfrentar a Maduro, en la que hay radicales y moderados. 

Los primeros quieren sacar a Maduro por la fuerza. Los otros lo quieren a través de la negociación. Saben, y estoy de acuerdo, en que una salida negociada es lo que conviene y le da estabilidad al país después de tiempos tan difíciles.

Pedro Vargas Núñez
Subeditor Portafolio