Estados Unidos acusa a aliados de comprar petróleo yihadista

Según el funcionario del Gobierno de Barack Obama, el Estado Islámico estaría recibiendo al menos 1 millón de dólares al día por la venta de petróleo con apoyo de intermediarios, en Turquía y Siria.

David Cohen, subsecretario de Inteligencia Financiera del Tesoro estadounidense.

Reuters

David Cohen, subsecretario de Inteligencia Financiera del Tesoro estadounidense.

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octubre 24 de 2014 - 04:58 a.m.
2014-10-24

El Estado Islámico (EI) obtiene al día un millón de dólares gracias a la venta de petróleo, cifra que junto a los recursos, fruto del pago de rescates, lo convierten en la organización terrorista más rica del mundo, afirmó ayer David Cohen, subsecretario de Inteligencia Financiera del Tesoro de Estados Unidos.

“El EI ha recaudado una significativa cantidad de dinero por la venta de petróleo que extrae en campos de Siria e Irak. Desde mediados de junio, ha obtenido aproximadamente un millón de dólares al día”, indicó Cohen en una conferencia en el Carnegie Endowment for International Peace, un centro de estudios de Washington.

El funcionario estadounidense subrayó que el grupo yihadista vende este crudo a “precios rebajados a través de intermediarios”, algunos de ellos en Turquía y en el Kurdistán iraquí, y luego es transportado y revendido en los mercados internacionales.

Además, Cohen recalcó que, en “una nueva indicación de la depravación” del régimen de Bachar Al Asad, “parece que el Gobierno sirio ha llegado a un acuerdo para comprar petróleo del EI”, que controla amplias zonas de territorio en el norte de Siria. En este sentido, advirtió que el EI supone un “nuevo reto” en el combate contra la financiación del terrorismo.

“Ha amasado una enorme riqueza a un ritmo sin precedentes, y sus fuentes de ingreso tienen una composición distinta a la de otras organizaciones terroristas como Al Qaeda” que, según dijo, se basan más en los fondos procedentes de donantes con recursos.

“En su lugar, consigue la mayor parte de sus ingresos a través de actividades criminales y terroristas locales”, agregó el funcionario. Entre ellas, situó también el dinero conseguido por el pago de rescates por secuestrados internacionales, que le han brindado en lo que va del año 2014 cerca de 20 millones de dólares.

No obstante, Cohen, que acaba de regresar de un viaje a los países del Golfo arábigo, apuntó que algunos de estos estados podrían hacer mucho más para evitar la recaudación de fondos para el EI, especialmente a través de las redes sociales.

“Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos están haciendo un buen trabajo y están comprometidos contra este tipo de actividades. Qatar y Kuwait, por contra, aún tienen margen de acción”, aseguró.

Washington ha lanzado una ofensiva militar aérea, a la que se ha sumado una gran coalición internacional de países, contra el EI en Irak y Siria para frenar los avances de los yihadistas. Con todo, EE. UU. ha remarcado que esa ofensiva no será suficiente si no va acompañada por esfuerzos para detener y socavar la financiación del grupo.

Cohen dijo que su país quiere asfixiar al grupo Estado Islámico, al calificar lo como “la organización terrorista mejor financiada del mundo”.

El funcionario estadounidense subrayó que Estados Unidos intensificaría su colaboración con sus socios regionales para “asfixiar el contrabando de petróleo” en las fronteras e identificar las redes de contrabandistas.

PERSEGUIRÁN A QUIENES FINANCIEN A LOS TERRORISTAS

El Gobierno de Obama amenazó con sancionar a cualquiera que adquiera petróleo de los militantes del Estado Islámico, según Reuters.

El subsecretario del Tesoro estadounidense, David Cohen dijo que el Gobierno sirio, que ha enfrentado una prolongada guerra civil contra fuerzas de la oposición, aparentemente también ha acordado comprar crudo del Estado Islámico. “Estamos trabajando para golpear a los intermediarios, operadores, refinerías, compañías de transporte y los que manejen el petróleo de EI y tenemos las herramientas en la mano para detenerlos”, sostuvo.

Las sanciones impiden que individuos y compañías tengan acceso al sistema financiero de EE. UU. y a menudo son seguidas por los bancos alrededor del mundo que son cautelosos en lidiar con los enemigos de ese país.

EFE