A dos bandas: Obama conecta con el pueblo cubano y recupera a Argentina como aliado

Visitas estratégicas. En la Isla dijo que habrá amistad constructiva entre los dos países. Luego, aseguró que Argentina será su aliado económico.

Barack Obama

Barack Obama realizó dos visitas estratégicas: la primera, histórica en Cuba, y la segunda, estratégica en Argentina.

EFE

Internacional
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marzo 25 de 2016 - 01:43 p.m.
2016-03-25

El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha terminado su gira latinoamericana con dos objetivos logrados: conectar con el pueblo cubano y recuperar a Argentina como un potente aliado regional.

En palabras de Carlos Saladrigas, presidente de la organización sin ánimo de lucro Cuba Study Group, la visita de Obama a La Habana fue "un éxito rotundo" en lo que respecta a la forma en que el mandatario conectó con el pueblo cubano "en un nivel muy personal".

Obama se mostró "jovial y accesible", frente a un "líder rígido" como el presidente Raúl Castro e "incómodo por el contacto con la prensa", analizó Saladrigas en un artículo patrocinado por el centro de estudios Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

Con su visita, la primera de un presidente estadounidense en ejercicio a la isla en casi 90 años, sus gestos y su discurso al pueblo cubano, Obama quiso dejar claro que "Estados Unidos ya no es el enemigo, sino más bien un socio constructivo", agregó Saladrigas.

El propio Obama enfatizó esa idea en su valiente y directo discurso desde el Gran Teatro de La Habana cuando proclamó en español: "El futuro de Cuba debe estar en manos de los cubanos". "Creo en el pueblo cubano", declaró Obama, también en español, en uno de sus mejores discursos de los últimos tiempos y que, según reveló a Efe bajo anonimato un alto funcionario de la Casa Blanca, apenas modificó o revisó a última hora porque tuvo muy claro desde el principio lo que quería decir.

Para Jorge Domínguez, profesor de la Universidad de Harvard y experto en Cuba, con su viaje a la isla Obama "levantó el embargo en el intercambio de ideas, ciudadanos, negocios, comunidades religiosas y más". No obstante, a juicio de Domínguez, en última instancia "el éxito del viaje será visible solamente en el futuro", probablemente tras la salida del poder de Raúl Castro, quien ha prometido retirarse en 2018.

Para aquellos que como Otto Reich, quien fue subsecretario de Estado para Latinoamérica en la Administración de George W. Bush, rechazan la nueva política hacia la isla, el viaje de Obama fue "útil" porque permitió al mandatario saber "lo que los cubanos saben desde hace mucho: que el Gobierno de Castro es inherente e irremediablemente deshonesto y poco fiable".

En cuanto al viaje de Obama a Buenos Aires, aunque quedó algo opacado por la trascendencia de la visita a Cuba, fue "al menos igual de importante" para el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica, según el analista Bruno Binetti.

"Sobre la base de las tendencias políticas actuales en el hemisferio, y aunque no se esperan grandes iniciativas bilaterales, la Argentina (del presidente Mauricio) Macri probablemente se convertirá en uno de los socios más cercanos de Estados Unidos en la región", afirmó Binetti en un artículo para Diálogo Interamericano.

Atrás parece haber quedado definitivamente la política "antiestadounidense" de la predecesora de Macri, Cristina Fernández, y con esta visita Obama ha buscado, ante todo, retomar unas relaciones "cordiales y amigables" con la tercera economía de la región.

A juicio de Binetti, para consolidar esta nueva etapa es probable que Washington trabaje para incluir a Argentina en los debates regionales y globales y "potenciar las oportunidades económicas, incluyendo el levantamiento de restricciones a los productos argentinos".

Mientras, "el principal desafío para Macri será mostrar que esto no significa un retorno a las políticas neoliberales y el 'alineamiento automático' con Washington que el país persiguió en los noventa y que la mayoría de los argentinos todavía asocia con el colapso económico de 2001", apuntó este experto.