Europa fortalece su integración económica ante la crisis

Al amanecer, el bloque consiguió un nuevo pacto fiscal que apuesta por la austeridad y el control previo de los presupuestos nacionales.

EFE

El nuevo pacto tendrá normas más estrictas sobre deuda y déficit.

EFE

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diciembre 09 de 2011 - 11:48 p.m.
2011-12-09

 

Los dirigentes de la UE aprobaron ayer una reforma institucional con la que pretenden sacar el euro de la crisis.

Sin medidas a corto plazo ni alivio para los países más acosados, pero bien recibida por los mercados, la UE, con la alemana Ángela Merkel al mando y el británico David Cameron sin adherirse al acuerdo, apuesta por la austeridad fiscal, control previo de los presupuestos nacionales y otra vuelta de tuerca en las políticas de ajustes.

La idea es que ningún país del club vuelva a perder el control de sus cuentas públicas.

“Salvo uno, todos los países de la UE están considerando participar”, dijo el jefe de la UE, Herman Van Rompuy al término de la cumbre, antes de precisar que espera que estas provisiones se integren en los tratados “lo antes posible”.

Sólo Londres queda fuera del nuevo ‘pacto fiscal’. El francés Nicolás Sarkozy dijo que “la cumbre será recordada” y la alemana Merkel, sin estar exultante, sí consiguió llevarse de la cumbre todos sus objetivos.

“Hubiéramos preferido un acuerdo de 27” países de la UE, dijo Sarkozy. “Pero no fue posible debido a nuestros amigos británicos”, explicó.

Considera Berlín que la austeridad y los ajustes servirán “para aprender de los errores del pasado” y meter por la recta vía a los díscolos.

A los 17 países del euro se unen todos los demás socios, excepto el Reino Unido, temeroso de que las regulaciones financieras de la UE afecten a las actividades de la ‘City’ londinense.

Sanciones automáticas

El diario Financial Times publicaba el jueves que los hedge funds especulativos con sede en Londres son los principales contribuyentes a las finanzas del partido de David Cameron.

La reforma debe estar aprobada en marzo y se intentará que se ratifique sin referendos que podrían demorar o bloquear el proceso.

Incluye toda una serie de medidas de austeridad fiscal. Los países que tengan un déficit público superior al 3 por ciento del PBI recibirán sanciones automáticas y todos los socios se comprometen a mantener un déficit ‘estructural’ –antes del servicio de la deuda– inferior al 0,5 por ciento del PBI.

Además, se obliga a reducir cada año una veinteava parte de la deuda pública.

Esos objetivos se incluirán en las constituciones nacionales para convertirlos en políticas de Estado. El país que no cumpla será enviado ante el Tribunal de Justicia Europeo.

También se aprobó que los europeos movilicen 200.000 millones de euros –sin decidir de dónde saldrán–, que prestarán al FMI para que el organismo internacional pueda hacer frente a hipotéticos rescates a más países europeos.

A la vez, la UE se compromete solemnemente a pagar euro a euro el resto de sus deudas, intentando así que los mercados crean que no habrá más reestructuraciones de deuda como la ya aprobada para Grecia.

Por el lado de la solidaridad y las medidas urgentes contra la crisis, no hay mucho. Se descartan los eurobonos –emisiones conjuntas de deuda para facilitar la financiación de los países con más problemas– y se entierra la idea de que el fondo de rescates tenga una licencia bancaria para financiarse “ilimitadamente” en el BCE.

CAMERON, ‘CONTENTO’ DE NO HACER PARTE DEL EURO

El primer ministro británico, David Cameron, dijo que no le da miedo quedarse aislado, aunque reconoció que su rechazo al tratado supone “un cambio” en las relaciones con Bruselas.

En una entrevista con la cadena pública BBC desde Bruselas, el Primer Ministro insistió en que, al descolgarse del tratado, defendió el interés del Reino Unido.

El premier británico ya había declarado en la rueda de prensa de Bruselas que estaba “contento” de no estar en el euro, una moneda a la que su país no se unirá “nunca”.

Cameron prefirió quedarse solo antes que permitir que el centro financiero de la City de Londres fuera regulado, que sus bancos fueran gravados con una nueva tasa y que las transacciones en euros sean supervisadas en la eurozona.

“La City de Londres se considera uno de los grandes éxitos de la economía británica, una industria que ha crecido mucho durante los últimos años y que a pesar de la actual crisis tiene un gran potencial de crecimiento a largo plazo”, explicó a Efe Tony Travers, de London School of Economics.

La decisión de Cameron también busca calmar a los miembros más antieuropeístas de su partido, que han pedido insistentemente convocar un referendo sobre la permanencia del Reino Unido en la UE.

AMÉRICA LATINA SE PREPARA

Chile, México, Uruguay, Perú y Colombia trabajan en planes de contingencia para contrarrestar los efectos de la crisis europea, que se prevé impactará en 2012 a las economías latinoamericanas, dijeron los ministros de Finanzas ayer en Santiago.

“Hemos querido reunirnos para analizar la compleja situación externa que están viviendo nuestras economías y nuestra región”, señaló el ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, al inaugurar el encuentro multilateral.

A la reunión asisten los ministros de Finanzas de México, José Antonio Meade; de Colombia, Juan Carlos Echeverry; Perú, Luis Miguel Castilla, y Uruguay, Fernando Lorenzo, con Larraín como anfitrión.

También participa el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Nicolás Eyzaguirre. Las discusiones se centran en lo que sucede en Europa, donde “probablemente exista ya una recesión”, señaló Larraín.

Idafe Martín Pérez

Para EL TIEMPO

Bruselas.

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