Europa inició diálogo para evitar salida de Inglaterra

Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk dijo que se trata de una cumbre en la que se afianzará la Unión Europea o se producirá una ruptura.

David Cameron

David Cameron, primer ministro de Inglaterra, hablando con su homóloga Angela Merkel.

EFE

Internacional
POR:
agencias
febrero 18 de 2016 - 11:15 p.m.
2016-02-18

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) y el primer ministro británico, David Cameron, iniciaron ayer dos días de negociaciones en Bruselas en los que intentarán cerrar un acuerdo que motive la permanencia del Reino Unido en el club comunitario.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien mantuvo antes del encuentro una reunión bilateral con Cameron, aseguró que se trata de una cumbre en la que se afianzará la construcción europea o se producirá una ruptura.

Cameron, por su parte, afirmó al llegar al encuentro que no aceptará un acuerdo que no contemple las necesidades planteadas por Londres, al tiempo que recalcó que prefiere hacer las cosas bien que cerrar un pacto rápidamente. El primer ministro británicoexige a la UE reformas y flexibilizaciones que atañen a varios temas claves, entre los cuales están la inmigración, la gestión económica y la soberanía política, para luego intentar convencer a sus conciudadanos de quedarse en la UE, mediante un referéndum que podría realizarse en junio próximo.

"Cameron no aceptará un acuerdo
que no contemple las necesidades planteadas por Londres"

COMPARTIR EN TWITTER

El presidente francés, François Hollande, dijo que quiere que el Reino Unido continúe en la UE, pero recalcó que esto debe lograrse sin impedir al bloque comunitario avanzar.

Afirmó que “ningún país debe tener derecho a veto”, ni “quedar excluido de las reglas comunes o de las autoridades comunes”, en referencia a las exigencias de Londres de tener voz en las decisiones de la eurozona que afectan a su país y de recibir salvaguardas para la City en las reglas para la banca.

La canciller alemana, Angela Merkel, señalo que aún quedan “bastantes” elementos que aclarar antes de llegar a un acuerdo, pero resaltó que está dispuesta a hacer “de buena gana todo para crear las condiciones que permitan la permanencia” del Reino Unido en la Unión.

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, rehusó aclarar si su país quiere negociar un acuerdo bilateral con Londres para que no se apliquen a los ciudadanos irlandeses las restricciones que el Reino Unido pretende imponer al resto de trabajadores comunitarios en materia de acceso a los beneficios sociales. Su colega holandés, Mark Rutte, confió en lograr un acuerdo, al igual que el italiano Matteo Renzi. “Soy bastante optimista, yo creo que habrá un acuerdo, lo veremos en las próximas horas, pero creo que será un acuerdo que permita a Cameron afrontar y, esperamos todos, vencer el referendo” sobre la UE, indicó.

El mandatario griego, Alexis Tsipras, pidió solidaridad no solo con el noroeste de Europa, en referencia a la negociación con el Reino Unido, sino también hacia el sureste, el Mediterráneo. Recordó que Europa vive un momento crítico al tener que hacer frente a tres crisis en paralelo: la financiera, la de seguridad y la de refugiados.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, reiteró que la institución “no tiene derecho de veto”, pero recordó que, si hay acuerdo y el referéndum sale positivo, comenzará un proceso legislativo en el que el texto tendrá que pasar por la Eurocámara.

EL BANCO CENTRAL EUROPEO SUGIERE MEDIDAS PREVENTIVAS

Los riesgos que enfrentan el crecimiento y la inflación de la zona euro están aumentando, mostraron las minutas de la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo en enero, y algunos de sus integrantes defienden la necesidad de actuar en forma preventiva ante nuevas amenazas.

La inflación baja podría perpetuarse y el débil incremento de los salarios ya sugiere que los alicaídos precios del crudo están afectando otros costos.

En tanto, la turbulencia financiera en China también empaña el panorama debido a que aumentó el riesgo de un desplome económico, afirmó el BCE ayer.

Aunque el BCE mantuvo las tasas de interés sin cambios en enero, prometió revisar y posiblemente recalibrar sus políticas el 10 de marzo, en un comentario que los mercados interpretaron como que es altamente probable que alivie aún más su política monetaria. “Están emergiendo nuevos riesgos a la baja, sería preferible actuar en forma preventiva”.