Eurozona se apoya en el ‘Plan Juncker’ para evitar deflación

El presidente de la Comunidad Europea propuso un fondo de inversión de 315 mil millones de euros para impulsar la recuperación económica y apuntalar el empleo.

Los líderes de los países europeos han tenido que enfrentar protestas por desempleo en la región.

Reuters

Los líderes de los países europeos han tenido que enfrentar protestas por desempleo en la región.

Internacional
POR:
diciembre 15 de 2014 - 02:02 a.m.
2014-12-15

Ante la amenaza de una deflación europea, los países del Viejo Continente han puesto su esperanza de recuperación económica en el llamado ‘Plan Juncker’ de inversiones, promovido por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker.

La propuesta incluye un paquete de 315 mil millones de euros para apuntalar el crecimiento y el empleo en la región, que viene de sufrir la recesión más grave de su historia.

La eurozona arrancó el 2014 con incipientes signos de mejora económica, lo que confirmaba, en opinión de gobiernos e instituciones, que la economía de Europa comenzaba a repuntar. El susto y el temor a una tercera recesión llegaron en el segundo trimestre, cuando la economía de la eurozona se estancó, lastrada por la mala evolución del PIB de Alemania, Francia e Italia, un dato que sin embargo tampoco pudo revertir el crecimiento de España.

Por suerte el PIB de la eurozona volvió a registrar un modesto crecimiento en el tercer trimestre y proporcionó un suspiro de alivio a los países. Francia e Italia, este último país en recesión, elevaron sus voces para pedir más tiempo para cumplir los objetivos de déficit, y más inversión, respectivamente, reactivando el debate dentro y fuera de Bruselas sobre la necesidad de un cambio de estrategia.

El plan de inversión pública y privada movilizará unos 315.000 millones de euros para financiar proyectos de infraestructuras de transporte, banda ancha y energía, o de investigación, entre otros. El político luxemburgués quiere que Europa “pase página” con este plan, al sumar la inversión a la estrategia centrada hasta ahora solamente en la consolidación fiscal y las reformas.

El ‘Plan Juncker’ pretende impulsar el PIB de la Unión Europea (UE) en hasta 410.000 millones de euros y crear hasta 1,3 millones de empleos en los próximos tres años. También hace un guiño a los países y, para no perjudicar la débil recuperación, las eventuales contribuciones de los Estados miembros al vehículo de inversión que se creará en el Banco Europeo de Inversiones (BEI) no contarán para el déficit.

La idea detrás del plan es no generar más deuda y por ello recurre a la ingeniería financiera: Con solo 21.000 millones de euros de dinero público, esperan conseguir quince veces más a través de inversiones privadas.

‘PUEDE FUNCIONAR LA PROPUESTA, PERO HAY QUE REFINARLA’

Los analistas consideran que el Plan Juncker carecerá de impacto en la demanda del consumo europeo.

El plan recibido con reservas por los analistas, que lo consideran insuficiente para estimular la economía y la demanda.

“Puede funcionar, pero tiene que ser afinado”, dijo a Efe Grégory Claeys, analista en el centro de estudios Bruegel, quien no obstante hubiera querido ver una iniciativa “más ambiciosa”.

El propio Juncker ha advertido del peligro de “sobrestimar” el plan, pero también de “subestimarlo”, y afirma que se necesitará seguir haciendo reformas para fomentar el clima de inversión y eliminar obstáculos.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, tiene “gran confianza en el éxito del plan”, que es “la única iniciativa que tenemos en cuanto a la política fiscal para (estimular) la demanda agregada”, explicó recientemente.

No obstante, para el analista Raoul Ruparel, del centro de estudios Open Europe, el plan “no tendrá un gran impacto en la demanda, porque solo representa un pequeño monto de la economía conjunta y la mayoría del dinero ya está en el sistema”.

Para Claeys, hubiera sido mejor un “verdadero plan ‘paneuropeo’ de inversiones con dinero público”, a nivel de los países, aparejado con una aplicación flexible o un cambio de las reglas de consolidación fiscal, o que el BEI estuviera dispuesto a “hacermás”, porque ha sido “muy conservador”, por miedo de perder la codiciada ‘triple A’. En su opinión, el plan de Juncker solo atraerá la financiación privada adicional deseada con nuevos proyectos, especialmente aquellos con un perfil de riesgo y rentabilidad elevado.

Para Ruparel “hacen falta más reformas para mejorar el clima de negocios en muchos países y encontrar una estructura institucional más clara y firme en la eurozona para permitir que vuelva a fluir el capital privado entre los países”.

Al plan se añade la decición del emisor europeo el jueves de prestar 129.800 millones de euros a 306 bancos europeos, en su segunda subasta de crédito a intereses ventajosos a largo plazo (TLTRO), para incentivar el crédito a las empresas y relanzar la economía en la zona euro.

Agencias