Las horas bajas de Merkel en Alemania

La canciller germana no ha podido formar una coalición de gobierno. No se descarta convocar a nuevas elecciones.

Merkel

La canciller alemana Angela Merkel sonríe después de su triunfo en las elecciones federales de su país en septiembre pasado.

EFE

POR:
AFP
noviembre 20 de 2017 - 09:31 a.m.
2017-11-20

Sin que cunda todavía el pánico, los círculos económicos observan con preocupación el bloqueo político en Alemania, la primera economía europea, donde la incapacidad para formar gobierno podría frenar las reformas en curso.

Lea: (Alemania confirma la tendencia populista).

El fracaso de las negociaciones entre los conservadores de la canciller Angela Merkel (CDU-CSU), los liberales (FDP) y los ecologistas "no es muy sorprendente" teniendo en cuenta sus desacuerdos, afirma Marcel Fratzscher, presidente del instituto de investigación económica IW. "Pero hemos dejado pasar una oportunidad de superar las fronteras ideológicas y de encontrar soluciones apropiadas" para el país, señala en cambio Eric Schweitzer, el director de la cámara alemana de comercio e industria DIHK.

Lea: (La señora Merkel).

Por su parte el presidente de la federación de artesanos ZDH, Hans Peter Wollseifer, citado por la agencia DPA, lamenta que los conservadores, los liberales y los verdes no hayan logrado ponerse de acuerdo para "dar a Alemania un impulso de modernización con nuevas ideas y nuevas maneras de pensar".

Después de que Angela Merkel descartara un gobierno en minoría y de que sus otrora aliados socialdemócratas (SPD) rechazaran una coalición bajo su dirección, lo más probable es que se convoquen elecciones anticipadas. "Unas nuevas elecciones llevarían a Alemania a nuevas negociaciones políticas durante todavía tres o cuatro meses y a un callejón sin salida" a los proyectos de reforma en Europa, advierte Sylvain Broyer, un economista de Natixis.

A corto plazo, sin embargo, hay un gran consenso en Alemania para mantener las políticas de rigor presupuestario. "No hay duda de que el fracaso de las negociaciones no tendrá ningún efecto a corto plazo", asegura Carsten Brzeski, de ING Diba. "Los ejemplos de Bélgica y de Holanda, donde un gobierno interino no causó prejuicios a la economía parecen incluso apuntar a que los gobiernos interinos son más positivos que negativos", añade.

Alemania tiene una economía sólida, con previsiones de crecimiento para 2017 de entre 2% y 2,4%, según las fuentes, y con altos indicadores de confianza. Por eso la principal preocupación es la capacidad de seguir al mismo ritmo si se complica la situación política.

PREPARAR EL FUTURO

"Teniendo en cuenta que faltan reformas estructurales y que se necesitan inversiones urgentes en el sector digital y en educación, los responsables políticos alemanes harían mejor en no perder tiempo sino quieren poner en peligro el futuro económico", advierte Brzeski.

Entre los problemas pendientes del país hay la escasez de mano de obra cualificada (por el envejecimiento de la población), el mal estado de las infraestructuras, la crisis de confianza en el sector del automóvil o el cambio de modelo energético.

Marcel Fratzscher, del instituto DIW, identificó varias reformas que considera claves para su país, en sectores como la investigación, la economía digital así como la integración social y laboral de los refugiados, el mantenimiento de los sistemas de protección social, el respeto de los objetivos de protección del medioambiente o la reforma de Europa y el euro.

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, también pidió a los políticos que actúen, porque si no "el potencial de crecimiento de Alemania podría caer por debajo del 1% durante la próxima década". 

Siga bajando para encontrar más contenido