¿Qué falta para que Estados Unidos tumbe el embargo a Cuba?

El presidente de Estados Unidos intercambió cartas con su colega cubano, Raúl Castro, confirmando apertura de embajadas a partir del 20 de julio.

Los cubanos estuvieron atentos al anuncio histórico del presidente estadounidense, Barack Obama.

Archivo particular

Los cubanos estuvieron atentos al anuncio histórico del presidente estadounidense, Barack Obama.

Internacional
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julio 02 de 2015 - 02:34 a.m.
2015-07-02

Una vez anunciada la histórica medida de apertura de las embajadas en La Habana y Washington, el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos entra en una nueva etapa, que tendrá como escenario central el Congreso estadounidense, clave para levantar las restricciones sobre la isla, dijo EFE.

Pese a que el presidente estadounidense, Barack Obama, ya implementó varias acciones ejecutivas para relajar las prohibiciones de los viajes y algunos intercambios comerciales tras el anuncio del deshielo el pasado diciembre, no será posible acabar con el histórico embargo hasta que el Congreso no legisle al respecto.

Por eso, tras confirmar que el próximo 20 de julio se abrirán las respectivas representaciones diplomáticas en Washington y La Habana, Obama apeló a los legisladores para que se pongan manos a la obra, ya que de ellos depende que “el proceso de normalización” avance. “Pido al Congreso que dé los pasos necesarios para levantar el embargo que impide que los estadounidenses puedan viajar y hacer negocios en Cuba”, insistió el Presidente, quien apuntó que ese es el deseo de ambos pueblos.

Tras dieciocho meses de negociaciones secretas, Obama y su colega cubano, Raúl Castro, anunciaron en diciembre pasado iniciar el proceso de normalización de relaciones, que estaban rotas desde 1959.

Desde entonces, varias propuestas de ley para facilitar los viajes y mejorar el intercambio comercial ya han sido presentadas en el Capitolio, aunque los congresistas aún no las han sometido a consideración. El primero de los proyectos legislativos llegó en enero, un texto impulsado por dos de los senadores más concienciados con el aperturismo hacia Cuba, el republicano Jeff Flake (Arizona) y el demócrata Patrick Leahy (Vermont). Esa propuesta, bajo el nombre de ‘Ley de Libertad para Viajar a Cuba’, pondría fin a las restricciones legales sobre los viajes a la isla para los ciudadanos estadounidenses y residentes legales, así como a las trabas a las transacciones bancarias relacionadas con dichos viajes.

La estrategia de Flake y Leahy consiste en legislar punto por punto el levantamiento del embargo, conscientes de que el éxito de una legislación integral sería mucho más complejo.

En esta línea, este mismo mes, el Congreso recibió otro proyecto legislativo, esta vez sobre las relaciones comerciales, la ‘Ley de Comercio con Cuba 2015’.

Esta ley levantaría el embargo comercial a La Habana y “permitiría a los agricultores, ganaderos, pequeños negocios y otras industrias del sector privado llevar a cabo libremente negocios con la isla”, a la vez que “concede a las instituciones financieras estadounidenses la libertad de dar créditos a Cuba” sin riesgo financiero para los contribuyentes federales.

Pero, hay detractores, entre los legisladores cubano-estadounidenses, como el senador republicano y precandidato presidencial Marco Rubio o la congresista Ileana Ros-Lehtinen.