La FED tiene una 'papa hirviendo' entre sus manos. ¿Por qué?

La autoridad monetaria de EE. UU. decide si subir o no su tasa de intervención, en 0,25 % desde el 2008. Analistas dicen que emergentes como Colombia deben prepararse pues será inminente, ahora, o antes de finalizar el año, y eso significará la salida masiva de dólares y más riesgos devaluacionistas. Mercados mundiales 'tiemblan' por la reunión de la FED que ya dio inicio.

La FED tiene una 'papa hirviendo' entre sus manos. ¿Por qué?

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La FED tiene una 'papa hirviendo' entre sus manos. ¿Por qué?

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septiembre 16 de 2015 - 01:24 p.m.
2015-09-16

Al parecer, el momento de pagar la factura se acerca para los mercados emergentes pues en algún momento de este año, incluso puede ser hoy o mañana, la Reserva Federal de Estados Unidos aumentará en miles de millones de dólares los costos financieros y muchas economías y empresas, al parecer, no están preparadas para lo inevitable.

Sin importar que el alza de tasas por parte de la máxima autoridad monetaria sea o no en el noveno mes del año, el impacto se sentirá en compañías y hogares que mantuvieron deudas baratas durante los casi siete años en que los tipos de interés se mantuvieron en niveles muy bajos y cercanos a cero.

La Reserva Federal (FED), liderada por Janet Yellen, se reune este miércoles y mañana jueves 17 de septiembre para tomar decisiones de cuándo empezará a endurecer su política monetaria.

Desde el colapso financiero y económico del primer mercado mundial en 2008, la FED llevó a cabo un programa de ‘sanación’ borrando la tasa de los fondos federales, que actúa como el interés básico para determinar el costo de crédito en el mundo.

Ahora esos años de ‘embriaguez’ con tasas de interés en niveles mínimos empiezan a encontrar su fin.

Los mercados mundiales esperan que ese ‘tsunami’ no solo afecte a Wall Street, sino a todo el mundo pues se cambiarán las reglas del juego económico a nivel mundial.

OPINIONES DIVIDIDAS

Las expectativas de los economistas sugieren que las subidas de tasas se darán hoy, mientras que los inversores piden una prórroga.

Los primeros saben, y reconocen que las metas impuestas por Yellen se cumplieron en el papel, pero los segundos no sabrían cómo reaccionar.

Sin embargo, ambos bandos saben que si no es en septiembre, será en octubre o en diciembre: no se puede seguir postergando lo impostergable.

El diario Wall Street Journal señala que el 46 % de los inversores cree que la Reserva Federal subirá los tipos esta semana, mientras que hace un mes el porcentaje que optaba por el alza era de 82 %.

Felipe Campos, gerente de estrategias de inversión de Alianza Valores, asegura que este es un ‘dilema’ que divide a ambos grupos: “Los economistas no están de acuerdo con los inversionistas y visceversa. Al revisar el mercado de futuros de tasa FED, las cifras revelan que el 70 % de los inversores no cree que haya subida de tasas este mes”.

El mismo ejercicio para el décimo mes del año muestra que las expectativas de los inversores funcionan como la probabilidad de sacar cara o sello con una moneda, mientras que para diciembre, un grueso de inversionistas, casi 65 %, esperaría con optimismo esa subida.

Por el contrario, en el mundo de los economistas la división de lo que debe hacer la Reserva Federal es por mitades.

“Los analistas de los mercados están ligados a los discursos que han dado recientemente los miembros de la Reserva Federal y a las condiciones impuestas al mercado laboral y al nivel de precios, que ya se cumplieron, mientras que los inversionistas argumentan que la debilidad en los mercados financieros persiste y que una decisión equivocada podría generar mayor volatilidad”, explicó el gerente de Alianza Valores.

TODO DEPENDE DEL TONO

Para Jalil Munir, economista jefe de Citibank y profesor universitario, la decisión que tome la FED tiene dos componentes importantes. El primero es la decisión de subir o no la tasa.

El segundo tiene en cuenta el mensaje que se transmita en el comunicado.

“No se puede pensar que existen únicamente dos escenarios: subir o mantener tasas. Tenemos cuatro mundos posibles y los mercados estarán atentos para interpretar y tomar decisiones. Pero todo se centra en el tono que lleve el comunicado”, analizó Munir.

Para el economista de Citibank, los escenarios posibles son:

1. Se mantienen las tasas y aún no es claro cuándo será la ‘movida’.

2. Se mantienen las tasas, pero se da un aviso para preparar el futuro.

3. Se suben las tasas pero será de modo ‘tranquilo’ y progresivo.

4. Se suben las tasas pero con un ajuste rápido y ‘agresivo’.

Particularmente, el equipo de especialistas económicos de Citibank espera una subida de tasas moderada acompañada de palabras ‘amigables’ hacia los mercados.

“Nuestro escenario no descarta una sobrerreacción ante un anuncio que contemple un incrementos. De cumplirse nuestro pronóstico, se verá una fuerte depreciación del peso y desvalorización de los títulos del tesoro”, puntualizó Jalil Munir.

Teniendo en cuenta que los 17 miembros de la Reserva Federal empiezan a coincidir en que el desempeño del mercado laboral es relativamente alentador, pues los indicadores ‘favoritos’ como los costos laborales y la creación de puestos han mostrado repuntes significativos, el proceso de normalización de la política monetaria estadounidense está más cerca que lejos.

“La finalización de los estímulos monetarios que se mantienen desde la crisis de 2008 debe verse con buenos ojos. En medio de la volatilidad que sentiremos en las jornadas posteriores, este suceso indica que la salud económica de nuestro principal socio comercial es buena, lo que se traduce en beneficios para nuestro sector industrial y exportador”, agregó.

El término ‘short-term pain, long-term gain’, que en ‘cristiano’ sería algo así como ‘dolor en el corto plazo, ganancia en el largo plazo’, ilustra lo que muchos expertos intentan transmitir en sus análisis.

Por su parte, Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research Colombia, estima que el incremento será de 0,25 puntos porcentuales.

“Lo importante es el mensaje que nos transmitirá la Reserva Federal. Será un aviso de que es el momento de cambiar el rumbo de la política monetaria expansiva desde la crisis”, indicó Téllez.

Aunque la crisis bursátil de China y la posterior devaluación del yuan han mermado la posibilidad de una subida de tasas, las estimaciones de BBVA señalan que en el mundo existe un exceso monetario y por tal motivo un ajuste es necesario.

“Las consecuencias empezaremos a verlas gradualmente a nivel local. Posiblemente se presentará una salida de capitales del país que migrarán hacia los Estados Unidos buscando mejores niveles de rentabilidad. En 2016, el impacto sería más fuerte en nuestro escenario hipotético que contempla una subida adicional de 100 puntos básicos”, manifestó la economista jefe de BBVA.

EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE EE. UU. AÚN NO ES AUTOSOSTENIBLE

Wilson Tovar, gerente de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, cree, de forma contraria a muchos analistas, que algunas variables son la ‘piedra en el zapato’ para una posible subida de tasas

“La economía de Estados Unidos ha demostrado que su mercado laboral está saludable, con una tasa de desempleo cerca de su nivel natural de 5 % y la generación de nuevos puestos de trabajo registra un promedio mensual de 200.000 vacantes. Además, la inflación está lejos de su objetivo de 2 por ciento. No obstante, la devaluación del yuan chino y los temores por una desaceleración económica mundial harían repensar la decisión de la Fed”, comentó a Portafolio.co.

Adicionalmente, Tovar y su equipo de analistas afirman que el crecimiento autosostenido por factores internos de la primera economía mundial no está demostrado.

“Todavía falta que la producción industrial registre mayores tasas de crecimiento y que la colocación del crédito siga repuntando. Muchos empresarios en Estados Unidos aún no mantienen buenas expectativas sobre la demanda de los hogares para el cierre del año. En todo caso, la Reserva Federal aún debe esperar la evolución de otros indicadores económicos”, explicó el gerente de Acciones y Valores.

Recientemente, el banco inversor Goldman Sachs introdujo al mercado unas expectativas de precios de petróleo a 20 dólares. Y este escenario ‘apocalíptico’ no está lejos: algunas referencias de crudo, como el Western Canadian, se cotizan en 15 dólares.

En este caso hipotético, subir el costo del dinero global para Tovar “sería un error para la economía estadounidense causando un posible crecimiento negativo”.

NO ESTÁN PREPARADOS

Los recuerdos del alboroto que siguió a otros ciclos de ajustes de la FED siguen ahí: colapsos de fondos de cobertura, crisis de deuda emergente y cesaciones de pagos.

Algunas empresas han anticipado una era de mayores tasas de interés con medidas como una baja de sus gastos de capital.

Sin embargo, esto será de poca ayuda para reducir la carga financiera colectiva que se ha inflado durante años pese a que, según las leyes de la economía, la FED debía revertir su política tarde o temprano.

La deuda para financiar inversiones, crecimiento o solo consumo se ha disparado en casi todos lados, según una advertencia del Banco Internacional de Pagos.

El crédito en dólares de deudores no estadounidenses ha subido en un 50 por ciento desde 2008 a un récord de 9,6 billones de dólares.

Las economías en desarrollo suponen 3 billones de dólares, el doble que en 2008.

Otro informe de la consultara McKinsey de comienzos de este año calculó en 57 billones el aumento de la deuda total en el mundo desde 2007, con un alza de 17 puntos porcentuales en la relación entre deuda y producción económica anual.

En realidad es una verdadera 'papa caliente' la tarea que enfrenta la FED hoy y mañana.

De manera directa, su mensaje delineará el rumbo de la economía global.

Sebastián Rojas
@jusebroj
Portafolio.co