Fed, un siglo monitoreando la economía de Estados Unidos

Hoy hace 100 años, el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, firmó la ley que le dio vida al banco central y desde entonces la Fed ha estado supervisando los momentos malos y buenos de la economía de la primera potencia mundial.

La Reserva Federal no es solo el banco central de Estados Unidos, sino que también es considerado el del mundo.

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La Reserva Federal no es solo el banco central de Estados Unidos, sino que también es considerado el del mundo.

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diciembre 23 de 2013 - 02:20 p.m.
2013-12-23

La Reserva Federal no es solo el banco central de Estados Unidos, sino que también es considerado el del mundo.

Ha crecido tanto su importancia que los gobiernos, organizaciones, instituciones y analistas, entre otros, estuvieron todo este año pendientes si la entidad iba a disminuir o eliminar el estímulo monetario de 85.000 millones de dólares que le daba a la economía estadounidense, y ahora que ya se sabe que lo eliminará poco a poco, el año entrante el mantener la baja tasa de interés será el tema preponderante.

Hoy hace 100 años, el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, firmó la ley que le dio vida al banco central y desde entonces la Fed ha estado supervisando los momentos malos y buenos de la economía de la primera potencia mundial.

Los primeros mandatos de la Fed fueron el control de la inflación y la política monetaria; pero después de un siglo de existencia, la entidad ha adquirido más tareas como la supervisión y regulación del sistema bancario, mantener la estabilidad del sistema financiero, proveer servicios financieros a las instituciones, al Gobierno y a otras instituciones extranjeras oficiales.

La Fed es una entidad gubernamental independiente que funciona en Washington DC, con un grupo de directivos, más 12 bancos regionales federales en las principales ciudades del país: Boston, New York, Filadelfia, Cleveland, Richmond, Atlanta, Chicago, St. Louis, Minneapolis, Kansas City, Dallas y San Francisco.

NACIMIENTO

La idea de crear el banco central estadounidense se gestó en 1907, un año particularmente malo en materia económica: a las continuas crisis financieras del siglo XIX y comienzos del XX, en dicho año se dio una particular escalada especulativa en Wall Street, causando un severo pánico bancario.

Ya muchos en el país habían visto la necesidad de crear un banco central para regular el sistema financiero del país, y en respuesta a estas peticiones, el Congreso aprobó el nacimiento de la misma, también para equilibrar los intereses contrapuestos de los bancos privados y el sentimiento populista.

Equipar a la nueva institución con los ‘dientes’ necesarios para su funcionamiento, llevó casi todo el año de 1914, hasta el 16 de noviembre, fecha para la cual las 12 ciudades elegidas como sitios de bancos regionales de la Reserva habían abierto ya sus puertas.

La nueva institución tuvo su prueba de fuego incluso antes de abrir oficialmente, pues la I Guerra Mundial, había comenzado unos pocos meses antes.

La Fed ayudó a financiar indirectamente la guerra con la circulación de mercancías en Europa, y directamente cuando Estados Unidos entró a la guerra en 1917, cuando ya fue una prioridad.

En 1923, hubo amagos de recesión en Estados Unidos, y la Fed tuvo que hacer una gran compra de títulos públicos, lo que dio una clara evidencia del poder de las operaciones de mercado abierto para influir en la disponibilidad de crédito en el sistema bancario. Durante esta década, la entidad hizo común dicha práctica como instrumento de política monetaria.

QUEMADA EN LA PRUEBA DE FUEGO

En octubre de 1929 comenzó la Gran Depresión en Estados Unidos cuando el mercado de valores se derrumbó. De 1930 a 1933, cerca de 10.000 bancos quebraron, y en marzo de 1933, el presidente recién posesionado, Franklin Delano Roosevelt, declaró un feriado bancario, mientras que los funcionarios del Gobierno lidiaron con formas de remediar los problemas económicos de la nación.

Muchos economistas y analistas culpan a la Fed por no frenar los préstamos especulativos que llevaron a la caída, y algunos también argumentaron que la falta de entendimiento en economía monetaria evitó que la institución aplicara políticas que podrían haberla reducido.

Como reacción a la Gran Depresión, en 1933 el congreso estadounidense aprobó la Ley de Bancos, la cual requería la separación de la banca comercial y de inversión, y que requiere el uso de los títulos públicos como garantía de billetes de la Reserva Federal.

La Ley también estableció el Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), que coloca las operaciones de mercado abierto bajo la Fed.

Dos años después, la Ley Bancaria requirió cambios en la estructura de la Fed, incluyendo la creación del Comité Federal de Mercado Abierto (Fomc) como una entidad separada, que tanto el Secretario del Tesoro como el Contralor de la Moneda ya no hicieran parte de la junta directiva de la entidad y el establecimiento de los términos de los miembros a 14 años.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la Ley de Empleo añadió el control del mismo a la lista de responsabilidades de la Reserva Federal.

En 1956 la Ley de ‘Holding de compañías bancarias’ nombró a la Fed como regulador de las empresas que poseen más de un banco, y desde 1978 se obliga al presidente del banco central a informar al Congreso dos veces al año de las metas y objetivos de la política monetaria.

INFLACIÓN Y DEFLACIÓN

En la década de 1970, la inflación, los precios al productor, al consumidor y el petróleo aumentaron de manera desproporcionada, lo que ocasionó que el déficit federal se duplicara.

Fue finalmente Paul Volcker, juramentado como presidente de la Fed en agosto de 1979, quien hizo rebajar la inflación a un dígito nuevamente.

Un año después, el banco central estadounidense tuvo una reestructuración, ya que mediante la Ley de Control Monetario se requirió que el precio de los servicios financieros que presta fuera competitivo frente a los proveedores del sector privado y el establecimiento de requisitos de reserva para todas las instituciones financieras elegibles, lo que marcó el inicio de un período de reformas del sector bancario.

Otra reforma primordial se dio en 1999, que modificaba la de 1933, cuando se permitió a los bancos ofrecer servicios financieros, que a su vez incluía inversión bancaria y seguros.

EL 9/11

La eficacia de la Reserva Federal como banco central fue puesta a prueba el 11 de septiembre del 2001 cuando los ataques terroristas de ese día en Nueva York, Washington y Pensilvania interrumpieron los mercados financieros de Estados Unidos por cerca de una semana.

Entonces, en medio del caos que significaron los ataques, la Reserva Federal emitió una breve declaración que calmó el pánico a nivel mundial: “El Sistema de la Reserva Federal está abierto y en funcionamiento. La ventanilla de descuento está disponible para satisfacer las necesidades de liquidez”.

Acto seguido, la Fed bajó las tasas de interés y prestó más de 45 mil millones de dólares a las instituciones financieras con el fin de proporcionar estabilidad a la economía estadounidense.

LA CRISIS POR LAS HIPOTECAS DE ALTO RIESGO

Durante la década pasada, las bajas tasas de interés hipotecario y el fácil acceso al crédito en Estados Unidos permitieron que más gente pudiera adquirir vivienda propia, lo que ocasionó un alza en el precio de la vivienda. El boom de la vivienda tuvo un impulso debido a la forma en que se aseguraron las hipotecas de alto riesgo -estas eran transferidas a fondos de inversión o planes de pensiones-.

Entonces la Reserva Federal, presidida por Alan Greenspan- redujo rápidamente las tasas de interés: de 6 por ciento a 1por ciento en unos cuantos meses. El dinero estaba tan barato que los 8.000 bancos y agentes hipotecarios iniciaron una agresiva expansión del crédito hipotecario.

Al estallar la crisis (Agosto del 2007), la Reserva Federal, junto con los bancos centrales de Europa, Canadá y el de Japón, inyectan millones de dólares de capital a sus sistemas financieros.

Días después, la Fed recorta en 0,5 puntos el tipo de interés interbancario, lo que volvió a repetir el 18 de septiembre, mientras que Ben Bernanke, el presidente de la misma, Ben Bernanke, afirmó que “las condiciones de los mercados financieros se han deteriorado”.

En julio del 2008, la Reserva Federal rescata a las dos principales entidades hipotecarias del país: Freddie Mac y Fannie Mae, con un costo cercano a los 200.000 millones de dólares. Meses después hizo lo mismo el Washington Mutual, la mayor caja de ahorros del país.

Aparte de mantener las tasas de interés bajas, la Fed comenzó su plan de estímulo a la economía de Estados Unidos con inyecciones mensuales de 85.000 millones de dólares, las cuales redujo a 10.000 millones la semana pasada.

UNA MUJER SERÍA LA LÍDER POR PRIMERA VEZ

Janet Yellen, una firme partidaria de los agresivos estímulos monetarios de la Reserva Federal, quedó el viernes más cerca de convertirse en la primera mujer en dirigir al banco central estadounidense, después de que su nominación superó un obstáculo de procedimiento impuesto por los republicanos en el Senado.

En una votación 59-34, el Senado controlado por los demócratas acordó poner fin al debate sobre la nominación de Yellen, designada por el presidente Barack Obama.

Pedro Vargas Núñez

Subeditor Portafolio

Con información de Reuters

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