Fisco argentino vigila hasta el mercado de las familias

Las medidas del gobierno son tan extremas que ya controlan hasta los gastos de servicios públicos y cuánto pueden gastar en el exterior.

Sede del Ministerio de Economía de Argentina.

EFE

Sede del Ministerio de Economía de Argentina.

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agosto 08 de 2012 - 11:29 p.m.
2012-08-08

El Gobierno argentino ha convertido al Fisco en una suerte de gigantesco ‘Gran Hermano’ que controla desde los gastos de la compra de los consumidores hasta sus planes de vacaciones.

En su afán por aumentar la recaudación y ‘desdolarizar’ la economía, el Gobierno de Cristina Fernández ha reforzado el papel de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), el ente recaudador de impuestos.

A las restricciones cambiarias impulsadas por el Ejecutivo, conocidas popularmente como ‘cepo al dólar’, se han sumado en los últimos meses controvertidas iniciativas como el control de las facturas de servicios o la lista de las compras.

El ‘cepo al dólar’, que comenzó como una fórmula para reducir la fuga de divisas, se fue endureciendo progresivamente hasta el punto que solo los argentinos que puedan demostrar que viajarán al exterior pueden conseguir autorización de la Afip para acceder a moneda extranjera.

A partir del próximo lunes, los viajeros no conseguirán dólares, sino la moneda del país de destino, con un máximo para gastos equivalente a 70 dólares por día.

Las restricciones al dólar se han traducido ya en una significativa caída de las ventas de inmuebles, una actividad ‘dolarizada’ en Argentina que se está ‘pesificando’ progresivamente, mientras la divisa estadounidense alcanza en el mercado negro niveles hasta un 40 por ciento superiores al valor oficial en las casas de cambio.

El escrutinio de la Hacienda argentina se extiende hasta alcanzar los detalles domésticos.

El Gobierno ha puesto sus ojos en los “grandes consumidores” de servicios, como la electricidad o el teléfono, y la Afip prestará mucha atención a los usuarios que paguen más de 1.000 pesos (unos 225 dólares) en sus facturas.

Hasta la lista de las compras del supermercado es objeto de investigación para la Afip, que, en virtud de una vieja resolución de 1998, puede investigar a los clientes que paguen más de mil pesos. La cifra es fácilmente alcanzable por una familia de cuatro miembros en un país donde los precios se han multiplicado en los últimos años.

AUMENTAN LOS CONTROLES

La medida afecta a consumos en supermercados, tiendas de ropa y empresas de servicios, aunque algunas de las grandes cadenas, para evitar engorrosos trámites que puedan molestar a sus clientes, han optado por dividir las facturas que superan el límite.

El Fisco, explica el economista Fausto Spotorno, “actúa como un Gran Hermano, especialmente en el tema del dólar”, y el Gobierno trata de utilizarlo como “método de presión para evitar que los consumidores compren dólares y para controlar las operaciones inmobiliarias”.

Con estas medidas, no es de extrañar que la Afip declarara recientemente que incrementó en cerca del 30 por ciento las acciones de fiscalización y control durante el primer semestre del 2012, en relación al mismo periodo del ejercicio anterior.

BUENOS AIRES/EFE

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