Los giros y correos que tumbaron a Blatter

Dimitió luego de ser notificado de que movimientos ilegales hechos por su mano derecha lo enlodaron.

Los giros y correos que tumbaron a Blatter

Reuters

Los giros y correos que tumbaron a Blatter

Internacional
POR:
junio 03 de 2015 - 02:44 p.m.
2015-06-03

El reinado de 17 años del suizo Joseph ‘Sepp’ Blatter en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa) llegó este martes a su fin de una manera estrepitosa.

Cuatro días después de ser reelegido por quinta vez como amo del organismo –en una aplastante votación que parecía inmunizarlo frente al escándalo de corrupción que destapó Estados Unidos–, el veterano dirigente dimitió y convocó a un congreso extraordinario para elegir a su sucesor.

“No parece que este mandato tenga el apoyo de todo el mundo”, dijo tras leer un escueto comunicado.

Y aunque no dio ningún detalle sobre qué precipitó su renuncia, es claro que le llegó por varias vías el mensaje de que el FBI y la Fiscalía gringa verifican información que lo involucraría con la cadena de sobornos que salpica a su círculo más cercano y que parece haber llegado a las puertas de la presidencia de la poderosa Fifa.

Hasta hace 48 horas, los involucrados en exigencias de pagos ilegales (por más de 150 millones de dólares), lavado de dinero y fraude fiscal eran nueve dirigentes de segundo nivel.

Pero el panorama judicial cambió radicalmente para el dirigente de 79 años. A través de las páginas del diario The New York Times, Blatter fue notificado de que el FBI le estaba respirando en la nuca. Este martes, ese medio señaló que está en el eje de la investigación que realizan las autoridades estadounidenses.

Según fuentes del Departamento de Justicia, Jérôme Valcke, actual secretario general de la Fifa y hombre de confianza de Blatter, movió, en el 2008, 10 millones de dólares obtenidos de manera irregular.

LAS TRANSACCIONES 

Hace una semana, cuando estalló el escándalo, Blatter dijo que le era imposible vigilar la conducta de los cientos de dirigentes adscritos a la Fifa. Pero para el FBI es claro que debía conocer en detalle los movimientos de Valcke.

El periodista y dirigente deportivo francés ingresó a la Fifa en el 2003 y desde ese año se convirtió en la sombra y confidente de Blatter.

Desde hace ocho años, ocupa la secretaría general, el mismo cargo que tuvo Blatter antes de ascender a la cúspide. 

Además del artículo periodístico, que fue reproducido en decenas de países, se usaron contactos privados para notificarle a Blatter que la conducta de su colaborador de confianza podría dejarlo a él judicialmente atrapado. De hecho, el recorrido del millonario giro los deja a ambos dentro de la jurisdicción del gobierno estadounidense. Rastros electrónicos confirman que el dinero se movió a través de tres transferencias bancarias, entre enero y marzo del 2008.

Todas, sin excepción, salieron de cuentas de la Fifa y terminaron en las de Jack Warner, entonces presidente de la Concacaf, involucrado hasta los tuétanos en el escándalo.

La semana pasada, Warner fue capturado en Trinidad y Tobago, su país, y logró obtener libertad condicional tras el pago de 400.000 dólares, cerca de mil millones de pesos.

El FBI, que aún no ha destapado todas sus cartas, tiene en sus manos correos electrónicos que demuestran que otros ejecutivos de la Fifa tuvieron conocimiento de los giros.

Al respecto, las normas internas establecen que estos pagos deben tener el visto bueno y la firma del jefe de finanzas de la Fifa. Y según los organigramas, para esa época, el argentino Julio Humberto Grondona ocupaba esa dignidad.

Delia Fischer, vocera de la Fifa, aseguró que “el pago fue ejecutado de acuerdo con los reglamentos”, según los cuales Valcke era el tutor de las cuentas del organismo.

Lo que aún no se ha establecido es si el FBI y la Fiscalía de Estados Unidos tienen probado que Valcke sabía que la plata provenía de un soborno y si estaba cubriendo a su jefe.

Lo que sí parece estar claro es que el destino final de los fondos era pagar el voto de Warner para que Sudáfrica pudiera asegurarse la sede del Mundial del 2010.

A manera de chivo expiatorio, el Comité de Ética de la Fifa expulsó a Warner de por vida de ese organismo.

Y, sobre ese pago, hace cuatro días el comité organizador de ese mundial reconoció que desembolsó 10 millones de dólares. Sin embargo, enfatizó en que no se trató de un soborno, sino de la financiación de una especie de fondo de desarrollo del fútbol en la federación que presidía Warner.

Todo indica que una parte del dinero debía ser entregado a Charles ‘Chuck’ Blazer, entonces cabeza de la Confederación de Norteamérica, América Central y el Caribe (Concacaf) y hoy el soplón estrella del FBI.

“En los próximos días, la Fifa recibirá más malas noticias”, dijo Blatter, tras ser reelegido. Pero por su gesto triunfalista es claro que no pensaba que él iba a ser su protagonista y que tuviera que renunciar a su trono.

PRÓXIMA CÚPULA ENFRENTA REFORMA RADICAL 

Con el tsunami que vive la Fifa por el colosal escándalo de corrupción y sobornos que este martes hizo que Joseph Blatter renunciara a la presidencia, se abre un abanico de posibilidadespara el futuro inmediato de la más poderosa entidad del deporte mundial. Una primera consecuencia directa es la de reglamentar un período máximo fijo para el mandato presidencial y evitar así largas administraciones (casi vitalicias) como las de Joao Havelange y el propio Blatter.

De igual manera, directivos de federaciones europeas, como la inglesa, la alemana y la francesa, entre otras fuertes asociaciones, creen que la caída de Blatter propiciará una “reforma radical”, no solo en el manejo transparente de los recursos y en un nuevo modelo de conducta “intachable” en todo sentido (no solo para procesos electorales de directivos y sedes), sino en una reorganización integral de la Fifa, sus comisiones –especialmente las de mercadotecnia y TV, la de finanzas y la ética– y hasta su mismo organigrama. Con la histórica investigación del Departamento de Justicia de EE. UU. y el FBI, la Fifa ha dejado de ser un supraestado intocable. El mensaje fue claro y fuerte.

La salida de Blatter, al parecer, no pondría en riesgo la realización del Mundial del 2018 en Rusia (nación que este martes le hizo un guiño a Michel Platini para ser el reemplazo de Blatter), pero hay voces que insisten en que la realización de la Copa del Mundo del 2022, en Catar, sí corre el peligro de ser cambiada de sede, a pesar de los rigurosos contratos y cláusulas de cumplimiento que están firmados.

Unidad Investigativa

u.investigativa@eltiempo.com