Grecia afronta dos retos: cumplir con los socios y electores

El primer gran reto del Ejecutivo será buscar una solución inmediata a los problemas de liquidez bancaria. También deberá mantener su promesa de no despedirá a empleados públicos, ni reducir las pensiones o los salarios.

El gobierno griego espera recuperar la confianza de los ciudadanos y frenar la fuga de depósitos

EFE

El gobierno griego espera recuperar la confianza de los ciudadanos y frenar la fuga de depósitos

Internacional
POR:
febrero 25 de 2015 - 04:18 p.m.
2015-02-25

Posteriormente al guiño que Angela Merkel, canciller alemana, dio al acuerdo entre la Unión Europea y Grecia es un “punto de partida”, el gobierno de Alexis Tsipras afronta el doble reto de aplicar las reformas prometidas a los socios de la eurozona para poder recibir la ayuda financiera, pero también debe cumplir las promesas a su electorado que apostó por el cambio.
En un discurso, Tsipras subrayó que el Gobierno debe ahora ponerse en marcha "inmediatamente" para "precisar" las reformas y ganar credibilidad entre los socios demostrando que "estamos dispuestos hacer cambios en temas espinosos que eran necesarios desde hace décadas".
El primer gran reto del Ejecutivo será buscar una solución inmediata a los problemas de liquidez que se avecinan en tan solo unos días. Cabe recordar que el desembolso de 3.700 millones de euros prometidos por el Eurogrupo a Grecia solo se efectuará en abril después de examinar los logros de las reformas anunciadas.
Un día después de aprobarse la lista reformas que, como señalaron fuentes del Ministerio de Finanzas, ofrece una "ambigüedad constructiva", todavía no hay un calendario claro sobre cuáles serán las primeras legislaciones y hasta qué punto el Gobierno dará marcha atrás o suavizará algunos de sus proyectos.
El ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, aseguró hoy que en ningún caso el Ejecutivo despedirá a empleados públicos ni reducirá las pensiones o los salarios, como tampoco echará marcha atrás a su plan de combatir la morosidad frente a la Hacienda y la Seguridad Social con un sistema de devolución de las deudas a plazos.
No obstante, sugirió que habrá algunas modificaciones en este último plan, el cual pretende elevar el círculo de personas que puedan devolver en hasta cien plazos sus deudas.
Pese a que la ambigüedad del acuerdo no ha satisfecho a muchos en las filas de Syriza, y las críticas se han escuchado más o menos abiertas en los últimos días, muchos griegos parecen preferir esta opción a atenerse a las consecuencias de una ruptura con los socios. "Está claro que la lista es muy ambigua y hay muchos puntos que no están nada claros, pero a pesar de que el Gobierno ha perdido algo de credibilidad con este giro en su política, es mejor un mal acuerdo a romper con los socios", comentó el director de escuela, Iraklís Tsiolakis.
El Gobierno confía en que los socios concedan a Grecia la posibilidad de elevar el techo de las Letras del Tesoro que tiene permitido emitir, actualmente en 15.000 millones. En las negociaciones en el Eurogrupo, Varufakis solicitó al BCE elevar este límite, en principio en otros 8.000 millones de euros, pero de momento no hay una decisión al respecto.
Otro de los grandes retos de las próximas semanas es el manejo eficiente de la liquidez bancaria. Pues un buen manejo de esta demostrará si los ciudadanos recuperan la confianza y se frena la fuga de depósitos que está teniendo lugar desde hace varios meses.
Según cálculos del banco inversor estadounidense JP Morgan, tan solo en la última semana, es decir, antes del Eurogrupo decisivo en el que se llegó a un acuerdo, salieron de los bancos griegos 3.000 millones de euros, y 2.000 millones en la semana precedente.
Desde finales de octubre, se estima que la fuga de depósitos asciende a 22.000 millones de euros, si bien la mayor parte de ese dinero aparentemente no ha salido del país, sino se ha guardado "bajo el colchón.