Grecia elige entre Tsipras y Meimarakis

Grecia celebra sus segundas elecciones anticipadas del año en un ambiente tranquilo y marcado por la apatía y la desesperanza que han caracterizado el ánimo de los griegos durante la campaña electoral.

Votaciones en Grecia

Agencias

Votaciones en Grecia

Internacional
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septiembre 20 de 2015 - 02:27 p.m.
2015-09-20

Los griegos votaban este domingo para resolver el pulso entre el izquierdista Alexis Tsipras, que pidió un voto "por un gobierno combativo", y el conservador Evangelos Meimarakis, que llamó al "cambio" para terminar con el "experimento" de Syriza. Tsipras votó relativamente temprano, en el barrio popular ateniense de Kypseli, y después lanzó un último llamado a los indecisos.

"El pueblo griego (...) tomará el futuro en sus manos" y "sellará la transición hacia una nueva era", dijo Tsipras en declaraciones transmitidas en director por la televisión. Tsipras, vestido con su ya tradicional camisa blanca y sonriente, dijo que "confiaba" en la victoria, a pesar de los últimos sondeos que pronostican un resultado muy reñido.

El líder conservador Evangelos Meimarakis votó una hora más tarde en el barrió residencial de Maroussi. Meimarakis, de traje azul pero sin corbata, lanzó un vibrante llamado al voto femenino, "a la mujer, la madre, la abuela, la agricultora, la trabajadora, la desempleada" pidiéndoles un voto que permita "restaurar la confianza" en el país.

Por su parte, la dirigente del Pasok (partido socialista), Fofi Gennimata, lejos en los sondeos detrás de Syriza y Nueva Democracia dijo después de votar que su partido sería la "garantía" de una cooperación gubernamental.

Los últimos sondeos indicaban que los dos políticos estaban codo con codo al término de una campaña electoral exprés, forzada por la dimisión del ex primer ministro Tsipras el 20 de agosto después de sólo siete meses en el poder.

Tanto Syriza, el partido de Tsipras, como Nueva Democracia, de Meimarakis, están lejos de la mayoría absoluta, por lo que el ganador deberá formar coalición.

Cerca de 10 millones de griegos están convocados a las urnas para renovar los 300 escaños del Parlamento unicameral.

La política económica del nuevo gobierno está trazada. Tsipras y Meimarakis han prometido aplicar los ajustes fiscales y las reformas que van aparejados al tercer plan de rescate financiero internacional de Grecia, de unos 86.000 millones de euros a lo largo de tres años.

La gestión del nuevo gobierno estará a priori más abierta en otras cuestiones como la crisis migratoria, en un país al que desde principios de año llegaron más de 340.000 migrantes, principalmente sirios y afganos que huyen de la guerra en sus respectivos países.

La ley electoral griega le da un bonus de 50 diputados al partido más votado, por lo que éste se encontrará en posición de fuerza a la hora de formar una coalición de poder. La llave de gobierno la tendrán previsiblemente el socialista Pasok y los centristas de To Potami.

En la pugna por la tercera plaza están también los neonazis de Amanecer Dorado y el Partido Comunista, aunque cualquier coalición con estas formaciones es más que improbable.

En un colegio electoral de Nea Smyrni, en el sur de Atenas, Kaiti, una ama de casa de 68 años, afirmó este domingo haber votado siempre "por Nueva Democracia, y esta vez también".

"Quiero que todos los partidos se sienten alrededor de la mesa y que dejen de comportarse como imbéciles".

A pocos kilómetros de allí, en el barrio aburguesado de Kolonaki, Efthimia, de 63 años, no esperaba ni a que le preguntaran por quién había votado: "Tsipras, Tsipras, díganlo a todo el mundo, queremos a gente nueva y acabar con los ladrones, primero los alemanes, después Pasok y Nueva Democracia".

La de este domingo será la tercera cita electoral del año, tras las legislativas que propulsaron al poder a Syriza el 25 de enero, y el referendo del 5 de julio en el que triunfó con un 61,31 % de los votos el "no" a las condiciones planteadas por los acreedores(UE y FMI) para un tercer rescate.

Tras aceptar finalmente el rescate el 13 de julio en Bruselas, Tsipras se quedó al mes siguiente sin mayoría en el Parlamento, a causa de la rebelión de numerosos diputados de su partido. Veinticinco de ellos decidieron formar otro partido, Unidad Popular, que aboga por salir del euro para ganar soberanía económica.

Para entrar en el Parlamento deberán superar el umbral mínimo del 3 %. Para que el gobierno de Syriza no sea un mero "paréntesis", Tsipras pidió un mandato para formar un gobierno "estable y fuerte", que pueda gobernar sin sobresaltos los próximos cuatro años.

Meimarakis llamó a una gran coalición de gobierno entre su partido y Syriza, a lo que Tsipras dijo oponerse firmemente.

Con información de agencias