Heredar Disney no es tarea fácil

Thomas O. Staggs, número dos de la marca, se encuentra bajo un intenso escrutinio como próximo en la línea sucesoria.

Heredar Disney no es tarea fácil

Archivo particular

Heredar Disney no es tarea fácil

Internacional
POR:
mayo 09 de 2015 - 07:27 p.m.
2015-05-09

Robert A. Iger buscaba las palabras. De pie ante los accionistas en San Francisco en marzo, el normalmente espabilado Iger, director ejecutivo de la Walt Disney Co., había sido atrapado fuera de guardia por Brooke Ledwith, una inquisitiva niña de seis años de edad. “¿Quién fue la primera princesa de Disney en subirse a un crucero de Disney?”, preguntó, de puntitas para alcanzar el micrófono.

Como líder de la compañía de entretenimiento más grande del mundo, Iger ha dominado muchos datos, pero la historia náutica de las princesas no es uno de ellos. “¿Tom?”, dijo finalmente, mientras el público reía nerviosamente. “¿Puedes responder?”

Thomas O. Staggs, quien se convirtió en el ejecutivo número 2 de Disney en febrero, instantáneamente ofreció una respuesta satisfactoria desde su asiento en la primera fila. “No podríamos elegir a solo una”, dijo a la niña. “Pero Cenicienta definitivamente fue una”.

Durante 25 años, Staggs se ha dedicado a la marca Disney, ya fuera cerrando la compra por 7.400 millones de dólares de Pixar en 2006 como director ejecutivo, o bautizando al Tren de la Mina de los Siete Enanos de Disney World el año pasado como presidente de parques temáticos. Pero ahora Staggs se encuentra bajo un intenso escrutinio como próximo en la línea sucesoria del trono del Reino Mágico. ¿Puede ocuparlo sin turbulencia cuando Iger se retire como se espera en 2018? Es una pregunta tentadora dada la irregular historia de sucesión.

Disney ha puesto en claro que su ascenso a director operativo en febrero no fue una coronación. Así que Staggs debe ahora recorrer uno de los caminos de obstáculos más atemorizadores del Estados Unidos corporativo, trabajando para convencer a los miembros del consejo de que es apto para una tarea casi imposible –seguir las huellas colosales de Iger– mientras continúa cuidadosamente subordinado a su mentor.

En los 12 años que pasó como director financiero, trabajó no solo en el acuerdo de Pixar sino también en la adquisición por 4.000 millones de dólares de Marvel Entertainment. En los cinco años que pasó como presidente de Parques y Hoteles Disney, Staggs incrementó en más del doble las utilidades operativas de los parques temáticos, a 2.660 millones de dólares, y solucionó los problemas en un importante proyecto de tecnología de Disney World de 1.000 millones de dólares.

ADMINISTRAR CON IMAGINACIÓN

En papel, Thomas Owen Staggs es exactamente eso: un contador. Esa percepción condujo a una reacción de desilusión en las filas creativas de Hollywood cuando fue ascendido en febrero: ‘Oh, grandioso, otro magnate del entretenimiento con experiencia limitada en los fundamentos del entretenimiento’. Después de obtener su título de maestría en Stanford, Staggs trabajó en el banco de inversión Dain Bosworth y luego en Morgan Stanley. Se unió a Disney en 1990, ayudando a negociar acuerdos como la compra de Capital Cities/ABC por 19.000 millones de dólares en 1995.

Brooks Barnes

Nueva York

The New York Times