Herencia económica de Chávez tiene en jaque a Maduro

El líder socialista, fallecido hoy hace un año, dejó numerosos desequilibrios, los cuales se han profundizado. Además, el sucesor afronta las mayores protestas en décadas.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

Efe

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

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marzo 05 de 2014 - 02:09 a.m.
2014-03-05

El 5 de enero del año pasado, el analista venezolano Moisés Naím vaticinaba que la herencia económica que le dejaba Hugo Chávez, quien todavía no había muerto, al próximo presidente venezolano, fuera quien fuera, le causaría muchos dolores de cabeza.

Naím citaba el alto déficit fiscal, el desequilibrado mercado de divisas y la escasez de la misma, la devaluación de la moneda, la alta inflación, la altísima deuda exterior, el elevado nivel de empleo estatal, la casi inexistente productividad, la falta de competitividad y la dificultad para hacer negocios, más la corrupción y la inseguridad.

Para todos los analistas era claro que el gobierno posterior al de Chávez recibía una economía en muy malas condiciones y que eran necesarios ajustes, como también los recomienda Wall Street: acabar con el control de cambios, mejorar la disciplina fiscal, diversificar las exportaciones y dejar de hostigar a la empresa privada.

Pero para eso se necesitaba un presidente políticamente fuerte, y Nicolás Maduro con su escaso margen de victoria (1,5 por ciento) en las elecciones y las denuncias de fraude, recibió el poder en una posición muy débil.

Con lo que no contaba Naím, ni casi ninguno de los analistas es que el país estuviera, a un año de la muerte del ‘comandante supremo’, con las mayores protestas sociales en décadas, en las que piden la renuncia del presidente.

A las cuales Maduro ha decidido reprimir con violencia y culpando de la situación de escasez, acaparamiento y contrabando a una “guerra económica de la burguesía parasitaria”.

Las cosas parecen salirse de control, el politólogo Ángel Oropeza, de la Universidad Católica Andrés Bello, afirma que “Chávez actuó como un dique de contención, el modelo daba señales de problemas, pero él con su carisma, su verbo, servía de salvavidas. Al no estar, pareciera que los problemas se evidencian con una mayor crudeza”.

El gobierno venezolano echa la culpa de las protestas a un cinco por ciento de la población, compuesta por una clase media “al servicio de intereses imperialistas”.

Sin embargo, el periodista Rubén Marcano afirma que el sector pobre de la población, y que es la base chavista, también lo está pasando muy mal y se está cansando del desabastecimiento y la inseguridad. “Muchos productos ya no se consiguen y si se encuentran es a precios muy altos”, agrega.

La oposición parece lanzada hasta las últimas consecuencias, Leopoldo López pide desde la cárcel seguir con las protestas en la calle, mientras Henrique Capriles llamó a conformar un ‘comando de defensa del pueblo’ para multiplicar los mensajes que exigen cambios en el país y demandar soluciones al gobierno de Maduro.

Hoy será presentado el documental ‘Mi amigo Hugo’ del estadounidense Oliver Stone, para el cual Maduro declaró que “Él (Chávez) lo dejó todo arreglado... Queda de parte nuestra si lo hacemos o no”.

Y si lo siente así, entonces tendrá que explicarle, como afirmaba Naím, “al pueblo por qué cuando el presidente era Chávez se vivía mejor”.

PANORAMA

-          El exdirector del Banco Central de Venezuela (BCV), José Guerra, explicó que con la creación del Sicad II, va a haber más dólares, pero más caros.

-          La escasez de productos en el 2012 fue de 16 por ciento, en el 2013 llegó a 22 por ciento y ahora se ubica en 28 por ciento.

-          Según el gobierno, en el 2013 del país se fugaron por medio de importaciones fraudulentas autorizadas por Cadivi 23.000 millones de dólares.

-          La inflación llegó en el 2013 a 56 por ciento, siendo probablemente la más alta del mundo.

pedvar@portafolio.co

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