Hong Kong, insumisa de la que China no puede divorciarse

Las manifestaciones prodémocráticas en Hong Kong podrían suscitar represalias de China comunista, pero los expertos dan por hecho que la ex colonia británica es tan preciosa para el régimen de Pekín como para ser marginalizada a favor de Shangái como capital financiera regional.

Los manifestantes ondean las luces de sus dispositivos móviles durante una protesta el 4 de octubre.

Bloomberg

Los manifestantes ondean las luces de sus dispositivos móviles durante una protesta el 4 de octubre.

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octubre 08 de 2014 - 06:13 p.m.
2014-10-08

Hong Kong ha atravesado en los últimos días su más grave crisis desde la retrocesión a China en 1997, con decenas de miles de manifestantes que ocuparon las calles de su barrio de negocios, cuestionando al gobierno chino el derecho de escoger los candidatos para la elección en 2017 del futuro del ejecutivo local.

"A causa de que Hong Kong resiste frente a China, su fiabilidad como socio está cuestionada" por las autoridades de Pekín, comentó Francis Lun, analista financiero y PDG de Geo Securities, con sede en Hong Kong.

"Esto reforzará la idea de que Shangái reemplace un día a Hong Kong como capital financiera de China", un cambio que podría, según él, "ocurrir muy pronto" si la ex colonia británica sigue rebelándose.

Pero los expertos no piensan que eso pueda conducir a una real marginalización de Hong Kong a corto plazo, sobre todo porque estaría en contradicción con la línea reiterada por China, según la cual el territorio es una parte importante de ese país.

Castigar a Hong Kong con medidas de retaliación sería contraproducente para el régimen comunista, pues eso "radicalizaría la opinión pública" en el territorio, considera Julian Evans-Pritchard, economista para China en Capital Economics.

"Evidentemente, están molestos por el giro que han dado las manifestaciones, pero al mismo tiempo tratan de reproducir en el continente muchas de las reformas económicas aplicadas en Hong Kong", subrayó.

LA LEY DEL TALIÓN SERÍA "ESTÚPIDA"

"En este contexto no creo que quieran hacer retroceder a Hong Kong. Sería estúpido aplicar la ley del Talión", agregó.

Hong Kong, que sabe defender su fama de Dragón asiático, ganó este año otra vez el título de economía más libre del mundo que ha obtenido durante veinte años consecutivos, según la clasificación publicada conjuntamente por la Heritage Foundation y el Wall Street Journal.

China continental ocupó el lugar 137 de la clasificación, pero planea recuperar puntos, en especial en Shangái, urbe tres veces mas poblada que Hong Kong.

Hace un año, el gobierno chino lanzó con gran estruendo la zona franca de Shangái (ZFS), espacio que se supone será un laboratorio de las reformas económicas y financieras de Pekín.

El gobierno promete en especial autorizar allí la libre convertibilidad del yuan -- cuyos intercambios siguen estando muy reglamentados -- y levantar todos los controles para las tasas de interés.

"Es claro que China muestra una clara preferencia por el desarrollo de Shangái", constata Raymond Yeung, economista del banco ANZ. "Pero eso no quiere decir que abandonarán Hong Kong".

Agregó que los altos funcionarios chinos tienen contemplados proyectos comerciales entre las bolsas de Shangái y de Hong Kong.

"Los dirigentes de China son muy pragmáticos: mientras sea útil, lo utilizarán".

La transparencia y la equidad de las regulaciones en vigor en Hong Kong sirven, según los especialistas, de pasarela entre China continental y la comunidad financiera internacional.

La ex colonia británica se convirtió en un destino privilegiado de los inversionistas chinos: según el ministerio chino de Comercio, cerca de 60% de los inversionistas exteriores chinos han tenido como objetivo o transitaron por Hong Kong en 2012.

Esto ocurre mientras el yuan, moneda china, hace lentamentente su proceso de internacionalización.

EL AÑO 2047 SERÁ CLAVE

A largo plazo, si Hong Kong tiene garantizado conservar su avance en muchos campos, las cosas podrían invertirse luego de su regreso final a China, en 2047.

El territorio goza en la actualidad de un estatuto especial, en virtud del principio "un país, dos sistemas", que le da en principio una amplia autonomía con relación a las provincias continentales.

En 2047, Hong Kong dispondrá todavía de algunas ventajas, como la utilización amplia de la lengua inglesa, pero puede perder otras, como la independencia de su sistema judicial, advierte Julian Evans-Pritchard.

"Luego de su retorno a China en 2047, Hong Kong no dispondrá ya de su estatuto especial. Y ahí vale la pena preguntarse qué pasará" después, dijo.

AFP