Con más impuestos a los ricos países quieren evitar crisis

Un aumento en los impuestos a los ricos es otra forma de recaudar recursos para financiar programas sociales.

Reuters

Las voces de protesta por parte de los ciudadanos se han hecho sentir, ante los recortes que los Gobiernos deben implementar por

Reuters

POR:
septiembre 24 de 2011 - 01:20 a.m.
2011-09-24

 

Warren Buffett, el tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes, ha dado muchas muestras de generosidad y filantropía.

De hecho, hace un año, anunció que gran parte de su fortuna no la iba a herededar a sus hijos sino a un fondo filantrópico, algo que deberían hacer otros tantos millonarios del mundo.

Pues ahora, vuelve a dar muestras de su desprendimiento al pedir, ante la crisis económica que vive su país, Estados Unidos, y varias economías europeas, que les cobren más impuestos a los ricos.

Pero no es una voz en solitario, lo curioso es que 16 ricos franceses y 50 alemanes también reclaman lo mismo.

Eso demuestra que la situación está muy difícil, al tiempo que cabe resaltar el compromiso con sus naciones tanto en lo económico como en lo ético.

Esas voces fueron oídas de alguna manera por los gobierno de Estados Unidos y de España. En estas dos últimas semanas, tanto el presidente Barack Obama como el Ejecutivo español tomaron medidas precisamente en ese sentido: que los ricos paguen más impuestos.

Esta es una forma de mitigar las afugias económicas y de hacer que todos lleven una parte en la crisis económica por la que atraviesan y que los ha llevado a recortar muchas prevendas sociales, en campos como la salud.

En realidad, las iniciativas gubernamentales de ambos países, lo que hicieron fue deshacer ciertos privilegios que le habían dado a los más poderosos económicamente de sus respectivos países.

Hasta cierto punto, es dejar de consentirlos y comprometerlos un poco más con la viabilidad económica de sus países.

Lo bueno es que la mayoría de ellos no ha levantado la voz para quejarse, parece que no les quedaría nada bien, luego de años de beneficios y prevendas.

Ahora lo que deben demostrar es solidaridad y generosidad.

ESPAÑA REACTIVA EL IMPUESTO AL PATRIMONIO

La medida cobija a fortunas superiores a los 700.000 euros, con la cual cuentan unos 160.000 españoles.

El Gobierno socialista español aprobó el viernes 16 de septiembre, en consejo de ministros, la recuperación del impuesto de patrimonio, para las fortunas superiores a los 700.000 euros, una medida con la que aspira a sanear las cuentas públicas en plena crisis económica y que tendrá vigencia dos años.

Con la medida, el Ejecutivo dio luz verde a la reactivación del tributo suspendido por el mismo Gobierno en el 2007, pero que en esta ocasión incrementa de 108 mil a 700 mil euros el mínimo exento de declarar.

También se eleva de 150 mil a 300 mil euros la deducción por vivienda habitual, dos medidas con las que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero pretende evitar que resulte castigada la clase media.

Esa fue precisamente la razón aducida entonces por el Gobierno para anular el impuesto del patrimonio, con el que ahora pretende recaudar más de 1.000 millones de euros anuales.

El portavoz gubernamental, José Blanco, enfatizó que en tiempo de crisis es más justo pedir un esfuerzo a quienes más tienen antes que recortar los recursos destinados a la educación pública.

Según el funcionario, el 94 por ciento de los españoles no tendrá que pagar este tributo, lo cual sí haran alrededor de 160.000 ciudadanos.

La medida no dejó de generar controversia en un país que el próximo 20 de noviembre irá a elecciones generales.

1,5 BILLONES DE DÓLARES EN IMPUESTOS A LOS MILLONARIOS

El presidente estadounidense busca terminar con una exención de impuestos de George Bush.

El plan con el que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pretende recortar el déficit del país en tres billones de dólares, incluye 1,5 billones de dólares en aumento de impuestos a los más ricos del país y a las corporaciones para la próxima década.

El programa apunta a recaudarlos con cambios al código impositivo estadounidense. De esa cifra, 800.000 millones provendrían del vencimiento de los recortes de impuestos de la era de George Bush II para las personas que ganan más de 200.000 dólares al año y otros 700.000 millones se obtendrían con la eliminación de algunas exenciones tributarias.

Así mismo, propone que la gente con ingresos superiores al millón de dólares paguen al menos el mismo porcentaje en impuestos que paga la clase media de Estados Unidos.

Obama ha propuesto limitar las deducciones para los hogares de altos ingresos y cancelar los beneficios para las compañías de petróleo y gas y para las compras de aviones corporativos.

Además, se aumentarían los impuestos sobre determinados ingresos obtenidos por administradores de fondos. Algunos de estos inversores pagan un impuesto a las ganancias de capital más bajo por administrar las inversiones de sus clientes.

El presidente estadounidense pide a los millonarios que paguen impuestos más altos. El mandatario ha llamado a esa idea “la regla Buffet”, porque está basada en una propuesta lanzada por el millonario Warren Buffet, de 81 años y director ejecutivo de Berkshire Hathaway Inc, quien afirmó que los ricos como él frecuentemente pagan menos impuestos que aquellos que trabajan para ellos debido a algunas lagunas del código impositivo y a las bajas tasas que pagan por el ingreso sobre inversiones.

“Que la secretaria del señor Warren Buffett no pague más impuestos que el señor Buffet”, en alusión al poseedor de una de las mayores fortunas del país, aseguró Obama.

El mandatario estadounidense afirmó en su discurso del lunes que todos los estadounidenses “contribuirán con su justa parte”, incluidos los más acaudalados, “No deberíamos reducir el déficit a costa de los pobres y los trabajadores”.

El presidente negó que su intención de subir los impuestos a los más ricos, mediante la introducción de un impuesto mínimo para las rentas de los multimillonarios, equivalga a una “lucha de clases”, como han afirmado algunos dirigentes del Partido Republicano.

Es sólo “matemáticas”, replicó Obama.

El presidente advirtió que vetará cualquier ley para la reducción del déficit que pretenda aprobar la mayoría republicana en la Cámara baja y que se base únicamente en el recorte de los gastos federales, pero no aumente los ingresos del Estado.

Las propuestas además incluyeron el ahorro de 1,3 billones de dólares con el final de la intervención militar de Estados Unidos en Afganistán e Irak y las reformas de los subsidios agrícolas y del seguro sanitario para los mayores, pero dejan intacto el sistema público de pensiones.

¿Deberíamos tener una exención de impuestos para los millonarios y billonarios, o deberíamos invertir en educación, tecnología e infraestructura, todas las cosas que nos van a ayudar a innovar, educar y construir nuestro país?, se preguntó Obama.

El presidente estadounidense agregó que “No es correcto que en este país un maestro o una enfermera o un obrero de la construcción, que gana 50.000 dólares al año, pague impuestos más altos que alguien que gane 50 millones”. El plan será sometido al “supercomité” bipartidista, compuesto en partes iguales por congresistas demócratas y republicanos, que tiene la obligación de llegar a un acuerdo sobre la reducción del déficit en al menos 1,5 billones de dólares para finales de noviembre.

REPUBLICANOS CRITICAN PLAN PARA SUBIR IMPUESTOS A LOS RICOS

Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana en Estados Unidos arremetieron contra el plan del Gobierno de Barack Obama para aumentar los impuestos a los ricos.

El presidente Obama “quiere quitarle el dinero a algunas personas y dárselo a otras.

Esa no es la forma de levantar a Estados Unidos”, criticó Mitt Romney, ex gobernador de Masachusets, durante el debate entre nueve aspirantes organizado por la cadena de televisión ‘Fox’ en Orlando (Florida). Para la congresista por Minnesota Michelle Bachmann, que abogó por fomentar la iniciativa privada, Obama “ha destruido la economía”, mientras que el gobernador de Texas, Rick Perry, puso como ejemplo la reducción de cargas impositivas y de regulaciones en su estado, que según él ha ayudado “a atraer negocios”.

Con el plan Obama pretende recuperar el apoyo de las clases medias de cara a su reelección en 2012, e inmediatamente el Partido Republicano, que tiene mayoría en la Cámara baja, expresó su rechazo.

En un programa de la cadena Fox de televisión, el representante Paul Ryan, republicano de Wisconsin y presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara baja, sostuvo que a Obama le anima un espíritu de “lucha de clases”, lo que puede ser bueno, dijo, para sus aspiraciones políticas, pero resulta “nefasto” para la economía.

Siga bajando para encontrar más contenido