Investigan lazos de corrupción de Petrobras en 7 países

Transparencia Internacional dijo haber “evidenciado” vínculos entre empresas constructoras y el poder político en Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela.

Investigan lazos de corrupción de Petrobras en 7 países

Reuters

Investigan lazos de corrupción de Petrobras en 7 países

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agosto 19 de 2015 - 03:38 a.m.
2015-08-19

La organización anticorrupción Transparencia Internacional (TI) anunció este miércoles que investigará posibles réplicas del escándalo de la petrolera brasileña Petrobras en siete países de América Latina: Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, según EFE.

En un comunicado, la TI indica que las investigaciones en curso en Brasil han “evidenciado” los vínculos entre grandes empresas constructoras y el poder político, lo que plantea la posibilidad de “réplicas” de ese modelo de negocios en otros países de la región.

La justicia brasileña ha abierto investigaciones contra unos cincuenta políticos y otros tantos empresarios sospechosos de sobrevalorar contratos entre constructoras y la petrolera y desviar los recursos para beneficios de políticos. Este asunto ha salpicado al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, en sus niveles más bajos de popularidad y el objeto de protestas multitudinarias, como las convocadas el pasado domingo en más de 200 ciudades del país, con unos 900.000 participantes.

TI cita como ejemplo el caso de Venezuela y señala que cuatro de las empresas investigadas en Brasil recibieron más de 30 contratos gubernamentales en el país en los últimos años, lo que, según las investigaciones de la organización, apunta a una contabilidad opaca y una posible injerencia política.

Las secciones nacionales de esta ONG –fundada en Berlín y con sede en la capital alemana– en Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela han requerido información a sus respectivos gobiernos acerca de contratos otorgados a esas empresas. El ámbito a investigar va desde sistemas de transporte a infraestructuras de servicios básicos, prosigue la organización, que hace hincapié en el “derecho del ciudadano” a conocer el desarrollo de estas obras. TI argumenta, asimismo, que el escándalo en torno a Petrobras es de los mayores registrados hasta ahora en la región, tanto por las sumas involucradas en el caso como por el descrédito hacia el sector político que ha causado en la sociedad brasileña. La investigación se basa en una simple reclamación de “rendición de cuentas”, apunta el director regional para las Américas de la organización, Alejandro Salas, quien recuerda que los siete países mencionados han ratificado la Convención de la ONU contra la Corrupción.

El anuncio se dio justo cuando un exdirectivo de Petrobras fue condenado a 12 años de prisión y cuando la presidenta Rousseff enfrenta protestas masivas, pidiendo su renuncia.

EXPRESIÓN POPULAR O CONSPIRACIÓN

Las manifestaciones antigubernamentales han vuelto a la actualidad latinoamericana, pero, a diferencia de otras épocas, ahora los gobernantes cuestionados en las calles son en su mayoría de izquierda, aunque no ven las protestas como un reflejo de la genuina voz del pueblo, sino como intentos desestabilizadores.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, quien dirigió protestas sociales que acabaron en el 2003 con el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y tuvieron en jaque a los que siguieron hasta su victoria en las elecciones del 2005, es uno de los que aseguran que detrás de las manifestaciones actuales hay intereses ocultos. “Hay una ofensiva contra los países con gobiernos antiimperialistas” mediante diversas formas de “agresión política”, dijo Morales hace poco, una opinión que han defendido también otros mandatarios del bloque bolivariano.

Esa supuesta ofensiva fue el tema central de una reciente reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (Alba) en Caracas y de la primera sesión celebrada este año en el Parlamento del Mercosur, el Parlasur, en Montevideo.

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, anunció un plan de acción contra los “golpes suaves” con los cuales se busca “derrocar gobiernos legítimos y constitucionales que cuentan con el aval de sus pueblos, pero que no cuentan con el aval de los centros imperialistas”.

El hoy mandatario de Ecuador, Rafael Correa, tuvo un papel protagonista en la rebelión ciudadana de los “forajidos”, como se conoció el movimiento que llevó a la destitución de Lucio Gutiérrez en el 2005.

Correa, que asumió el poder en 2007 y como Morales ha sido varias veces reelegido, afronta las protestas de la principal organización indígena de su país, de sindicatos y de otras personas que no están de acuerdo con algunas de sus políticas, como el proyectado y por ahora archivado aumento de los impuestos a las herencias y las plusvalías.

Correa afirma que las protestas tienen como fin desestabilizar al Gobierno y subraya que los que han salido a las calles le hacen “el juego a la derecha”, lo que indígenas y sindicatos han negado.

En Venezuela la situación económica es peor que en Brasil y el presidente Nicolás Maduro, heredero de Hugo Chávez, que gobernó de 1999 al 2013, la atribuye a “una guerra económica” contra su gobierno, pero la oposición, que perdió un pulso en las calles contra el Ejecutivo en el 2014, está centrada en las elecciones legislativas de diciembre, más que en convocar protestas.