Italia va a las urnas a decidir su futuro en la UE

Propuestas como un ‘Italexit’ o abandonar el euro han marcado la batalla electoral y hacen que el Viejo Continente contenga el aliento.

Luigi Di Maio

Luigi Di Maio, del Movimiento 5 Estrellas, es uno de los atractivos de la campaña.

EFE

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marzo 02 de 2018 - 07:03 p.m.
2018-03-02

Italia celebra este domingo unas nuevas elecciones presidenciales, las cuales han estado marcadas por un extendido rechazo a la Unión Europea (UE), una gran cantidad de propuestas utópicas de sus candidatos y la incertidumbre que genera el posible resultado final, el cual hace que muchos expertos vean la cita como el principal riesgo que presenta el Viejo Continente en este momento. 

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Razones para sustentar ese temor hay suficientes. Según la última edición del Eurobarómetro, que mide las opiniones de los ciudadanos de las 28 naciones de la UE, los italianos se encuentran entre los que menos sentido de pertenencia tienen al bloque. Solamente el 40% de estos cree que la UE es positiva para su país, igual cifra que la de personas que afirman tener confianza en las políticas de la Unión.

Precisamente, este sentimiento nacional es el que ha hecho que muchos de los candidatos hayan propuesto medidas contrarias a la UE. “Estas elecciones se consideran un riesgo porque ha aumentado el euroescepticismo en todos los partidos. De hecho, solo el Partido Demócrata de Matteo Renzi se comprometió a mantener a Italia en el euro. Un buen resultado para los contrarios, como el Movimiento 5 Estrellas o la Liga Norte, se interpretará como una fuerza centrífuga adicional dentro de la Unión Europea”, afirma Martin J. Bull, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Salford, en Mánchester.

Aunque en las últimas semanas de campaña estas propuestas pasaron a un posible segundo plano, grandes candidatos han llegado a proponer medidas como el ‘Italexit’ o que el país abandone la divisa común europea. Este es el caso, por ejemplo, del líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, quien afirmó en una reciente entrevista que “el Brexit debería hacer reflexionar a los italianos. Nosotros damos más de lo que recibimos y nuestras fronteras son un coladero”.

“Puede haber cambios tras las elecciones, pues tanto el Movimiento 5 Estrellas, como la Liga Norte y los Hermanos de Italia no tienen una percepción tan positiva de la Unión Europea y del euro como el Gobierno actual
”, destaca David I. Kertzer, profesor de antropología y estudios italianos de la Universidad de Brown.

Sin embargo, pese a la evidente amenaza que las elecciones del domingo puede suponer, teniendo en cuenta que el país es la tercera economía de la eurozona y, a diferencia de Reino Unido, está en el euro, lo cierto que los expertos creen que estos mensajes, más que un riesgo real, son un intento de conseguir reformas en la UE y de enfrentarse a las exigencias financieras que pesan sobre Italia. “Las elecciones se consideran un riesgo porque muchos candidatos han criticado duramente a la UE. Sin embargo, esta es una institución fuerte y tiene unas instituciones muy arraigadas en países como Italia, por lo que en realidad creo que no hay nada de qué preocuparse”, resalta Sergio Splendore, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Milán.

Asimismo, el economista de Credit Suisse, Giovanni Zanni, cree que hay una baja probabilidad de un riesgo sistémico en las elecciones. “La incertidumbre previa a las elecciones garantiza una prima de riesgo alta, al menos hasta el día de las elecciones. A falta de grandes sorpresas negativas, sin embargo, veríamos lugar para una disminución del riesgo después de la votación”.

IMPORTANCIA DE LA ECONOMÍA 

El aspecto económico será otro de los factores que, según los expertos, tendrá un mayor impacto en el resultado final de las elecciones, pues Italia todavía una situación difícil tras el golpe que supuso la crisis económica de hace 10 años.

Junto con un desempleo ascendente, que llegó en enero al 11,1%, se suma el principal aspecto negativo que vive el país, que es su abultada deuda pública, la cual supera el 130% del PIB y se ha convertido en uno de los mayores porcentajes de las economías desarrolladas. Además, aunque el PIB del país avanzó un 1,5% en 2017 y esta cifra es la mejor de los últimos 10 años, lo cierto es que el indicador está lejos de la media de la eurozona, la cual se encuentra en el 2,4%.

Esta situación, por supuesto, ha impulsado una gran cantidad de propuestas que para los analistas, son prácticamente utópicas, como son la imposición de una renta básica universal, las distintas escalas de impuestos o un incremento excesivo de los puestos de trabajo. “Como todos los partidos saben que no pueden formar un Gobierno en solitario, eso ha aumentado el nivel de planteamientos irresponsables, que prometen más sabiendo que sus propuestas no se podrán cumplir. Recientemente se hizo una encuesta que descubrió que todos los planes de los principales partidos sobre la economía harían que el déficit presupuestario se disparara, por lo que ninguno de los programas se implementarán”, indica Bull.

UN RESULTADO INCIERTO 

A pesar de la cercanía de las elecciones, el resultado sigue siendo muy incierto pues, como asegura Bull, los sondeos han llegado a indicar que el 45% de los italianos aún no han decidido su voto.

En lo que sí coinciden los expertos es que, con las cifras que arrojan los sondeos, será muy difícil que ningún candidato logre la mayoría absoluta y forme gobierno en solitario. “Las elecciones tienen un alto margen de imprevisibilidad porque al ya de por sí confuso panorama político de ese país, se añade que estrenan sistema electoral y que se vota en un contexto de crisis financiera. Así que las previsiones son menos fiables que nunca. ¿Puede ser Di Maio el presidente? Es posible, desde luego. Pero su aparente voluntad de no pactar coaliciones es una apuesta que puede salirle mal ante un bloque conservador formado por partidos con un largo historial de enfrentamientos entre sí (los berlusconianos, la Liga Norte y los neofascistas), pero que tienen claro que solo pueden llegar al poder mediante una coalición”, destaca Luis García Tojar, profesor de ciencias políticas de la Universidad Complutense de Madrid.

Según los sondeos, el candidato del M5S, Luigi Di Maio, de 31 años, sería el más votado, por lo que se impondría al exprimer ministro Matteo Renzi y a la opción de Berlusconi y presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.

“Hay dos ejes políticos aparentemente claros que compiten en las urnas. El tradicional izquierda-derecha, representado por el bloque conservador y el Partito Democratico (junto con otras formaciones menores de izquierda), y por otro lado un eje que podríamos llamar nuevo-viejo, donde el M5S compite con las otras formaciones. Si se impone el primer eje gobernará la derecha, quizá, o tal vez una coalición de partidos de izquierda; si se impone el segundo, probablemente gobernará Di Maio”, concluye Tojar.

Rubén López Pérez

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