José Mujica se la juega por la gran minería

El presidente uruguayo firmaría la próxima semana un contrato para explotar 10 millones de toneladas de hierro anuales.

José Mujica se la juega por la gran minería

Bloomberg

José Mujica se la juega por la gran minería

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enero 30 de 2014 - 02:31 a.m.
2014-01-30

El presidente uruguayo, José Mujica, le está apostando todo su capital político al mayor proyecto minero que tendría su país en toda la historia: el de Aratirí.

Dicho trabajo, que para poder llevarse a cabo fue necesario modernizar algunas leyes mineras del país, es una gigantesca mina a cielo abierto de hierro y otros minerales, del cual se proyectan extraer unas 10 millones de toneladas anuales durante los próximos 30 años, además de obras de infraestructura que incluyen un puerto de aguas profundas.

Ante la oposición de grupos ambientalistas y productores, el presidente Mujica leS pidió la semana pasada a sus connacionales confianza y no ser tan pasionales al debatir sobre el proyecto. “Tenemos que tener más confianza en nosotros mismos. Nunca sabremos de minería si no aprendemos de minería. Tenemos que trabajar con gente que venga, sepa, y así trasladar el aprendizaje”, agregó el carismático presidente.

Ante la mayor preocupación, el impacto ambiental, agregó que este será limitado y que la Ley de Minería de Gran Porte otorga las garantías necesarias para la reconstrucción de las zonas afectadas, a lo cual se plegó la empresa minera Aratirí, propiedad de la multinacional india Zamín Ferrous. “Lo importante es garantizar que las reservas estarán disponibles, que los fondos (destinados a la reconstrucción) se apliquen bien y que multipliquemos la diversificación del país, que no vamos a liquidar la ganadería”, añadió Mujica.

También quizo tranquilizar a los que temen un cambio en el modelo productivo del país, al enfatizar que el proyecto solo comprende 500 hectáreas de las 16 millones que el país dedica a distintas actividades, principalmente agropecuarias. “En la vida hay que andar, la gente quiere mejorar y todos quieren mejorar el ingreso”, reflexionó el gobernante sobre un proyecto en el cual se invertirán alrededor de 2.000 millones de dólares y que generará más de 1.500 puestos de trabajo directos.

A los contradictores del proyecto, quiso tranquilizarlos al asegurar que así se firme el contrato, lo cual pretendía llevarse a cabo el 20 de enero pasado pero que quedó previsto hacerse durante el mes de febrero, no habría explotación minera sin autorización ambiental.

De la misma manera se refirió a la recuperación productiva de la tierra una vez finalizado el proceso de extracción del mineral, ya que la nueva ley obliga a establecer un fondo para la reconstrucción, cuando se termine la tarea de explotación. “Todo es reconstruible a posteriori y al respecto sobran los ejemplos en el mundo. Una muestra de esto es la mina brasileña Butiá, de donde se extrajo carbón por 20 años y hoy hay un monte forestal en una planicie en la que pastan animales. Proyectos similares se conocen en Alemania, Colombia, México y otros países”, ejemplificó Mujica.

Y puntualizó que la explotación de hierro no se hará mediante procesos químicos que contaminan el medioambiente sino con medios magnéticos.

La tarea de Mujica es tratar de convencer a los uruguayos que su decisión fue la mejor para el país y para las generaciones futuras, mientras que los contradictores continúan acudiendo ante la justicia.

LOS ARGUMENTOS DE LA OPOSICIÓN

Una de las cosas que más critican los opositores al proyecto es el grado de secretismo que ha tenido el mismo, desde que se originó en el 2007 durante el mandato de Tabaré Vázquez, y el cual se ha mantenido, pues esta es la hora en que no se conocen los términos del contrato y se habla que este tendrá cláusulas de confidencialidad o reserva, según el diario ‘El País’, el más influyente de esa nación.

Los contradictores del proyecto también enumeran los cambios de opinión que ha tenido el presidente para el proyecto políticamente viable.

De acuerdo con ‘El País’, primero habló de someter el tema a un plebiscito consultivo, al otro que lo iba a decidir el Gobierno, al otro que iba a consultar al pueblo sobre qué quiere hacer con el dinero y al otro que lo iba a guardar para cuando viraran los vientos económicos favorables.

En su editorial del 19 de enero pasado, el mismo diario concluyó: "Así se cierra el círculo; a espaldas del país, sin transparencia, contra la ley, sin informe técnico del organismo nacional especializado ni audiencia pública, descalificando las advertencias, no ya de la oposición, sino de grupos independientes, sin participación del Tribunal de Cuentas, sin licitación, con nombre y apellido".

Pedro Vargas Núñez

Subeditor Portafolio

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