La economía y Cataluña, los retos de Pedro Sánchez

El nuevo presidente español fue investido tras ganar la moción de censura contra Mariano Rajoy.

Pedro Sánchez todavía no convocará elecciones en el país.

Pedro Sánchez todavía no convocará elecciones en el país.

EFE

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junio 01 de 2018 - 08:15 p.m.
2018-06-01

El nuevo presidente de España, Pedro Sánchez, tiene ante sí un horizonte complicado, con la economía y el contencioso soberanista catalán como retos inmediatos y el problema de tener un reducido grupo parlamentario, lo que le exigirá lograr apoyos externos.

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Sánchez, líder del Partido Socialista, fue investido ayer jefe del Ejecutivo gracias a una moción de censura contra Mariano Rajoy, que contó con el respaldo de 180 de los 350 escaños del Congreso. Hoy hizo su juramento en el cargo ante el rey, Felipe VI.

“Hoy gana la democracia”, dijo Sánchez justo después de la votación para dejar claro que son las mayorías parlamentarias las que ponen y quitan gobiernos.

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La primera moción de censura triunfadora en el país ha tenido mucho de “no” a Rajoy, azotado por los escándalos de corrupción y en especial por la sentencia de la Audiencia Nacional del 24 de mayo, que condenaba al PP por lucrarse económicamente de una trama corrupta. Pero también por la crisis catalana, donde los secesionistas que han impulsado un proceso de independencia le han pasado la factura, porque aplicó la Constitución para destituir al Gabinete regional y asumir sus competencias.

Sánchez aprovechó el momento y presentó una moción que parecía destinada al fracaso y que al final se impuso. Para ello apostó por el diálogo pero sin asumir compromisos.
“Sánchez puede aportar la vuelta del diálogo como instrumento principal de la acción política”, explica Antonio Losada, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela.

Frente a quienes le plantean la conveniencia de convocar elecciones para que los españoles se pronuncien, Sánchez ha eludido poner fecha a las urnas y ha hecho hincapié en que primero es necesario recuperar la dignidad y la estabilidad de las instituciones.

Su prioridad será - dice - favorecer la cohesión social y territorial, que considera dañada por los casi seis años y medio de Gobierno de Rajoy. Ello sin romper la estabilidad presupuestaria y cumpliendo con “los deberes europeos”. De hecho, Sánchez y su futuro Gabinete tendrán que asumir los Presupuestos del Estado que fueron aprobados hace nueve días. Esa paradoja se debe a que admitió durante el debate las cuentas para asegurarse el apoyo de los cinco diputados del PNV, clave para ser investido.

Aparte de la concesión, aceptar los Presupuestos es una señal de que pretende mantener la estabilidad económica y garantizar la gobernabilidad “Este no es nuestro presupuesto pero no lo vamos a retirar por responsabilidad y nos vamos a centrar en el futuro”, aseguró, al tiempo que se comprometió a impulsar medidas para hacer un pacto de rentas y la igualdad salarial.

Por delante quedan dos años de legislatura, hasta junio de 2020, aunque una de las prerrogativas del jefe del Ejecutivo es anticiparlas. Además, queda conocer el gabinete que elija Sánchez y si dejará entrar a otros partidos.

Madrid/EFE

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