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Las expectativas de la Unión Europea ante la llegada de Emmanuel Macron

La organización celebra la elección del centrista como presidente y busca fortalecerse con su presencia. 

El tema del espionaje de EE.UU. preocupa a los 28 miembros de la Unión Europea.

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afp
mayo 07 de 2017 - 05:40 p.m.
2017-05-07

La Unión Europea, debilitada por el referéndum a favor del Brexit y el auge de los movimientos eurófobos de extrema derecha en el bloque, busca sacar fuerzas con la victoria de Emmanuel Macron, un europeísta convencido, en la elección presidencial francesa.

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"Feliz de que los franceses hayan elegido un futuro europeo", tuiteó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien deseó una colaboración "fructífera" con el nuevo presidente por "una Europa que proteja y defienda" a sus ciudadanos.

Una visión compartida por su homólogo de la Eurocámara, Antonio Tajani, quien, en declaraciones, llamó a trabajar "inmediatamente" para "cambiar" el bloque y a no "subestimar" el hecho de que muchos electores votaron por la candidata ultraderechista Marine Le Pen.

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"La tarea no será fácil", reconoce en una nota Charles Lichfield, analista de Eurasia Group, en un momento en que la UE busca dar un nuevo impulso al bloque tras el divorcio con Reino Unido, probablemente a finales de marzo de 2019.

Lichfield explica que la victoria pone a Macron en una posición "vulnerable". "Se sublevó contra los ataques de Le Pen contra la globalización, la UE y la 'apertura'. Ahora tiene la responsabilidad de demostrar que esto valía la pena", agrega.

En esta línea, para el investigador del European Policy Centre, Robin Huguenot-Noël, el presidente electo de Francia deberá demostrar que la adhesión a la UE "puede ser también una herramienta eficaz para gestionar las fuerzas negativas de la globalización".

UNA EUROPA PROTECTORA

El joven futuro jefe de Estado galo parece haber tenido en cuenta el creciente escepticismo de la opinión pública frente al liberalismo económico, manifestado durante la negociación y firma del acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA).

Así, Macron propone incluir en todos los acuerdos comerciales del bloque "un punto de cooperación fiscal, así como cláusulas sociales y medioambientales vinculantes".

Además, promete que "exigirá" la puesta en marcha de una base de derechos sociales europeos que defina "los estándares mínimos en materia de derechos a la formación, de cobertura sanitaria, seguro de desempleo o salario mínimo".


Aunque rechaza el proteccionismo, el presidente electo defiende "una Europa que proteja de la globalización", abogando, por ejemplo, por reforzar los instrumentos antidumping contra el acero chino.

Para la politóloga Amandine Crespy, del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad Libre de Bruselas, su programa europeo propone "sobre todo profundizar en aquello que ya existe y que podría según él permitir a la UE funcionar mejor". La lógica de Macron, para quien Francia debe ser económicamente fuerte para poder serlo políticamente y ejercer de "contrapeso" en el seno de la UE en colaboración con Alemania, convence a muchos de sus socios europeos, apunta.

UNA FRANCIA Y UNA UNIÓN EUROPEA MÁS FUERTES

"Es un programa de reformas en adecuación casi perfecta con el marco europeo. Es por eso que su elección tranquiliza", asegura Crespy, para quien, al igual que ya hicieron otros países, " Francia llevará a cabo sus reformas fiscales, de su sistema social, de su mercado laboral" que le permitan, especialmente, "paliar el problema del desempleo".

El programa de Emmanuel Macron en materia energética, digital e incluso sus propuestas de crear un Fondo Europeo de Defensa o un cuartel general europeo permanente, retoman ideas que ya flotan en el ambiente bruselense.

Su voluntad de cumplir con el Pacto de Crecimiento y Estabilidad Europea debería satisfacer también a las instituciones.

Su propuesta más "revolucionaria" es la idea de crear un presupuesto, un parlamento y un ministro de Economía y Finanzas para la zona euro. "Es la idea de un gobierno económico real", apunta Crespy, quien matiza que su capacidad "para imponerlo realmente" es en muy incierta.

Para Robin Huguenot-Noël, las ambiciones de Emmanuel Macron podrían chocar con sus socios europeos, que tienen otras prioridades en la cabeza como la inmigración o la seguridad. Pero, según señala el investigador, Alemania y otros gobiernos pro-UE, podrían estar tentados de ayudar al recién elegido presidente a llevar a cabo estos puntos de su programa.

Sin embargo, esta ayuda, a juicio de Huguenot-Noël, "no sería por solidaridad con Francia, sino por propio interés, para garantizar el futuro de la integración europea".

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