La incierta presidencia del magnate republicano

El candidato de derecha ganó con promesas populistas ante un electorado inconforme.

Donald Trump, precandidato republicano.

Donald Trump, precandidato republicano.

Reuters

Internacional
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Portafolio
noviembre 09 de 2016 - 09:17 p.m.
2016-11-09

El republicano Donald Trump sorprendió al mundo al vencer a la favorita Hillary Clinton en la carrera por la Casa Blanca, poniendo fin a ocho años de Gobierno demócrata y encaminando a Estados Unidos por un sendero nuevo e incierto.

El magnate de bienes raíces y ex conductor televisivo despertó el enojo entre los políticos tradicionales de Washington tras derrotar a Clinton, cuyo brillante currículum incluye roles como primera dama, senadora y secretaria de Estado.

El presidente Barack Obama, que hizo una dura campaña contra Trump, lo llamó por teléfono este miércoles en la mañana para felicitarlo por su victoria electoral y lo invitó a la Casa Blanca para una reunión de transición.

“Asegurar una transición de poder suave es una de las máximas prioridades del presidente señaladas a principios de año y el próximo paso es una reunión con el presidente electo”, indicó la Casa Blanca.

Tras ir detrás de las encuestas durante meses, Trump se apuntó una sorpresa mayúscula y se aseguró los 270 votos electorales necesarios para ganar, triunfando en estados claves donde suelen decidirse las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Su mandato de cuatro años comienza el 20 de enero.

Trump apareció junto a su familia en la madrugada del miércoles ante sus seguidores, una vez aseguró la presidencia, que festejaban en el salón de un hotel en Nueva York, y dijo que era hora de curar las heridas y hallar terreno común tras una campaña que expuso las profundas diferencias entre los estadounidenses.

“Es hora de que nos unamos como uno”, dijo Trump. “Seré el presidente de todos los estadounidenses”.


El republicano informó que había recibido una llamada de Hillary Clinton para felicitarlo por su victoria y la elogió por su servicio y por pelear duro en la carrera presidencial.

Sus comentarios fueron un cambio abrupto a la retórica de campaña, durante la que acusó reiteradamente Clinton de ser “deshonesta”, y fueron realizados en medio de cánticos de “enciérrala” de sus seguidores.

No obstante, su jefa de campaña, Kellyanne Conway, no descartó la posibilidad de nombrar un fiscal especial que investigue la conducta pasada de Clinton, una amenaza que lanzó Trump en uno de los debates electorales.

Los republicanos también mantuvieron el control del legislativo en sus dos cámaras.
Pese a perder la batalla electoral de los estados que deciden la carrera presidencial, Clinton aventajó por escaso margen el voto popular a nivel nacional. Sería la segunda vez en 16 años que un demócrata pierde la presidencia pese contar con más votos, algo que ya ocurrió en el 2000 con Al Gore y el republicano George W. Bush.

VIOLENTA CAMPAÑA 

Saliendo victorioso de una final de suspenso luego de que las encuestas pronosticaban que ganaría Clinton, Trump cosechó mucho apoyo entre una base de trabajadores blancos sin estudios universitarios con su promesa ser “el mejor presidente en cuanto a empleos que Dios haya creado”. Asimismo, le fue bien en estados industriales como Pensilvania y Ohio. “¡Qué noche tan bonita e importante! El hombre y la mujer olvidados no serán olvidados de nuevo. Nos uniremos como nunca antes”, tuiteó Trump en la madrugada.

En su discurso tras el triunfo, dijo que tiene un plan económico grandioso, que se embarcará en un proyecto de reconstrucción de la infraestructura del país y que duplicará el crecimiento económico de Estados Unidos.

HILLARY PIDE DAR A TRUMP OPORTUNIDAD DE GOBERNAR

Hillary Clinton reconoció ayer que su derrota en las elecciones presidenciales de Estados Unidos es “dolorosa y lo será por mucho tiempo”, pero llamó a sus seguidores a dar a Donald Trump una oportunidad de liderar el país.

“Donald Trump va a ser nuestro presidente. Le debemos una mente abierta y una oportunidad de liderar”,
dijo Clinton en su primera aparición tras los comicios.

La exsecretaria de Estado dejó claro que no discute el resultado de las urnas y confió en que Trump sea “un presidente exitoso para todos los estadounidenses”, al tiempo que le ofreció su colaboración en favor del interés nacional.

“Hemos visto que nuestra nación está más dividida de lo que creíamos, pero yo todavía creo en Estados Unidos y siempre lo haré”, dijo Clinton.

La excandidata defendió la importancia de una transferencia pacífica del poder al nuevo presidente y exigió a los suyos respetar ese principio constitucional.

Pero también les animó a comenzar a trabajar ya mismo para recuperar el país y hacer avanzar la agenda que ella ha defendido durante su campaña: “Nuestra responsabilidad como ciudadanos es seguir poniendo de nuestra parte para construir unos Estados Unidos mejores, más fuertes y más unidos”.

Reuters