Lula da Silva habría aceptado
cargo ministerial en Brasil

De confirmarse la información, el caso de corrupción por el que se investiga
al expresidente pasaría de las manos del juez a la Corte Suprema.

Expresidente Lula da Silva en Brasilia.

Expresidente Lula da Silva en Brasilia.

AFP

Internacional
POR:
AGENCIAS
marzo 15 de 2016 - 11:17 p.m.
2016-03-15

Luiz Inácio Lula da Silva aceptó ser ministro de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, dijo una fuente del palacio de Gobierno, una posición que le ofrecería al ex mandatario alguna protección judicial frente a una investigación por lavado de dinero.

La fuente, que pidió anonimato para hablar libremente, dijo que es probable que Lula, un negociador hábil, se haga cargo de los asuntos legislativos, donde puede aprovechar sus cercanos vínculos con los parlamentarios del Partido de los Trabajadores.

El nombramiento de Lula como ministro es visto por opositores al Gobierno como un intento de Rousseff para mantener unida a la coalición de Gobierno, cuando se enfrenta a una recesión y a la posibilidad de un juicio político para deponerla.

El principal índice de la bolsa de Brasil, el Bovespa, caía ayer casi un 4 por ciento y la moneda, el real, se debilitaba un 2,5 por ciento frente al dólar tras el primer reporte del diario O'Globo de que el líder brasileño se integrará al Gobierno.

Lula, quien fue presidente entre 2003-2010 en medio de un auge económico, sigue siendo uno de los políticos más influyentes de Brasil, pero está siendo investigado por sospechas de que se benefició de un enorme escándalo de sobornos que ha golpeado a líderes empresariales y políticos de la coalición de Gobierno.

Si acepta el puesto en el gabinete, el caso de corrupción por el que se le investiga pasaría de las manos del activo juez federal Sergio Moro a la Corte Suprema de Brasil. A Moro se le había entregado el lunes la jurisdicción para decidir sobre cargos de lavado de dinero contra el expresidente.

El fiscal general de Brasil, Jose Eduardo Cardozo, negó que el Gobierno esté tratando de blindar a Lula de las acusaciones y dijo que no hay impedimento para que se una al gabinete. “Lula no está escapando de la justicia. No hay ningún intento de protegerlo”, dijo Cardozo a periodistas.

La agitada política brasileña sufrió este miércoles una nueva sacudida, cuando la justicia divulgó un testimonio del líder del PT en el Senado, Delcidio Amaral, que acusó al actual ministro de Educación, Aloizio Mercadante, de intentar sobornarlo para que no colabore con la justicia, siguiendo instrucciones de Rousseff. Amaral, procesado por obstaculizar la investigación del “Petrolao”, desoyó esa oferta y decidió delatar a otros involucrados a cambio de una reducción de su eventual condena. Rousseff rechazó “con vehemencia e indignación el intento de involucrar su nombre en la iniciativa personal del Ministro” indicó un comunicado de la Presidencia.

“Esa relación tiene un peso muy grande, porque Amaral siempre fue un hombre fuerte del Gobierno y de confianza de la presidenta (...).

La salida que el PT planeaba, incluyendo la entrada de Lula en un ministerio, es aún más difícil ahora”, según Ivar Hartmann, analista de la Fundación Getulio Vargas.

ESTE MIÉRCOLES SE DEFINE LA POSIBILIDAD DE DESTITUIR A ROUSSEFF


Rousseff tiene apenas un 11% de apoyo y es blanco de la indignación popular por la recesión que amenaza con hundir a Brasil en su peor ciclo económico en un siglo y por el lodazal de corrupción que salpica a la élite empresarial y política.

El principal aliado del PT, el centrista PMDB, al que pertenece el vicepresidente, Michel Temer, está tentado de abandonar la coalición, lo que dejaría a Rousseff a las puertas del juicio político.

La Corte Suprema podría destrabar el proceso de ‘impeachment’ entre hoy y mañana, definiendo su formato y habilitando a la Cámara de Diputados a instalar la comisión que la encamine al plenario. Si Rousseff no consigue 172 votos entre los 513 diputados federales, será la segunda mandataria enjuiciada desde el retorno de la democracia en 1985.