Maduro, entre escasez y la revolución ‘radicalizada’

El heredero del fallecido presidente Hugo Chávez Frías cumple dos años en el poder, mantiene el tono beligerante, mientras la economía le hace malas pasadas.

En las calles de la capital venezolana se han multiplicado grafitis y murales alusivos al gobernante.

Archivo particular

En las calles de la capital venezolana se han multiplicado grafitis y murales alusivos al gobernante.

Internacional
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abril 18 de 2015 - 12:34 a.m.
2015-04-18

El presidente Nicolás Maduro cumple este domingo dos años en el poder, marcados por un deterioro paulatino de la calidad de vida de los venezolanos, cuyo último episodio es el recorte en la asignación de dólares subsidiados para viajeros y compras en el exterior.

Cuando el heredero del fallecido Hugo Chávez asumió la presidencia el 19 de abril del 2013, tras unas elecciones impugnadas por el opositor Henrique Capriles, la inflación anual era de 20,1 por ciento, la escasez de productos básicos de 20 por ciento y la pobreza se ubicaba en el 25,1 por ciento.

Dos años después, la inflación anual se disparó a 68,5 por ciento, la escasez se ha convertido en un mal crónico, y la pobreza –una de las grandes banderas de lucha de la revolución bolivariana– alcanza al 32,1 por ciento de los venezolanos. Y el dólar negro, marcador ya casi omnipresente de unos precios en bolívares cada vez más devaluados, pasó de 22 bolívares por dólar, cuando murió Chávez, a los 275 bolívares este viernes.

Todo ello mina la moral de los venezolanos, cada vez más sometidos a largas filas para conseguir leche, aceite, harina o medicamentos sin recurrir al mercado negro, donde los precios se disparan hasta un 1.000 por ciento. “Es muy evidente que el venezolano ha perdido calidad de vida en todos los estratos sociales, pero sobre todo entre los más pobres”, explicó el economista Maxim Ross, fundador del Centro de Estudios de Economía de la Universidad Monte Ávila. Como él, muchos economistas consideran que la situación actual es consecuencia del modelo socialista centralizador –implantado por Chávez y seguido a rajatabla por Maduro– de controles de cambio y de precios, de expropiaciones, de desaforado gasto público y de “burocratismo” que castiga la producción nacional y fomenta la corrupción, el contrabando y la ineficiencia.

Sin embargo, Maduro, que se jacta de que su gobierno sigue sacando de la desnutrición a millones de venezolanos –algo corroborado por la FAO– atribuye la crisis a una “guerra económica” de la burguesía con vínculos con Colombia y Estados Unidos.

En un contexto de abrupta caída de los vitales ingresos petroleros (en más de 50 por ciento desde junio del 2014 a la fecha), el inquilino del Palacio de Miraflores (sede del Gobierno) se ha visto obligado a recortar divisas para remesas y para boletos aéreos, a dejar de pagar deuda comercial y a subir el precio de algunos productos controlados y de las tarifas subsidiadas de los servicios públicos.

“Maduro ha tenido menos ingresos petroleros que Chávez, ha tenido que pagar más servicio de la deuda y ha tenido la misma falta de previsión. Casi todos los países petroleros tienen un fondo de previsión para los momentos malos. Venezuela no”, explicó el economista Ross.

Y en el horizonte está la subida de la gasolina más barata del mundo, un tema hasta ahora tabú –pues en el pasado fue motivo de una sangrienta revuelta–, pero que está siendo discutido por el chavismo.

La pregunta es, si con esta caída del crudo, Maduro –con una popularidad en baja que estudios sitúan en el 25 por ciento– podrá mantener los millonarios programas sociales de alimentación, salud, educación y vivienda.

El presidente Maduro, quien ha advertido que radicalizará la revolución bolivariana, aseguró este viernes que está trabajando en una nueva fase para la economía venezolana “que será demoledora”.

“Ayer estuve hasta las dos de la mañana con el equipo central nacional, con asesores internacionales, preparando los detalles de una nueva fase del plan contra la guerra económica, en todos los aspectos: importación complementaria, de los puertos, de todo lo que tiene que ver con las importaciones necesarias para el país. Trabajando todos los sistemas distributivos y comercializadores”, aseguró. A su juicio, es necesario estabilizar todos los niveles de la economía: producción, importación, distribución directa al consumidor y comercialización.

UN LLAMADO EUROPEO POR DD. HH.

Los veintiocho ministros de Exteriores de la Unión Europea harán un llamamiento a Venezuela este lunes para que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales en el país, explicaron fuentes diplomáticas a EFE. Los ministros, reunidos en Luxemburgo en un Consejo de Exteriores, abordarán la situación en América Latina y elaborarán un escrito de conclusiones en el que se incluirá la petición a las autoridades venezolanas de “encontrar una solución y velar por el respeto de los derechos y las libertades”. Algunas instituciones, como el Parlamento Europeo, se han manifestado igualmente en contra de la represión en Venezuela.

AFP