Maduro quiere evitar el contrabando con máquinas biométricas

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quiere racionar las compras y controlar el contrabando con la instalación de máquinas lectoras de huellas.

Nicolás Maduro quiere implementar en las tiendas de Venezuela un sistema capta huellas similar al del registro electoral.

EFE

Nicolás Maduro quiere implementar en las tiendas de Venezuela un sistema capta huellas similar al del registro electoral.

Internacional
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agosto 21 de 2014 - 12:28 p.m.
2014-08-21

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó el miércoles la instalación de máquinas lectoras de huellas dactilares en las tiendas de alimentos del país petrolero con el fin de racionar las compras de los venezolanos, agobiados por una alta escasez.

El Gobierno socialista alega que la falta de productos se debe al contrabando a través de sus fronteras, especialmente con Colombia, que costaría al país al menos un 40 por ciento de los alimentos y medicinas necesarios para satisfacer la demanda interna.

Maduro había dicho este año que presentaría una polémica "Tarjeta de Abastecimiento Seguro" para contabilizar los comestibles que se compran en la red de distribución estatal, levantando las críticas de la oposición que la denunció como el último paso hacia la "cubanización".

La medida anunciada el miércoles de establecer un "sistema biométrico", con máquinas que registren las huellas de los compradores también en los distribuidores privados de alimentos, se presenta como una extensión del plan original. "(Debemos ir) al establecimiento, como debe explicarse, del sistema biométrico en todos los sistemas de distribución y comercialización, públicos y privados", dijo Maduro, en una cadena de radio y televisión, donde juramentó a varios comandos gubernamentales contra el contrabando en estados fronterizos.

SIMILAR AL SISTEMA ELECTORAL

Maduro no entregó detalles de cómo funcionará el sistema de registro, ni si será establecido en todo el país o sólo en los estados fronterizos. Dijo que sería similar al sistema de capta huellas del registro electoral donde los venezolanos deben registrarse antes de sufragar.

"Lo comparo con el sistema electoral, porque es el mejor del mundo. El sistema de distribución, comercialización a través del sistema biométrico será un sistema perfecto. Estoy seguro", añadió. A grandes rasgos, el objetivo es evitar que una misma persona compre grandes cantidades de alimentos para revenderlos después en el mercado negro o contrabandearlos a Colombia, donde un kilo de harina venezolana es vendido hasta seis veces más caro.

Maduro también dijo que se procederá a la confiscación inmediata de los bienes e inmuebles que se comprueben estén involucrados en el contrabando de alimentos y medicinas.

Venezuela decidió cerrar desde la semana pasada y durante un mes, el tránsito a través de la frontera con Colombia durante la noche para evitar el lucrativo contrabando transfronterizo, donde se extrae la gasolina más barata del mundo y alimentos fuertemente subsidiados. Colombia rechazó la medida "unilateral".

Venezuela sufre una alta inflación, atizada por un desabastecimiento de alimentos y productos básicos como jabón y desodorante, que ha puesto bajo presión la popularidad de Maduro, el heredero político del fallecido Hugo Chávez.

Críticos de Maduro dicen que el sistema socialista venezolano está a punto de colapsar y que el contrabando y las largas colas para comprar comida son síntomas de una economía que debe alejarse de los controles de cambio y precios que emulan a los establecidos por su aliado, el líder cubano Fidel Castro. La libreta de racionamiento cubana, que después de medio siglo de implementación estaría cercana a ser abolida, es necesaria para comprar en la mayoría de los comercios cubanos.

RECHAZADO POR LOS CONSUMIDORES

La Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (ANAUCO) manifestó este jueves su rechazo al sistema de captahuellas o 'biométrico' porque no ataja el desabastecimiento y presume la culpabilidad de los venezolanos. "El problema que estamos teniendo en Venezuela no tiene que ver con ese control que quieren ejercer sobre los venezolanos, el problema es de abastecimiento", indicó a Efe el presidente de ANAUCO, Roberto León Parilli.

"Lo que nos están diciendo a los venezolanos es que no hay presunción de inocencia y mas bien hay una presunción de culpa y por eso vamos a revisar a todos los venezolanos", dijo.

Para León, el "contrabando es materia de prevención del Estado, es el Estado el que tiene que prevenir el contrabando, sancionar y combatir el delito, pero no a costa de los derechos de los ciudadanos". Agregó que la medida no resuelve el problema de fondo, que es, dijo, de "producción local, de importaciones que están haciendo insuficiente el mercado para cubrir la demanda interna".

"Eso no se resuelve con captahuellas", agregó, al señalar que están "como estirando lo que hay y distribuyéndolo de una manera más limitada a las personas".

Además, señaló que por el volumen de los productos incautados, que es de toneladas, no se corresponde con el contrabando de productos comprados en supermercados. "Esa cantidad casi industrial no se compra en los abastos, así que yo no creo que sea una medida para combatir a fondo el contrabando", insistió.

REUTERS/EFE