Mexicanos se benefician por enfrentamiento de magnates

Ellos se enfrentan por el mercado de las telecomunicaciones, abaratando servicios.

Archivo Portafolio.co

Carlos Slim

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mayo 27 de 2011 - 11:17 p.m.
2011-05-27

 

Un enfrentamiento que se intensifica entre Carlos Slim y dos colegas multimillonarios está haciendo bajar los precios para los servicios de teléfono, Internet y TV en México, una bendición para los consumidores que podría ser un estímulo para la economía del país.

Los proveedores de TV y telefonía móvil controlados por Ricardo Salinas y Emilio Azcárraga están entrando en territorio de Slim, y este responde con mejores ofertas para los consumidores.

Teléfonos de México SAB, de Slim, se unió en abril a un proveedor satelital para ofrecer servicios con descuento, y su América Móvil SAB duplicó la cantidad de números a los que los usuarios pueden llamar sin cargo extra.

La competencia cada vez más intensa y los esfuerzos de las autoridades por poner fin a las prácticas monopólicas están haciendo que los consumidores se beneficien con el mercado más competitivo en México en décadas, dijo Roger Noll, profesor emérito de economía de la Universidad Stanford, cerca de Palo Alto, California.

Las acciones de las empresas de los multimillonarios, entre ellas América Móvil con el 70 por ciento de las líneas inalámbricas de México, han quedado con precios más bajos.

“Tengo más esperanzas que nunca”, dijo Noll, miembro senior del Instituto Antimonopolio de los Estados Unidos, que lleva dos décadas siguiendo el sector telefónico mexicano., “Las condiciones en el sector son las mejores en las dos últimas décadas”.

La economía podría salir beneficiada en la medida en que los consumidores pueden ahorrar más, invertir o gastar en otros productos.

México se ubicó en el puesto 66 sobre 139 países en el Índice de Competitividad Global 2010-2011 del Foro Económico Mundial, que mide los países por las normas que emplean sus gobiernos para promover la productividad.

Esa clasificación fue inferior al puesto número 60 un año antes y posicionó a México detrás de Brasil, Panamá, Costa Rica y Uruguay entre los países latinoamericanos.

Sin animosidad

El presidente mexicano Felipe Calderón introdujo este mes legislación destinada a poner fin a la conducta anticompetitiva de grandes empresas.

México tiene numerosos sectores dominados por uno o dos actores, como la cerveza, la transmisión televisiva, las comunicaciones, el cemento y la harina de maíz.

“Respeto realmente a Carlos Slim, o a cualquier otra empresa mexicana”, dijo Calderón en una entrevista. “Pero al mismo tiempo, soy la autoridad y debo regular el mercado para evitar las prácticas monopólicas”.

Los competidores de Slim han ofrecido precios más bajos y servicios asociados de teléfono, Internet y TV.

La rivalidad hizo bajar las acciones de América Móvil 15 por ciento este año, en comparación con una caída de 8,2 por ciento del Índice IPC de referencia de México, donde el proveedor móvil tiene un peso del 23 por ciento del mercado.

Slim, de 71 años, el hombre más rico del mundo, y sus dos rivales multimillonarios viven en México DF y han dicho públicamente que no hay ningún ánimo personal entre ellos.

Amasando fortunas

Ricardo Salinas, entre cuyas empresas se cuentan Grupo Iusacell SA, el tercer proveedor inalámbrico más grande de México, dijo a los periodistas este mes que el dominio de Telmex ha impedido que lleguen mejores ofertas a los consumidores.

Las unidades de cable de Televisa ofrecieron paquetes de servicio de teléfono, Web y TV que contribuyeron a bajar el precio del acceso a Internet en el país, dijo en una entrevista Javier Tejado, director de información de la empresa. Salinas, de 55 años, hizo su fortuna en el comercio minorista después de asumir en 1987 como máximo responsable ejecutivo de Grupo Elektra SA, la cadena que fundó su padre.

La familia de Azcárraga ha controlado el negocio de televisión Televisa y su predecesor radial por tres generaciones. Desde que asumió como máximo responsable ejecutivo de Televisa hace 14 años, cuando murió su padre Emilio, Azcárraga acumuló participaciones en un operador de TV satelital, tres proveedores de TV por cable y una red telefónica en todo el país.

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