Miami: oferta de gangas inmobiliarias

Los precios de la vivienda no han caído más gracias, en parte, a que fueron sostenidos por la demand

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diciembre 17 de 2010 - 10:08 p.m.
2010-12-17

Los tours de compras de los extranjeros en Miami ya no van sólo a las grandes tiendas de ropa y electrodomésticos, ahora también recorren la ciudad en busca de condominios y propiedades que, a raíz de la crisis hipotecaria, se consiguen por precios de baratija.

“Estas son oportunidades quizás únicas para comprar.

 

Los precios que hoy se encuentran en Miami Beach quien sabe si alguna vez volverán a repetirse”, dijo Michelle Iglesias, agente de Keyes, una reconocida firma local de propiedades.

 

En South Beach, el área más turística y más buscada de Miami, los inversores internacionales, europeos y gran número de latinoamericanos, compiten por el rango de condominios más económicos, entre 70.000 y 100.000 dólares, que se considera subirán pronto de precios. En otras zonas más al norte, menos turísticas, hay apartamentos For Sale a 50.000 dólares.

 

Para concretar una operación, quienes llegan del exterior deben constituir una corporación, que se realiza muchas veces a través de la propia inmobiliaria a bajo costo, para el pago de los impuestos anuales. “Muchos brasileños, venezolanos y argentinos están comprando apartamentos muy baratos en Miami Beach, pero también unidades de categoría, a muy buen precio, en la zona de Brickell”, comentó un agente de la firma Weichert, que prefirió no dar su nombre.

 

“Los latinoamericanos consiguen acá precios que están muy por debajo de otros destinos de playa en Sudamérica que tienen mucho menos potencial que Miami”, agregó. Las propiedades en el área de Miami bajaron 47 por ciento, casi a la mitad del valor que tenían en 2006, en el pico de la llamada burbuja inmobiliaria, según el índice Standard & Poor’s Case-Shiller de precios de propiedades.

 

Los analistas advierten que el mercado no se recuperará hasta que se reduzca la cartera en manos de los bancos, que se venden a precio de remate, y hasta que mejore el mercado de trabajo en Estados Unidos.  “El desempleo es todavía alto, la gente tiene miedo de no poder asumir costos de una vivienda y es muy dificil obtener créditos”, dijo Maureen Maitland, vicepresidente del sector de índice de precios de propiedades de Standard & Poor’s.

 

Unas 5.000 propiedades, incluyendo casas, condominios e inmuebles comerciales quedan cada mes en manos de los bancos por hipotecas impagas en el área de Miami y sus alrededores, según el sitio especializado Condo vultures Realty, que tiene actualmente una base de datos de 236.000 unidades embargadas en el sur de Florida.

 

Extranjeros Compran

 

Con una enorme oferta, los precios no han caído más gracias a que en buena medida fueron sostenidos por la fuerte demanda foránea, según la Asociación de agentes inmobiliarios de Miami en su informe de noviembre.

La entidad señala que “los compradores internacionales están inyectando fortaleza” en el mercado de propiedades, que comienza a mostrar algunas señales de recuperación, según su presidente, Oliver Ruiz.

Beatriz Lamanda, venezolana, invirtió 80.000 dólares en la compra de dos condominos al norte de Miami Beach. “Prefiero poner el dinero en propiedades que dejarlo en el banco. En algunos años tendré una buena diferencia porque los precios van a subir sin duda”, explicó.

 

Inversionistas de América Latina

 

 Las inversiones en inmuebles de lujo también resultan muy atractivas, pues pueden dar una rentabilidad mayor a largo plazo.

En el edificio Icon, un complejo de tres torres, diseñado por el francés Philipe Stark, en la zona financiera de Brickell, la más moderna de la ciudad, se venden apartamentos por 250.000 dólares que hace dos años estaban en 370.000. La mayoría de los compradores son internacionales de Venezuela, Argentina y Brasil. También de Colombia, Italia, México y Canadá.

 

Burbuja que al final explotó

 

En muchas de las torres que se construyeron entre 2007/2008 en el centro de Miami, los apartamentos se adquirían con un pago de 20 por ciento y se acordaba un préstamo hipotecario para el saldo.

 

Pero la recesión y la consecuente caída del valor de las propiedades arruinaron el negocio a quienes querían los condominios como inversión, y dejaron de pagarlos, lo que dejó los edificios en manos de los bancos.

 

El desastre en el mercado de condominios “estaba destinado a ocurrir porque muchos promotores vendieron demasiadas unidades a inversores que no iban a vivir en ellas”, comentó Lewis Goodkin, de Goodkin Consulting, una firma basada en Miami.

“Eso creó la falsa demanda que hizo subir los precios”, que luego cayeron abruptamente ante un mercado que no encontraba compradores y que se deprimía sin encontrar un piso, afirmó.

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