Obama anunciará plan para generar miles de empleos en EE.UU.

Ese gobierno busca generar los cientos de miles de empleos que Estados Unidos necesita para salir de la crisis.

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septiembre 08 de 2011 - 02:56 p.m.
2011-09-08

El presidente Barack Obama presentará el ambicioso plan ante un país desmoralizado por la precaria situación económica.

El plan, bautizado “Acto Americano para el Trabajo”, costaría entre 300 y 400 mil millones de dólares, que serían financiados elevados nuevos impuestos a los más ricos y otras medidas para evitar así que la nueva factura le sume al déficit fiscal.

Entre las iniciativas previstas se destacan recortes de impuestos, extensión de beneficios laborales para desempleados e inversión en infraestructura. Asi mismo, se espera que el presidente anuncie el posible envió de los tres tratados comerciales pendientes con Corea del Sur, Colombia y Panamá. 

La estrategia de Obama, que será presentada en una sesión bicameral del Congreso este jueves enla noche, fue de inmediato rechazada por el partido republicano, que controla la Cámara de Representantes. 

Para este partido, el plan de Obama es un nuevo paquete de gasto, similar al que se aprobó en 2009, que solo abultará la deuda sin reactivar el mercado laboral. 

"La definición de locura como lo dijo Einstein, es hacer la misma cosa una y otra vez y esperar un resultado diferente. No puedo pensar en una mejor descripción para alguien que cree que la solución es otro (plan de) estímulo. Si el primero no funcionó ¿por qué este si?”, dijo el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell.

El partido, de hecho, presentó este fin de semana su propio plan de empleo que se enfoca en levantar restricciones para volver a las industrias más competitivas y deducciones de impuestos que, sostienen, estimularían el gasto y la inversión.

En lo único que parecen de acuerdo ambos partidos es en la necesidad de sacar adelante los TLC, aunque todavía persisten obstáculos. 

Los demócratas y la Casa Blanca quieren ver aprobado primero el TAA, un programa que brinda asistencia a trabajadores desplazados por el comercio que los republicanos rechazan pues lo consideran un subsidio.

El Plan de Obama y la contra propuesta republicana son un fiel reflejo del ánimo partidista y preelectoral que domina el discurso en Washington por estos días. 

Aunque Obama ha dicho que presentará el paquete de medidas al Congreso la semana entrante para que inicie su consideración, pocos creen que saldrá adelante pues los republicanos impondrán su mayoría en la Cámara para bloquearlo. En su lugar, lo más probable es que aprueben un paquete de iniciativas propias, que serían rechazadas en el Senado, donde los demócratas tienen el poder.

Lo cual supone un nuevo período de “toma y dame” entre ambos partidos

Algo que complica la ya delicada situación del presidente Barack Obama cuya posible reelección en el 2102 parece estar atada al desempeño de la economía en estos 14 meses que hacen falta para los comicios.

Las últimas encuestas revelan que la aprobación de su mandado a caído al nivel más bajo desde que asumió la presidencia (el 43 por ciento), con notas aún peores en el manejo de la economía (37 por ciento).

EL PLAN DE OBAMA

- Al menos 120 millones se irían en una extensión a las deducciones del impuesto por nomina, que expira en diciembre. Actualmente esa deducción permite a los empleados pagar solo el 4.2 por ciento de impuestos al seguro social, en lugar del 6.2 que es lo establecido. Eso, solo para los primeros 106 mil dólares en ingresos pues de allí en adelante si se paga la tasa estándar.

- Otros 50 millones de dólares se emplearían para ampliar los beneficios por desempleo que desde el 2009 fueron extendidos a 99 semanas pagas al año.

- Otros 100 millones irían para la construcción y reparación de infraestructura como puentes y carreteras.

- Así mismo, se reducirían los impuestos a pequeñas y medianas empresas que contraten nuevos empleados.

- También se está considerando una reducción al impuesto corporativo, que hoy es del 35 por ciento. Según estudios, las empresas estadounidenses poseen hasta 1 billón de dólares en activos en el exterior para evitar el pago de este impuesto. La idea sería incentivar la repatriación de capital.

SERGIO GÓMEZ MASERI / Corresponsal de EL TIEMPO / Washington

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