Obama busca sacar de la sombra a los inmigrantes

El presidente dijo que medidas lidiarán con el sistema de inmigración ‘roto’ de EE. UU.

Padres indocumentados.

EFE

Padres indocumentados.

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noviembre 21 de 2014 - 01:59 a.m.
2014-11-21

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó la polémica Ley de Inmigración que favorecerá a casi la mitad de los 11 millones de extranjeros ilegales, dejando sentado el estilo de Gobierno que asumirá en su segundo mandato.

“Esta ley es para sacar de la sombra y ponerse al día con la ley” a los inmigrantes “que han ayudado a formar esta nación”, dijo Obama en su discurso de unos veinte minutos en el que fijó los parámetros del decreto o ‘acción ejecutiva’, restando importancia a las amenazas del Partido Republicano (que controlará el Congreso), que había advertido de represalias ante la soberbia presidencial.

“Para aquellos miembros del Congreso que cuestionan mi autoridad para hacer que nuestro sistema de inmigración funcione mejor, o cuestionan mi capacidad de actuar donde el Congreso ha fallado, tengo una respuesta: aprueben una ley”, dijo Obama.

El mandatario decidió el paquetazo a sabiendas de la incapacidad de la cámara baja del Congreso, la Cámara de Representantes, de discutir y votar un proyecto de reforma migratoria que fue aprobado por el Senado en el 2013. La reforma del sistema migratorio era una promesa en la campaña de Obama para su reelección, en el 2012.

“Esto no es una amnistía, como esgrime la oposición republicana, sino una medida moderada y de sentido común”, apuntó, al explicar que el histórico paquete beneficiará en el corto plazo a aproximadamente 5,2 millones de inmigrantes en situación irregular en el país, en su mayoría adultos con hijos estadounidenses o con residencia autorizada.

Uno de los puntos clave del anuncio es la autorización para que los padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses puedan quedarse en el país sin amenaza de deportación. Esto incluiría a los padres de residentes legales, pero no a los padres de niños amparados por la demora a la deportación que aprobó Obama en el 2012.

El mandatario destacó que la “alternativa de reunir y deportar millones de personas no es realista”,