Odebrecht, un escándalo que sacude a Latinoamérica

Los más de US$788 millones en sobornos que se estima que la constructora repartió en 10 países de la región ha causado una tensión política.

Investigación sobre Petrobras salpica ahora a Odebrecht

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febrero 08 de 2017 - 10:18 p.m.
2017-02-08

Aunque el escándalo de corrupción orquestado por Odebrecht solo explotó en Colombia a finales del 2016, la sombra que se extiende tras la constructora brasileña es larga, tanto en el tiempo como en cuanto a los países a los que afectó, y ha desatado una ola de tensiones políticas que aún golpea a la mayor parte de Latinoamérica.

(Lea: Así se destapó la 'olla podrida' del escándalo de Odebrecht en el país). 

Este caso, que se inició en junio del 2015 en Brasil, cuando en el desarrollo de la investigación por la trama de Petrobras, las autoridades de este país arrestaron a Marcelo Odebrecht, tuvo su principal impulso cuanto el presidente de la firma y otros 77 cargos de la compañía decidieron colaborar con las autoridades para rebajar la pena impuesta de 19 años.

Ante esto, un gran número de funcionarios, políticos y sus partidos de diversos países se verían ‘salpicados’.

Dos de los ejemplos más llamativos en cuanto a miembros de la clase política que se han visto señalados, son los del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el expresidente de Perú, Alejandro Toledo, quienes se han visto obligados a dar las pertinentes explicaciones.

Pero no son los únicos y ya hay numerosos casos en los que cargos públicos de estas naciones han aceptado su implicación.

(Las evidencias de la corrupción en el caso Odebrecht). 

En este sentido, el diario español El País cita a una de las fuentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, quien explicó que “Odebrecht empleó una secreta, pero totalmente funcional unidad de negocios –un departamento de sobornos, por decirlo de alguna manera– que, sistemáticamente, pagó cientos de millones de dólares para corromper a funcionarios del Gobierno en países de los tres continentes”.

Igualmente, de acuerdo con el documento emitido por el Juzgado del distrito Este de Nueva York, estas prácticas ilícitas se habrían desarrollado entre el 2001 y el 2016.

Las cifras que maneja el Departamento de Justicia de EE. UU. muestran la magnitud del escándalo. Según la sentencia, Odebrecht hizo efectivos una serie de pagos por un valor que ronda los US$788 millones en más de 100 proyectos, los cuales se repartieron entre 12 países, de los cuales 10 son de la región.

Con todo esto, los ‘tentáculos’ de la trama de corrupción presentaron un impacto y relevancia diferente en cada lugar, poniendo en evidencia a quienes recibieron los sobornos.

Como era de esperar, el mayor desarrollo de la trama se desarrolló en Brasil, nación de la que es originaria la firma.

Tal como afirma el documento de las autoridades estadounidenses, entre el 2003 hasta 2016 se hicieron pagos a funcionarios y políticos por un valor aproximado de US$349 millones, lo que habría supuesto beneficios para la constructora por más de US$1.900 millones.

De igual forma, como muestra El País, el plano político también sufrió importantes señalamientos: “La prensa brasileña ha ido filtrando al público algunos nombres clave, entre los que están el actual presidente, Michel Temer, y sus antecesores Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva”.

Están también dirigentes del Partido de la Social Democracia Brasileña, desde José Serra, actual ministro de Exteriores, hasta Geraldo Alckmin, gobernador de São Paulo y hombre fuerte para las generales de 2018”, afirma el diario madrileño.

En el caso de Perú, los pagos destinados a sobornos habrían sumado US$29 millones para conseguir concesiones públicas, lo que habría generado un retorno para Odebrecht de unos US$143 millones.

Asimismo, el expresidente de Perú, Alejandro Toledo, ha sido acusado de recibir de Odebrecht para su usufructo personal una comisión de US$20 millones, al tiempo que la Fiscalía Anticorrupción de ese país solicita 18 meses de cárcel para el dirigente político.

Al caso Toledo se sumaría la investigación que pesa sobre el también expresidente Ollanta Humala. Según un informe de la agencia EFE, “la Fiscalía Anticorrupción mantiene abierta una investigación sobre la presunta implicación de Nadine Heredia, esposa de Ollanta Humala en el pago de los sobornos admitidos por Odebrecht”.

TAMBIÉN MÉXICO 

Por su parte, México también es otro de los países en los que Odebrecht ejecutó sus prácticas. Allí se estima que los sobornos ascendieron a US$10,5 millones y resultaron beneficios de US$39 millones. La petrolera estatal Pemex se ubica en el centro de las acusaciones.

Dos economías vecinas de Colombia también forman parte de los países que se han visto involucrados. En primer lugar, en Venezuela se estima que los pagos ascendieron a US$98 millones, lo que le permitió a la constructora tener un acceso directo a diversas compañías públicas.

En Ecuador, por su lado, se prevé que los sobornos fueron de US$33,5 millones, que generaron un retorno de unos US$116 millones.

Con esto, de acuerdo con información de la agencia EFE citando fuentes de la Fiscalía de Ecuador, España respondió de forma positiva a una solicitud de Asistencia Penal Internacional dentro del caso Odebrecht y aceptó tomar la versión de Rodrigo Tecla Durán, abogado de la constructora y que se encuentra detenido en el país europeo.

El otro país de América del Sur que aparece en la sentencia de las autoridades de EE.UU. es Argentina. Según el documento, los pagos en esta economía fueron de US$35 millones, mientras que Odebrecht se benefició por un valor de US$278 millones.

Las autoridades de este país aseguraron que van a solicitar información a Brasil y Suiza a raíz de una denuncia realizada. Como apuntó Reuters, "la denuncia, hecha hace dos semanas, se basa en que un operador involucrado en el masivo caso de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht declaró en Brasil que transfirió cientos de miles de dólares a Gustavo Arribas en 2013, cuando no era funcionario y vivía en Sao Paulo".

En Centroamérica, son tres los países que se han relacionado con el caso Odebrecht. En primer lugar, en Panamá se realizaron pagos ilícitos por US$59 millones, lo que le permitió recibir ingresos derivados por US$175 millones.

De igual forma, en Guatemala esta cifra fue de US$18 millones, mientras que la firma brasileña obtuvo beneficios por US$34 millones. Por último, en República Dominicana se registraron los mayores pagos, del orden de US$92 millones, para obtener a cambio unos US$163 millones.

Según El País, “Odebrecht pagará a lo largo de ocho años los US$184 millones de dólares que se comprometió a entregar al Estado dominicano en concepto de compensación por los sobornos que la compañía admitió haber pagado en el país para obtener contratos de obras públicas”.

Y, como se ha conocido en las últimas semanas, en Colombia los sobornos habrían ascendido, entre 2009 a 2014, a US$11 millones, lo que le habría supuesto retornos a la constructora por valor de US$50 millones.

Como recopila la publicación española, “la Fiscalía aseguró que parte del dinero recibido como soborno por un exsenador detenido a principios de año “habría” terminado en la campaña presidencial de Juan Manuel Santos en 2014. Sin embargo, este miércoles, el fiscal salió a matizar ese condicional y explicó que responde únicamente al testimonio del exsenador detenido pero que no hay prueba física de que ello ocurriese”.

El 14 de enero fue detenido el excongresista Otto Bula, de Partido Liberal, a quien se le atribuye que presuntamente recibió una comisión de US$4,6 millones para interceder por la firma.

Así las cosas, el avance de las investigaciones ya desatado una auténtica ola de tensión política y económica en la región, una situación que parece no estar cerca de terminar.

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