Ofensiva contra mercados no acaba con las colas en Venezuela

En la madrugada de este martes, Diosdado Cabello encabezó toma de las tiendas Día a Día.

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febrero 04 de 2015 - 02:53 p.m.
2015-02-04

Tal como lo prometió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la madrugada de este martes su gobierno inició la ocupación “temporal” de los mercados populares Día Día, una cadena con 36 tiendas ubicadas en zonas populares de siete ciudades del país.

La decisión la tomó 24 horas después de abrir un proceso administrativo contra la cadena de farmacias Farmatodo, en ambos casos por la misma razón: el Gobierno asegura que estas empresas colaboran en una “guerra económica” en su contra, ralentizando las ventas y generando largas colas. (Lea también: Gobierno venezolano busca ocultar las 'colas').

Decisiones, además, que no solo tendrán consecuencias económicas, pues en las últimas 72 horas en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia han sido detenidos cinco gerentes de Día Día, dos de Farmatodo y otros cinco de Corporación Cárnica, una empresa de distribución de carnes ubicada en el estado Falcón. En dos transmisiones en cadena de radio y TV, el presidente Maduro ha pedido prisión para ellos.

La ofensiva del Ejecutivo Nacional –a la que llamó ‘Operación Sucre’– la encabezó el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien, junto con varios ministros y militares de la Guardia Nacional, tomó a las dos de la mañana el centro de distribución de productos de Día Día en Caracas, y destacó el hallazgo de 2.500 toneladas de alimentos.

“Se ha ordenado la ocupación temporal de todos los espacios, de toda la red de supermercados Día Día en toda la cadena, desde el almacenamiento, distribución y venta”, explicó.

Hacia las seis de la mañana fueron desplegados fiscales de la Superintendencia de Precios Justos (Sundde) en cada local de Día Día y, junto con la Guardia Nacional, revisaron los depósitos y procedieron a recibir los productos regulados que les enviaban desde el galpón tomado.

INCERTIDUMBRE

“En cada mercado estamos verificando la guía de movilización de los productos que nos mandan desde el almacén general, y corroboramos que la cantidad que mandan sea la que llegue y se despache”, contó a EL TIEMPO una fiscal del Sundde que prefirió no revelar su nombre y que ayudaba a organizar la cola en uno de los tres Día Día que hay cerca del centro de Caracas.

Reconoció que ese proceso es rutinario (de hecho, desde el 2011 toda la mercancía alimentaria en el país se mueve con permisos expedidos exclusivamente por el Gobierno) y que, a pesar de la ocupación temporal, no se envió más o menos producto de lo que normalmente se venía distribuyendo.

De hecho, la ocupación no afectó especialmente el desarrollo de las jornadas en estos mercados, que desde el lunes habían decidido administrar las filas vendiendo solo por terminales de números de cédula.

Este martes era el turno de los que terminaban en números 2 y 3. Sin embargo, la decisión del Gobierno tiene a los empleados en vilo. “No sabemos qué va a pasar, no nos han informado nada”, afirmó Carlos Barrios, gerente del Día Día de la concurrida avenida Baralt, de Caracas.

“Esta mañana, el único producto regulado que nos llegó fue azúcar; los fiscales y los guardias nos ayudaron a descargar la mercancía y ubicarla, incluso ayudaron a los clientes a embolsar. Cuando se acabó el producto, se fueron”.

La expectativa sobre el futuro no es solo de los empleados de Día Día o de Farmatodo –cuyas sedes también amanecieron este martes con grandes filas de gente buscando productos regulados–, sino de los consumidores. La gente se pregunta cuándo podrá comprar normalmente sin hacer colas o mostrar la cédula, recibir un número o que le marquen el brazo. Tienen sentimientos encontrados sobre quién es el culpable de la situación, y no todos creen la versión de la “guerra económica” o tienen fe en que las intervenciones subsanen el problema en el corto plazo.

“No, señora, esto no se acaba con militares ni obligando a los dueños de los mercados”, dice una señora que logró comprar harina de maíz, aceite, margarina y pasta regulada –un verdadero tesoro por estos días– en el Día Día de la avenida San Martín. “A los comerciantes lo que les sirve es vender, no andar escondiendo mercancía ni tumbando gobiernos”.

“Yo no creo que los empresarios acaparen, creo que uno mismo está acaparando en la casa por el miedo que tenemos a no conseguir”, dice en tono de autocrítica la señora de origen portugués Zita María en el mismo Día Día. “Me parece bien que el Gobierno se preocupe por ser equitativo, pero también quisiera que las cosas fueran como antes; ya no nos portamos como personas, parecemos animales abriendo cajas, cayéndonos a golpes por las cosas”.

En cambio, otra señora, a la que le impiden entrar por no terminar su cédula en 2 o 3 (le correspondería comprar el viernes o los domingos), no duda en vociferar contra el gobierno de Maduro. “¿Hasta cuándo esta estupidez? El chavismo nos llevó a la ruina, ya uno no puede ni comprar un espagueti”.

El llamado de los empresarios y comerciantes al Gobierno Nacional sigue siendo la rectificación de las políticas económicas. En un comunicado publicado ayer, la Cámara de Comercio de Caracas expone que con las filas no gana ni el comerciante ni el cliente, por lo que insta al poder central a rectificar: “Lo peor que puede ocurrir es que la inercia de las mismas políticas que han fracasado y el incremento del terror económico barran con las pocas oportunidades que nos quedan”.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas