Más allá de Maduro, vea por qué está en crisis la política venezolana

Claves para entender las disputas entre el Gobierno Bolivariano y la Mesa de Unidad Nacional, en torno a las marchas de esta última.

Marcha MUD

La oposición venezolana ha convocado diversas marchas para este septiembre. La última, denominada 'Toma de Caracas', convocó a casi un millón de personas, según dijeron voceros de la MUD.

EFE

Internacional
POR:
afp
septiembre 07 de 2016 - 04:19 p.m.
2016-09-07

La disputa entre el gobierno venezolano y la oposición tiene al país vecino en una batalla campal e ideológica, por cuenta de la convocatoria al referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. A continuación, las claves para entender los factores que mueven esa disputa.

LA CALDERA ECONÓMICA
El derrumbe de los precios del petróleo creó un cóctel explosivo en este país que obtiene 96% de sus divisas del oro negro y dependiente de las importaciones. Los ingresos petroleros cayeron de US$121.895 millones en 2014, a US$72.169 millones en 2015, según la estatal Pdvsa.

El desplome, que redujo dráticamente las importaciones, tiene en vilo la economía del país, sumado a que el gobierno prevé que las no petroleras caerán este año a 15.000 millones de dólares, contra 22.162 millones de 2015. En 2014 totalizaron 36.677 millones de dólares (Además: Aumento del salario mínimo en Venezuela pone en riesgo la estabilidad laboral).

Esta situación agravó la escasez de alimentos y medicinas, que según Datanálisis llega al 80%; en tanto que la inflación -que en 2015 fue de 180,9%- alcanzaría 720% en 2016, según el FMI. La Cepal proyecta una contracción económica del 8% este año y el déficit público representaría entre 15 y 17 puntos del PIB, según la firma Econométrica. El gobierno atribuye la debacle a una guerra económica de la derecha, apoyada por Estados Unidos.

CHOQUE DE TRENES
Capitalizando el descontento por la crisis económica, que pulverizó la popularidad de Maduro, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ganó las elecciones parlamentarias con una amplia mayoría en diciembre pasado. Esa victoria puso fin a 17 años de hegemonía oficialista en el Legislativo y desató una lucha de poderes, en la que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se ha convertido en el escudero de Maduro, anulando casi todas las decisiones aprobadas por el bloque opositor.

"Es un desconocimiento del Poder Legislativo por parte del Poder Judicial", sostiene la analista Milagros Betancourt. Maduro acusa a la oposición de hacer lo opuesto. El TSJ declaró en desacato al Parlamento por haber dado posesión a tres asambleístas suspendidos por supuesto fraude electoral, con lo cual anula sus decisiones. Con la Asamblea maniatada, el referendo se afianzó en la oposición como alternativa para deponer al mandatario (Empezó la intimidación del oficialismo contra la marcha opositora en Venezuela).

CALLE CALIENTE
Volcada de lleno hacia el referendo, la oposición se abocó a movilizar a sus partidarios para impulsar la iniciativa ante un Poder Electoral al que considera aliado del chavismo. Por su parte, el gobierno ha respondido con contramarchas y represión desde las fuerzas armadas.

Tras varias convocatorias modestas, la MUD organizó una marcha el 1 de septiembre -la más multitudinaria desde las protestas de 2014 que dejaron 43 muertos- que asegura reunió a un millón de personas, aunque el oficialismo dice que apenas fueron 30.000.

"La marcha corroboró lo que fueron las elecciones de diciembre y demostró que la presión política es la única manera de lograr que el revocatorio sea este año", opina Betancourt. Si el referendo se celebra antes del 10 de enero de 2017, y Maduro pierde, habrá elecciones. Pero si se realiza después, aun derrotado, lo sustituirá su vicepresidente.

LA LUCHA OPOSITORA
La MUD fijo las manifestaciones como el principal punto de su "agenda definitiva de lucha". "El reto es mantenerse activa y pacíficamente en la calle presionando el referendo", afirma el analista Luis Vicente León.

Ademas, la oposición ha desplegado una ofensiva internacional para denunciar lo que tilda como un "régimen dictatorial" y la existencia de una crisis humanitaria. Con ese discurso, su intención de revocar a Maduro ha recibido el apoyo de Estados Unidos, del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y de otros gobiernos de la región (Lea también: Así fue la marcha de la oposición venezolana que terminó en enfrentamientos).

LA ESTRATEGIA CHAVISTA
El gobierno minimiza la fuerza de la oposición, afirmando que tiene una "mayoría circunstancial" y que su dirigencia está dividida. Pero Maduro se esfuerza por movilizar a sus seguidores ante cada convocatoria opositora. Su estrategia apunta a postergar indefinidamente el revocatorio, aduciendo que los trámites iniciaron tardíamente y con recursos judiciales por supuesto fraude en la recolección de firmas para activarlo.

A su favor tiene el "control institucional" sobre la Fuerza Armada y los órganos de justicia y electoral, según Luis Vicente León, quien considera que el aplazamiento mina el poco capital político del gobierno. "Si el final de esta historia no es un referendo en el tiempo adecuado, la lucha no terminará ahí y podría ser el punto de partida de una negociación futura y con el chavismo siendo víctima de una gran presión política", advierte.