No pago de deuda griega destruiría confianza inversionista

Eso podría provocar el contagio como el que se experimentó después de la quiebra de Lehman Brothers en el 2008, dijo la canciller alemana, Angela Merkel.

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Angela Merkel, canciller alemana

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septiembre 25 de 2011 - 09:43 p.m.
2011-09-25

“Debemos tomar medidas que podamos controlar”, dijo Merkel este domingo, trazando un paralelo entre la situación griega y la de Lehman, cuya quiebra ayudó a desencadenar la crisis financiera mundial. 

“Lo que no podemos hacer es destruir la confianza de todos los inversionistas a mitad de camino y llegar a una situación donde digan que si lo hemos hecho por Grecia, también lo haremos por España, por Bélgica, o por cualquier otro país. Entonces, ni una sola persona pondría su dinero en Europa nunca más”, dijo. 

En una entrevista de una hora sobre la crisis de la zona euro en el popular programa de entrevistas alemán Guenther Jauch, Merkel dijo que ella confía en el punto de vista del Fondo Monetario Internacional (FMI) al evaluar cómo manejar la crisis de Grecia. 

Si el FMI está convencido de que la deuda de Grecia es sostenible, entonces ella apoya esa posición, dijo. 

También dijo que estaba “consternada” por la falta de progresos dentro del Grupo de los 20 para forjar un consenso sobre la regulación de los bancos y hacer frente al problema de las instituciones “demasiado grandes para caer”.

MUCHA REUNIÓN, POCA SOLUCIÓN

Las autoridades europeas, criticadas por no lograr resolver la crisis de la zona euro, comenzaron a trabajar en nuevos planes para evitar que una posible cesación de pagos en Grecia descarrile a la economía mundial. 

Tras un fin de semana en el que Estados Unidos, China y otros países del G-20 les dijeron que deben tomar medidas más enérgicas, los líderes europeos se concentraban en alternativas para fortalecer su fondo de rescate. 

Todavía hay grandes diferencias sobre si el Banco Central Europeo debería comprometer más recursos para apuntalar a los bancos de la región. 

Los mercados financieros se han desplomado por las dudas en torno a la capacidad de los políticos europeos para detener la crisis. 

En una advertencia inusual, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, presionó el sábado al BCE a tomar un rol crucial en la lucha contra la crisis. “La amenaza de una cascada de moratorias, cierres bancarios y riesgos catastróficos debe ser sacada de la mesa”, dijo al comité del FMI. 

La presión aumentó el domingo, cuando un alto funcionario del FMI dijo que el Banco Central Europeo era el único jugador lo suficientemente poderoso para “dar un escarmiento” a los mercados financieros y evitar que la crisis de deuda de la zona euro dañe aún más la economía global. 

El FMI dijo que el mecanismo de rescate de la Unión Europea no podía cargar solo con la responsabilidad de resolver la crisis. 

'Es muy importante que veamos una combinación del BCE y el EFSF', dijo Antonio Borges, jefe del departamento europeo del FMI, refiriéndose al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, con 440.000 millones de euros (594.000 millones de dólares) en sus arcas.

“El BCE es el único agente que puede realmente dar un escarmiento a los mercados”, agregó. Los inversionistas temen que Grecia caiga en una moratoria y temen que las autoridades no puedan evitar que la crisis se propague a otras naciones más grandes de la zona euro. 

Analistas dicen que el fondo de rescate será demasiado pequeño si la crisis se extiende más allá de Grecia, Portugal e Irlanda hacia las economías mucho mayores de Italia y España. 

Sin embargo, Alemania y algunos funcionarios del BCE se oponen a involucrarse más en el apoyo a Grecia y a otros países endeudados. 

“No es útil que tengamos una avalancha de propuestas cada”, dijo Ewald Nowotny, miembro del Consejo de Gobierno del BCE.   

GRECIA, EN LA MIRA

Grecia busca conseguir un nuevo tramo de ayuda internacional para evitar un ‘default’ o no pago. Su ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, les dijo a banqueros el domingo que su país estaba decidido a cumplir con las medidas de austeridad acordadas en el plan de rescate. 

No obstante, se quejó de que el mundo no comprendiera la severidad de las medidas tomadas, como un recorte de pensiones, de salarios y del gasto público, aunque insistió en que el país logrará salir de la crisis. 

En Atenas, la policía arrojó gases lacrimógenos contra manifestantes que protestaban en las inmediaciones del parlamento contra el ajuste. “Grecia no es el chivo expiatorio de la zona euro o de la economía internacional”, dijo Venizelos.

Los negociadores europeos y del FMI están frustrados por lo que consideran el lento ritmo de las reformas en Grecia. 

Venizelos se reunió con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, el domingo, tras lo cual se anunció que una emisión del organismo volverá a Atenas en los próximos días para evaluar el ritmo de las reformas.

El máximo funcionario económico de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo el sábado que apenas los Gobiernos de la región confirmen los nuevos poderes del Efsf, la atención se volcará sobre cómo lograr un mayor impacto con los recursos existentes. “Necesitamos encontrar un mecanismo en que podamos transformar un euro del Efsf en cinco, pero no hay una decisión sobre cómo podríamos hacerlo todavía”, dijo otro funcionario europeo. 

El fondo de rescate necesitará ser al menos de 2 billones de euros para salvaguardar a Italia y España si la crisis se extiende, estiman analistas. 

Aunque han crecido las señales de que Europa se prepara para intensificar su respuesta a la crisis, seguían existiendo dudas de si las autoridades se estaban moviendo con la rapidez necesaria. 

“Hay cierto riesgo de que el mercado se decepcione debido al hecho de que no hubo más promesas específicas de parte de países del euro en esta ocasión”, indicó a la prensa el ministro de Finanzas sueco, Anders Borg. 

“Está claro que quieren construir una protección, pero tomará tiempo antes de que veamos las decisiones necesarias en marcha”, aseveró. 

Los esfuerzos de Europa para intensificar su lucha contra la crisis de la zona euro podrían generar potenciales rebajas en las calificaciones crediticias de los países de la región, dijo un importante ejecutivo de la firma calificadora Standard & Poor's, la misma que le redujo la nota de la deuda a Estados Unidos.

REUTERS

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