Perú también le quiere vender energía a Chile

Aunque el país vecino aún no tiene los excedentes de energía suficientes para exportar, confía en poder aumentar su capacidad instalada. De hacerlo, se convertiría en un competidor de Colombia por los mercados suramericanos.

Eleodoro Mayorga, ministro de Energía y Minas de Perú.

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Eleodoro Mayorga, ministro de Energía y Minas de Perú.

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octubre 10 de 2014 - 12:14 a.m.
2014-10-10

“Somos países hermanos en lo bueno y también en lo malo”, dice el ministro de Energía y Minas de Perú, Eleodoro Mayorga, para referirse a las similitudes y la complementariedad entre la industria mineroenergética colombiana y peruana.

No en vano ambas naciones firmaron un acuerdo de cooperación para que Perú le ayude a Colombia a diseñar programas para combatir la minería ilegal y Colombia le colabore a Perú a afinar su institucionalidad para aumentar la inversión en exploración petrolera.

Pero esa similitud también lleva a ambas naciones a competir por los mismos mercados. El Gobierno peruano espera incrementar su producción de energía mediante la construcción de más hidroeléctricas y plantas a gas, esto con el objetivo de convertirse en exportador y proveedor de Chile y, si llega a ser necesario, de Colombia.

En diálogo con Portafolio, Mayorga explica cómo piensan lograr esta meta y de qué manera esto puede influir en el proyecto de Colombia de exportar su electricidad hacia Chile.

Colombia tiene un proyecto para venderle energía a Chile y la interconexión tiene que pasar por Perú. ¿Cómo ve su Gobierno esta iniciativa?

La idea es interconectar las redes de alta tensión, de manera que aquellos que tengan excedentes en un momento dado puedan ofrecerlos al resto de países y aquellos que tengan necesidades puedan comprar de esa red.

Hoy día puede que Colombia tenga ciertos excedentes, pero en el largo plazo nadie sabe quiénes van a poder producir energía a menor costo y de manera más eficiente. En Perú, pensamos que esta red es importante, porque nos ayuda a todos a estar conectados y a tener un sistema energético más seguro. Quizás hoy día Colombia pueda aprovechar para vender al norte de Chile, pero mañana de repente Perú le puede vender electricidad a Colombia y a Chile.

Perú todavía no tiene esos excedentes para exportar, ¿cómo esperan llegar a ellos?

Perú tiene recursos de gas, nuestras reservas probadas probablemente estén en el doble de las reservas de Colombia –15 terapies cúbicos– y hay un potencial de recursos mucho más grande. También tiene un potencial de hidroelectricidad utilizado solo a un 5 por ciento, el 95 por ciento de los recursos técnica e hidrológicamente viables en el país no están aún explotados. Ese potencial nos permite pensar que Perú puede convertirse en exportador.

Además, tenemos un régimen de apertura fuerte en la legislación. Una prueba de ello son las empresas colombianas, americanas, canadienses, coreanas y chinas que operan en Perú, que si invierten de acuerdo con los reglamentos de la ley pueden generar excedentes exportables.

Ustedes serían entonces la competencia de Colombia para ir por el mercado chileno, ¿eso sería un obstáculo para el proyecto de interconexión?

Lo que interesa no es que hoy día yo te pueda venderte a ti, lo que interesa es que estemos todos conectados y que podamos intercambiar en mejores condiciones.

La línea de transmisión casi existe, lo que falta, más allá de la línea, son los regímenes regulatorios que permitan hacer estos negocios. Hay un trabajo que se está haciendo, no solo de diseñar las interconexiones físicas sino también de crear el marco regulatorio que permita un comercio multilateral abierto.

¿Cómo han manejado los conflictos con las comunidades, que en ocasiones tienen posiciones en contra de la construcción de embalses para la generación eléctrica?

En Perú la problemática social es más fuerte en el sector minero que en el sector energético porque las minas se encuentran en zonas mucho más pobladas. No quiero decir que sea fácil, pero se ha logrado avanzar mucho hoy en día, porque el Estado cumple un rol mucho más proactivo en la gestión social de proyectos. Evidentemente, no todos los proyectos, pero muchos sí pueden avanzar.

Hay preocupaciones, por ejemplo, porque se necesita inundar ciertas áreas en la Amazonia y eso va a tener oposición, pero existen posibilidades de hacerlo bien.

Pero además del ambiente está el tema de la tierra, y de las visiones de desarrollo distintas que tienen las comunidades que la habitan y el Gobierno…

Así es, pero la idea ha sido llegar antes de que arribe la empresa: el estado tiene contacto, busca las expectativas de las personas. En segundo lugar, tiene que haber un entendimiento básico de la visión de desarrollo y esto no es algo que se logre en un día, pero cuando uno logra involucrar a la comunidad en un futuro de desarrollo atractivo, esta tiende a hacerse parte del proyecto.

Por ejemplo, ustedes (Colombia) tienen un sistema de regalías que se reparten; en Perú en lo que se ha pensado es en avanzar en parte esas regalías, es decir si las comunidades están esperando una carretera, la electrificación, la escuela, construirla antes de que empiece el proyecto y el Estado luego recupera la inversión con las regalías. No digo que ha facilitado en todos los casos, pero en muchos sí.

¿Cómo ve usted la posición económica de Perú, en un contexto en el que ya no es tan fácil mantener las cifras de crecimiento tan altas?

Estamos en un esfuerzo muy grande de destrabe de oportunidades de inversión. Creemos que los recursos humanos son el factor más importante de desarrollo y estamos haciendo un esfuerzo muy grande en temas de educación, en general, creemos que es por esa vía que se mantienen a largo plazo las tasas de crecimiento.