Peso argentino se desploma a su nivel más bajo desde 2015

La incertidumbre política financiera de este país incrementa los temores de los inversionistas. ¿Hasta dónde llegará?

Peso argentino

El piso mínimo intradiario alcanzó los 42,0 pesos por dólar.

Bloom

POR:
Portafolio
agosto 30 de 2018 - 04:50 p.m.
2018-08-30

El peso argentino sufrió el jueves su mayor derrumbe diario desde diciembre de 2015 al aumentar la desconfianza de los inversores en la política financiera del país, pese a los esfuerzos del Gobierno de demostrar el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de ratificar el compromiso por achicar el déficit fiscal para despejar dudas de una eventual insolvencia.

Operadores del mercado remarcaron que el nerviosismo de sus actores fue de los más exaltados en los últimos tiempos, frente a una moneda soberana que pasaba a perder más de la mitad de su valor frente al dólar solo en el 2018 y con una inflación que cada vez recorta más el poder adquisitivo de la población.

(Lea: Argentina sube su tasa de interés al 60%). 

"La recesión (económica) es el principal problema del Gobierno", y "si no se regenera la confianza, se sigue pagando con suba del dólar", dijo el economista Federico Furiase de la consultora EcoGo.

"El mercado sigue bajando el pulgar y tiene impacto en la economía real (...) al margen de que el contexto internacional es adverso para las economías emergentes", agregó.

Diferentes funcionarios del Gobierno intentaron el jueves contener la crisis financiera con mensajes de optimismo, pero en el mercado aumentó la incertidumbre de los inversores y se manifestaron las críticas de los empresarios.

(Argentina no deja atrás la turbulencia financiera). 

La moneda interbancaria cayó un inusual 13,12 por ciento, a 37,60/39,75 por dólar, con ausencia de oferta de divisas por parte de los exportadores y una masiva demanda entre ahorristas mayoristas y minoristas. El piso mínimo intradiario alcanzó los 42,0 pesos por dólar.

La devaluación resultó ser la segunda más grande en la era presidencial de Mauricio Macri, quien a la semana de asumir en diciembre de 2015 liberó el mercado cambiario y el peso cayó casi un 30 por ciento en una sola jornada.

El banco central se vio obligado a ofrecer 500 millones de dólares, de los que colocó 330 millones mediante licitación, con la idea de marcar un precio final de mercado dada la mayor volatilidad diaria desde que se liberó la plaza cambiaria hace casi tres años.

Solo esta semana, la autoridad monetaria acumula ventas por 1.40 millones de dólares de sus reservas para contener al peso, un esfuerzo infructuoso. La inyección se eleva a 2.076 millones de dólares en agosto y sube a 13.511 millones en el año, según datos en base a un reporte oficial.

La moneda mayorista acumula en nueve ruedas consecutivas una caída de 24,08 por ciento, en agosto pierde el 30,14 por ciento y en el transcurso del 2018 se depreció un preocupante 52,48 por ciento.

"El cierre de posiciones (a futuro) que tienen vencimiento el viernes potenció la demanda de divisas en un contexto de incertidumbre y alta volatilidad", explicó Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.

El presidente argentino Mauricio Macri anunció el miércoles que se acordó un adelanto de fondos con el FMI para garantizar el financiamiento del país, en medio de temores a una potencial cesación de pagos de deuda. Sin embargo, tampoco sus palabras lograron poner un freno a la depreciación del peso argentino.

La moneda local en una reducida franja marginal se depreció alrededor del 14,63 por ciento,
a un mínimo récord indicativo de 39,0/40,0 unidades por dólar, pero prácticamente sin negocios, comentaron cambistas.

Como para quitar más liquidez del sistema financiero, el banco central elevó a 60 por ciento la tasa de política monetaria, desde el 45 por ciento previo, e incrementó en cinco puntos porcentuales los encajes bancarios, integrables con pesos, letras 'Leliq' o 'Nobac'.

Esto arrastró a las tasas interbancarias a una abrupta trepada de unos 1.600 puntos básicos al cierre, a 57 por ciento anual promedio. En la apertura, se llegó a marcar un rendimiento en torno al 65 por ciento.

Los bonos soberanos extrabursátiles perdieron un 2,2 por ciento promedio, encabezados por ventas entre los nominados en dólares, con un riesgo país argentino del banco JP.Morgan que aumentaba 47 unidades hasta los 774 puntos básicos. Estos eran niveles similares a los de diciembre de 2014.

Por su parte, la bolsa consolidó alzas por recompras sobre acciones de empresas exportadoras, alentadas por los futuros negocios que se deberían generar frente al fuerte derrumbe del peso doméstico.

El índice Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) subió un 5,24 por ciento, al cierre provisorio de 26.728,66 puntos, liderado por papeles relevantes del rubro energético y siderúrgico.

Reuters

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