Policía venezolana bloquea marcha por revocatorio contra Nicolás Maduro

Los opositores piden al Consejo Electoral, al que acusan de aliado del gobierno, acelerar la revisión de 200.000 firmas para activar el referendo.

Venezuela

La policía de Venezuela ha impedido que la oposición proteste hoy en Caracas, pidiendo que se acelere el revocatorio contra Maduro.

Reuters

Internacional
POR:
afp
mayo 18 de 2016 - 12:32 p.m.
2016-05-18

Barricadas de policías armados con escudos, chalecos y cascos, la policía venezolana impidió este miércoles, incluso con gases, llegar hasta la sede central del órgano electoral a un millar de opositores que exigían en manifestación un referendo revocatorio contra Nicolás Maduro.

Entre la multitud, algunos fueron alcanzados por gases que lanzaron los efectivos de las fuerzas de seguridad en la estratégica avenida Libertador. Pequeños grupos también lanzaron piedras a los agentes, aunque sin incidentes graves hasta ahora.

La concentración, convocada por la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en una veintena de ciudades, es el primer pulso bajo el estado de excepción que declaró el viernes el presidente para enfrentar la severa crisis económica y cerrar el paso a los intentos por sacarlo del poder.

"íRevocatorio, revocatorio!, íFuera Maduro!, gritaban los manifestantes, que llevaban carteles contra el gobierno y banderas de Venezuela. Algunos trataban de burlar el cordón policial por caminos adyacentes para tratar de llegar a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE). Contingentes de policías se encontraban en distintos puntos de la avenida y de Plaza Venezuela, para impedir que pasaran, en tanto que en otras ciudades del país, también con fuerte despliegue de seguridad, grupos de manifestantes lograron marchar.

"Han puesto mil trabas, no quieren revisar las firmas y ahorita con estado de excepción nos reprimen", aseguró a la AFP Mary Olivares, una universitaria de 28 años, en la avenida Libertador.

Los opositores reclaman al CNE, al que acusan de aliado del gobierno, acelerar la revisión de un mínimo de 200.000 firmas -exigidas por ley- de las 1,8 millones que entregaron el 2 de mayo como requisito para activar el referendo.

El líder opositor Henrique Capriles y el presidente del Parlamento -de mayoría opositora-, Henry Ramos Allup, encabezaban la concentración en Caracas, pero ante el cordón de seguridad debieron retirarse entre empujones.

"El referendo se puede hacer este año y ustedes lo saben. Evitemos un estallido social y un golpe de Estado", afirmó Capriles, principal promotor del referendo. Por su parte, Ramos Allup dijo esperar "una solución pacífica" a la crisis política.

"No queremos que haya un desangre ni un golpe de Estado", dijo. Una jornada similar se realizó hace una semana, pero militares y policías impidieron que los manifestantes llegaran hasta las oficinas Del CNE, incluida su sede central en Caracas, desatándose pequeñas escaramuzas.

Para la jornada de este miércoles, unos 14 estaciones del metro de Caracas amanecieron cerradas, por lo que muchos ciudadanos tenían problemas para movilizarse.

SUBE LA TEMPERATURA 

La oposición quiere realizar el referendo este año, pues si se lo hace después del 10 de enero de 2017 -cuando se cumplen cuatro años del actual mandato- y Maduro pierde, los dos restantes los completaría el vicepresidente, designado por el mandatario. Si se realiza antes, se convocará a elecciones.

Sin embargo, Maduro aseguró que la consulta no tiene "viabilidad" porque hubo un intento de "fraude en las firmas presentadas", y denunció que "hay planes para convertir las marchas en Caracas en eventos insurreccionales y violentos, por lo que las autoridades están obligadas a garantizar la paz".

Mientras la tensión política sube, en las calles el malestar social también aumenta ante la dramática escasez de alimentos básicos y medicinas esenciales, y la inflación más alta del mundo (180,9% en 2015 y proyectada en 700% para 2016). "La gente está cansada. La situación está malísima, esto en cualquier momento revienta", declaró a la AFP Lilimar Carrillo, una enfermera de 39 años, que hacía cola para comprar comida en la ciudad de Guarenas, a unos 45 km de Caracas, donde el martes se registró una protesta por la escasez de alimentos.

Según una encuesta de la firma Datanálisis, 70% de los venezolanos apoya un cambio de gobierno. Rechazado el martes por el Parlamento, el estado de excepción contiene medidas para enfrentar la profunda crisis económica y autoriza "operativos especiales de seguridad" frente a lo que Maduro denuncia como una amenaza de intervención extranjera, instigada por la oposición y Estados Unidos.

Esas acciones podrán ser apoyadas incluso por grupos civiles que repartirán mercados puerta a puerta y ejercerán labores de vigilancia. Maduro sostiene que entre las estrategias para precipitar una intervención están propagar la idea de que
Venezuela enfrenta una "crisis humanitaria", junto con actos de violencia.

El CNE dijo que el 2 de junio finalizará la auditoria de las firmas. De ser aceptadas, unas 200.000 personas tendrán que revalidar su rúbrica con la huella dactilar. En una segunda etapa, la MUD debería reunir cuatro millones de firmas en tres días. Para revocar el mandato de Maduro, la oposición deberá superar en el referendo la votación de 7,5 millones con que fue electo el gobernante en los comicios de abril de 2013.