Portugal le sigue apostando a la austeridad

Pese al riesgo de agravar la recesión, el desempleo y el aislamiento político, el Gobierno mantiene la política de 'apretar el cinturón', impuesta por sus acreedores internacionales para recuperar la confianza de los mercados financieros y evitar un segundo rescate.

Los planes de austeridad recortan la paciencia de los portugueses.

Reuters

Los planes de austeridad recortan la paciencia de los portugueses.

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abril 09 de 2013 - 06:51 p.m.
2013-04-09

"Este método no es el bueno, pero un cambio de estrategia solo puede hacerse a nivel europeo", dice a la AFP René Defossez, estratega de deuda del banco Natixis, al considerar que "Portugal no tiene los medios políticos para abandonar el discurso de la austeridad".

 

El apoyo de la zona euro y del FMI "quedaría en entredicho si el Gobierno no tuviera la voluntad y la capacidad de respetar los objetivos de su programa", dice la agencia de calificación financiera Standard and Poor's.

 

Sancionado el viernes pasado por un fallo del Tribunal Constitucional que amenaza con hacer descarrilar el plan de ayuda concluido hace dos años con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno de centro derecha se precipitó a reiterar su compromiso con reducir el déficit público al 5,5 por ciento del PIB para finales de año.

 

Para compensar la anulación de las medidas inscritas en el presupuesto del Estado para 2013 que suponen unos 1.300 millones de euros de un total de 5.300 millones, el primer ministro Pedro Passos Coelho dijo que va a "acelerar e intensificar" los recortes ya en preparación en las partidas de Seguridad Social, Sanidad y Educación.

 

El ministerio de Economía ha decidido congelar todos los gastos públicos no esenciales para "reforzar el control de la ejecución presupuestaria", según la prensa de este martes, mientras que la próxima semana se espera a la "troika" (UE, FMI y Banco Central Europeo) de acreedores en una visita extraordinaria.

 

Ante las críticas cada vez más virulentas de la oposición de izquierda, sindicatos e incluso de la patronal, que piden un cambio de la política que el año pasado provocó la peor recesión desde 1975 y un desempleo récord, Passos Coelho se mantiene firme.

 

ALUMNOS APLICADOS
"La alternativa sería someternos a otro rescate, prolongando la dureza y el castigo de los sacrificios" impuestos a los portugueses. Y es que la "reducción del déficit constituye la condición indispensable para mantener a Portugal en la zona euro", declaró el domingo el primer ministro.

 

La Comisión Europea también recordó a Portugal sus compromisos, subrayando que cualquier "desviación de los objetivos del plan de ayuda o su renegociación neutralizaría el esfuerzo ya realizado por los ciudadanos portugueses o prolongaría sus dificultades".

 

"Portugal ha hecho enormes avances estos últimos años y está volviendo a los mercados financieros. Pero debe (...) tomar nuevas medidas", recordó el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaüble. Tanto para el gobierno portugués como para la "troika", la máxima prioridad es volver al mercado privado de deuda, lo que permitirá al país recobrar su autonomía financiera para concluir su plan de rescate en junio de 2014, como estaba previsto.

 

Este objetivo podría verse facilitado por una ampliación de los plazos de reembolso de los créditos concedidos por la UE, lo que los 27 ministros de Economía de los 27 abordarán en su reunión informal este viernes y sábado en Dublín, Irlanda.

 

La determinación mostrada por el gobierno portugués le ha permitido mantener "buenas posibilidades de obtener lo que pide, lo que haría de nuevo "plausible" la primera emisión de deuda a diez años desde el rescate al país, dijo Paula Carvalho, economista del banco BPI. "Portugal se ha descolgado ligera y temporalmente de los buenos alumnos pero sigue estando más cerca de Irlanda que de Grecia", resumió.

AFP

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